lunes, 29 de abril de 2013

Una pregunta de Le Monde




Cuando aparecieron  por primera vez en España las ollas a presión, una determinada marca comercial se anunciaba bajo el slogan “jamás puede explotar”. Por cierto, lo que terminó explosionando fue la marca comercial, que en septiembre de 2008 fue declarada en concurso de acreedores y cuya plantilla, en los primeros días de este  año, se concentraba ante la sede de Derio (Vizcaya) para expresar su malestar por el cierre de esa factoría. Pocos días antes, el 11 de diciembre de 2012, el Tribunal de Justicia de la UE condenaba a España a pagar una multa de 20 millones de euros por no haber recuperado las ayudas ilegales concedidas  dos décadas atrás a la empresa Indosa, filial de Magefesa, entonces dividida en cuatro sociedades: Indosa (País Vasco), Migsa (Andalucía), Cunosa y Gursa (Cantabria). De la misma manera, en los primeros días del pasado mes de enero un juez decidía que la planta de Derio debía ser precintada. El caso partía de atrás, de finales de 1989. Siete años después, como no podía ser de otro modo, las filiales de la empresa en Andalucía y Cantabria habían devuelto los subsidios. Pero Indosa, no. ¡Chulo que es uno! Curiosamente, en 1976, el Rey había entregado a Magefesa el Premio Empresa Modelo. Una empresa que bajo el nombre de Manufacturas Generales de Ferretería, S.A. se había gestado en 1948 gracias al  esfuerzo de Víctor Picó y de otras dieciocho personas en Algorta y que por su buen hacer llegó a tener 8 fábricas y casi 4.000 empleados en plantilla. Pero, ¿por qué cuento yo ahora todo eso? Pues, sencillamente por asociación de ideas, o sea, porque acabo de leer en “Vozpópuli” un artículo espléndido de Alejandro Vara titulado  “¿Por qué España no explota?”. Vara comenta que esa es la pregunta que se hacía “Le Monde”: “¿Cómo es posible que España no explote con una tasa de desempleo del 27,16 por ciento? Cifra estremecedora, devastadora como dicen ahora los adjetivadores de la nada. Aterradora. Un país en el que 16 millones de personas trabajan para otros 15 millones (desempleados, clases pasivas) y para más tres millones de empleados públicos, resulta inviable”. “La respuesta que expertos, sociólogos, economistas y demás oteadores de lo cotidiano ofrecen al rotativo galo –añade Alejandro Vara- es que si España no se ha hundido ya es merced a la estrecha red de apoyo familiar y a la economía sumergida, en crecimiento constante alegremente impulsada por la desaforada carga fiscal de nuestro Gobierno”. En fín, el artículo es largo y recomiendo su lectura. Al final, en “El Varómetro” (sic), que debe ser un medidor que toma como referencia una determinada longitud de vara de avellano, señala: “Sólo los malos datos de la EPA nos recuerdan la gestión no tan eficaz de Luisa Fernanda Rudi. ¿Qué pasa en Aragón?”. ¡Eso quisiera yo saber! Como de costumbre, mutis por el foro.

domingo, 28 de abril de 2013

También adiós a "Saimaza"





Llevo dos días haciendo referencia al cierre de “Chocolates Hueso”, en Ateca, donde van a despedirse a 107 trabajadores y hoy quiero evocar el recuerdo de “Saimaza”, la empresa cafetera que comenzó su negocio en el centro de Sevilla en 1908 de la mano de Joaquín Sainz de la Maza en la esquina entre las calles Goyeneta y Buiza y Mensaque (la antigua calle de la Ballestina) y que, en la actualidad, cuenta con una nave industrial en Dos Hermanas. Pero como no deseo redundar en lo que ya se ha escrito a propósito de estos  desgraciados cierres por parte del grupo Mondelez (antes Kraft Foods), haré sólo referencia a un blog de Antonio Burgos (El Redcuadro) con su permiso, donde en junio de 2004,  bajo el título “El café de los montañeses”, comentaba: “Alguien que tuviera tiempo y ganas, aparte de afición por la gastronomía, Jorge Prádanos mismo, podría hacer una preciosa "Historia del Café en Sevilla". Lo decimos porque al hilo de nuestro billete cafetero de ayer, una lectora nos envía los posos de esa taza. Nos dice: ‘Por el muelle le llegaba a Sevilla el mejor café de América, el Caracolillo de Puerto Rico, el de Colombia, el brasileño, y aquí se tostaba. Se tostaba torrefacto y de tueste natural que es el mejor. Se tostaba mejor que en ningún sitio. En Sevilla siempre se ha tomado el mejor café. En Sevilla y en Cádiz, quizá también por lo del muelle y el comercio con América. Ese café de los Sáinz de la Maza, santanderinos ellos, indianos en Santillana y montañeses en Sevilla. Es curioso, casi siempre los tostaderos estaban en manos de montañeses. Los últimos, los Cobo del café Moca, siglas de las primeras sílabas de Moisés Cobo Abascal. Todo el café que entraba por el puerto de Sevilla, y luego por el de Cádiz, lo tostaban gente de Tudanca, los Cobo, los Abascal, los Sáinz de la Maza, etc.’ Y añadimos nosotros: ¿eran también eran montañeses los Trueba, los del tostadero de Eduardo Dato, junto a la Fábrica de Artillería? ¿Era santanderino Vega, el de Catunambú, cuyo tostadero daba tan buen aroma a la calle Marqués de Paradas, frente a los pabellones militares del Regimiento de Ferrocarriles? Y el café que tostaban los montañeses, montañeses lo servían en sus bares y tabernas. Aquellos cafés de maquinilla de latón puesta sobre el vaso, que iba goteando el filtrado, mucho antes de que vinieran las máquinas y el imperio de Gaggia y Faema”. Se marcha “Chocolates Hueso” a Polonia y “Saimaza” a Italia, creo.  Existen muchos apellidos Sainz de la Maza en Andalucía, que en su día llegaron de la Montaña (ahora la llaman Cantabria) aunque la raíz puede que proviniese de Espinosa de los Monteros. Estoy ahora pensando en Regino Sáinz de la Maza (de Burgos) casado con la hija de Concha Espina, y en Leopoldo Sáinz de la Maza y Falcó, conde de la Maza, que fuese alcalde de Morón por UCD y al que conocí  a principios de los 70 en el mostrador de la delegación de la Azucarera de Sevilla (calle Imagen,4), donde yo prestaba servicios temporales, cuando aparecía en verano para charlar de negocios agrícolas con el delegado de la Zona Sur, Ramón Cortés de Haro; por cierto, amigo de la infancia de Antonio Burgos, de cuando jugaban en los Jardines de Cristina.

sábado, 27 de abril de 2013

Adiós a Chocolates Hueso (II)




De acuerdo con lo apuntado por Germán Masid Valiñas sobre la vida y la obra de Francisco Hueso Rolland (nieto de José María Hueso y fundador de “Chocolates Hueso”), el 24 de diciembre de 1910, Francisco Hueso oposita a la carrera diplomática. Tenía 25 años, era abogado en ejercicio y vivía Ateca El ingreso en la carrera consular comienza el 5 de septiembre de 1912 y su primer destino es el de vicecónsul en Tánger. Desde 1913 y hasta 1953 realiza la diplomacia española en el extranjero: Tánger y París (1913), Por-Said (1916), Hendaya (1916), La Guaira, Hendaya y Roma (1919) y Pau (1925). En 1939 es nombrado cónsul de primera clase en Lyon. El 12 de abril de 1940 es ascendido a ministro plenipotenciario de tercera clase y se le destina al Ministerio de Asuntos Exteriores hasta 1948. Ese año, a propuesta de Carlos Miranda Quartín, Conde de Casa Real, es destinado al Alto Comisionado de España en Marruecos, en Tetuán, donde permanece hasta 1952, año en que solicita el traslado a Madrid. Es nombrado Jefe de la Sección de Política Cultural en el Mundo Árabe, de la Dirección General de Relaciones Culturales hasta su jubilación, el 24 de junio de 1953. Otra de sus facetas, además de la de bibliófilo, hace referencia a su afición por la encuadernación. Su obra más conocida es “Exposición de encuadernaciones españolas, siglos XII al XIX”, catálogo ilustrado de la exposición celebrada en 1934 en la Sociedad Española de Amigos del Arte. Francisco Hueso Rolland logró reunir un conjunto de encuadernaciones procedentes de la Biblioteca Nacional, Archivo Histórico Nacional, Archivo Nacional de Simancas, Academia de la Historia, Monasterio de El Escorial y otras que provenían de particulares como el duque de Alba, Vicente Castañeda o Félix Boix. Prologó “El Arte del Libro en España” (RAE, 1941) de Manuel Rico y por esas fechas publicó diversos artículos en el diario ABC sobre bibliografía. Por Germán Masid sabemos de igual manera que todos los libros de su propiedad llevaban su exlibris “impecablemente pegado en la contratapa y que guardaba estas marcas de propiedad, junto con las planchas, en un estuche de cerámica firmado por Daniel Zuloaga”. Su exlibris reproduce la cubierta del conocido catálogo de una exposición que promovió, sujetado por una mano. El conjunto está soportado por dos leones y lleva la leyenda “Scribere, nobilius, ligare munificentius”. Resumiendo, la biblioteca personal de Francisco Hueso fue en su día una de las más importantes de España. Hueso mantuvo relación de amistad con los Madrazo y guardaba varias acuarelas de paisajes y motivos árabes; con Daniel Zuloaga y con Mariano Fortuny Madrazo, que en 1932 le hizo un retrato al óleo. Como bien señala Germán Masid, “desde la Sociedad de Amigos del Arte, Francisco Hueso llegó a relacionarse con numerosas figuras del arte, del coleccionismo y del mundo del libro: editores, libreros y bibliotecarios (Gustavo Gili, José Ruiz Castillo, Ramón Miquel y Planas, Josep Porter, Pedro Vindel, Vicente Castañeda…), coleccionistas (Duque de Alba, Juan Lafora, Abelardo Linares, Roque Pidal, Teófilo Hernando, Luis Sivaregne, María Boix de Escoriaza, José A. de Weissberger) y a otras personalidades vinculadas al mundo del arte (Marqués de Lozoya, José Francés…)”. Recibió numerosas condecoraciones: la Gran Cruz del Mérito Civil, Caballero de Isabel la Católica, Oficial de la Corona de Italia, Orden del Mérito Húngaro, Comendador de la Orden de Wasa (Suecia) y Orden de la Mehdauia y  estuvo casado con María Dolores Bidegaín Cabrero Oyarzábal, nacida en La Habana en 1898 y fallecida en Madrid en 1999. Tuvieron dos hijos, Francisco y Julia. Francisco Hueso Rolland falleció el 18 de mayo de 1955

viernes, 26 de abril de 2013

Adiós a Chocolates Hueso (I)





A propósito del cierre de una fábrica de dulces en Ateca (Zaragoza) que va a dejar en la calle a 107 trabajadores, me viene a la memoria el recuerdo de Francisco Hueso Rolland, nieto de José María Hueso, que en 1862 fundó en una vieja fábrica de harinas la empresa “Ambrosías-Praliné de Chocolate”, que más tarde se convertiría en “Chocolates Hueso” y que llegaría a ser proveedor de la Casa Real en 1900. Esa empresa patrocinó durante los años 1983 al 85 la Vuelta Ciclista a España y contó con equipo propio. Por si ello fuera poco, la colección  de cromos “Héroes legendarios”, que aparecían dentro de los chocolates, está hoy muy buscada por los coleccionistas. Años más tarde, en 1955, la empresa era vendida a  Francisco Unzurrunzaga Loinaz; y éste, a su vez, se la vendería en 1989 a Cadbury Schwepps hasta ser absorbida en 2010 por la estadounidense Kraft Foods, que ahora la cierra y se marcha a Polonia. Como señalaba al principio, Francisco Hueso Rolland (1883-1955) era un acreditado diplomático que ejerció su carrera entre 1913 y 1953. Hijo de Francisco Hueso de la Orden y de Ana Rolland Paret había nacido en Ateca un 19 de junio y durante toda su vida fue, además de diplomático de carrera, un excelente bibliófilo. Su padre fue un industrial que llegó a inventar una nueva técnica para combatir las enfermedades criptogámicas de las vides, como así contó “La Ilustración Española y Americana”, e importó de Francia a comienzos del s.XX una nueva tecnología para fabricar chocolate. También explotó salinas en Guadalajara a partir de 1873.Germán Masid Valiñas, gran conocedor de esta saga familiar de industriales, cuenta que “en cuanto a la rama materna de los Rolland, se sabe que tiene su origen en el sur de Francia, en el pueblo de Guchen, en pleno valle de Aure, zona próxima a la frontera con Huesca. Según Guillermo Rolland Lavilleon, buen conocedor de la genealogía familiar, la rama de los Rolland españoles da comienzo cuando en 1834 un joven francés de quince años se establece en Zaragoza como empleado en una tienda de encajes, propiedad de un pariente. Posteriormente monta en Madrid, en la calle de Preciados, un establecimiento con el que consigue una gran fortuna que le permite montar una casa de banca. Desde entonces, los Rolland estuvieron vinculados en Madrid a la banca, la política y la diplomacia”. En otro apartado, Masid asegura que “frente a la vocación industrial de la familia paterna, Francisco Hueso Rolland optó por seguir la profesión de los Rolland en el mundo de la diplomacia. Sobrino del diplomático Lorenzo Rolland y Paret (cónsul en Toulouse) y del político y financiero Guillermo Benito Rolland y Paret, era, por tanto, primo carnal del diplomático Roberto Rolland de Miota, cónsul general de España en París (1939-1943), que en los últimos años fue homenajeado por la comunidad sefardita de la capital de Francia en reconocimiento a la protección prestada a los judíos durante la ocupación alemana”.

jueves, 25 de abril de 2013

Grándola, Vila Morena




Ya verás la que se monta aquí con los “cambios paramétricos”. Ojo con tocar las pensiones, no vaya a ser que la caguemos del todo. Dos millones de parados viven gracias a la pensión de los abuelos, que bastante hacen. De no ser así, muchos ya se habrían quemado a lo bonzo. Eso de un sistema de pensiones solidario, sostenible y transparente es otro timo para asustar a sietemesinos. España se ha convertido en una olla a presión sin válvula de seguridad y el resultado puede ser la hostia. El Rey dice que ya está en condiciones de “volver a dar guerra”, pero en la praxis no ha asistido a la entrega del “Cervantes”. Recibió la víspera a Caballero Bonald en su despacho y eso fue todo. Tiene que seguir haciendo reposo. Pues nada, que siga reposando.  Rajoy no se atreve a hacer crisis de Gobierno y enviar a freír churros a la mitad de los ministros, que han demostrado ser unos auténticos marmolillos además de haber demostrado ser peligrosamente gafes. La gente harta pretende rodear el Congreso de forma pacífica hoy 25 de abril, día en el que se conmemora la Revolución de los Claveles en Portugal. Algo hay que cambiar en este país en el que, vergonzosamente, hay abiertos 1661 casos de corrupción, pero casi nadie va a la cárcel ni devuelve lo robado. Los datos de la EPA son estremecedores. La mitad de España alcanza el 27’1% de paro. ¿De qué ha servido la reforma laboral? ¿Por qué el Gobierno no recorta gastos? Ahora resulta que Cristina de Borbón considera que dar el IRPF al juez Castro vulnera su intimidad. Su marido ya presentó otra declaración de rechazo a esa diligencia de investigación. Pero, ¡en qué país vivimos! La olla a presión está a punto del estallido. Grándola, Vila Morena…

miércoles, 24 de abril de 2013

¿Alemán o de Baviera?





Ese tal Joseph Lluis Merlos, de TV3, que le “aclaró” a Vettel que es catalán y no español me recuerda a ciertos vecinos del barrio de Arrabal, en Zaragoza, que cuando pasan el Puente de Piedra en dirección a la margen derecha y alguien les pregunta, responden que  van a Zaragoza. Lo de esos vecinos del barrio zaragozano tiene hasta gracia, pero lo de ese tal Merlos produce tristeza. Matizar  a Wettel que es catalán y no español es como decir que es de Calatayud pero que no tiene nada que ver con Aragón. Tal lamentable situación me recuerda el famoso chiste del alemán que se hospedaba en un hotel de la Costa Dorada y al que un paleto preguntó sin venir a cuento si era alemán de Alemania. El alemán, asombrado, se encogió de hombros, se  quedó mirando al paleto y tras un largo silencio le respondió: “Sí, claro, si no soy de Alemania, ¿de dónde otro sitio puedo ser?”, a lo que el paleto, sin inmutarse, le contestó: “Ah, no sé, cuando le ven a usted bajar por las escaleras hacia el comedor, mis vecinos de mesa siempre comentan entre ellos que por ahí llega el alemán de los cojones. Por eso se lo pregunto. ¿Acaso preguntar es ofender?”. Bueno, pensándolo fríamente, imaginen que el alemán en cuestión le hubiese respondido al paleto que él no era alemán sino de Baviera. El paleto, ignorante de dónde se encuentra Baviera, se habría quedado descolocado, posiblemente se habría rascado el colodrillo, como si le hubiera preguntado el profesor que cuánto es la mitad de medio duro, cuando en España había pesetas y duros, y se habría puesto a silbar “Nunca llueve al sur de California”. Se puede ser alemán de Baviera y  español de Cataluña de la misma manera que se puede ser alemán de Maguncia, que está en el Estado federado de Renania-Palatinado, y español de Melgar de Fernamental que está en la provincia de Burgos. Lo Cortés no quita lo Atahualpa.

domingo, 21 de abril de 2013

Hablar por boca de ganso




“Hablar por boca de ganso” equivale a repetir algo de cuya constancia se carece. No verifica lo que ha oído, ni lo piensa, ni lo critica. Simplemente, habla. Por boca de ganso. José Bono, expresidente de Castilla-La Mancha, expresidente del Congreso de los Diputados y exministro de Defensa descarta la abdicación del jefe del Estado y cree, y así lo ha expresado a Europa Press, que su hija menor debería renunciar a los derechos sucesorios. ¡Pero si va en séptimo lugar! Bono entiende que ese “gesto” de la infanta Cristina daría prestigio a la Corona. Personalmente entiendo que eso no basta. Hay muchas cosas pendientes de aclarar ante el juez Castro. Que deje o no de ser infanta le interesa a muy pocos ciudadanos. La mayoría queremos justicia  y que nadie se vaya de rositas. Aquí, en este país, todo el mundo habla por boca de ganso. José Bono habló por boca de ganso cuando dijo, y así lo publicó el diario ABC el pasado 8 de marzo, que “Corinna no es una Mata-Hari”. ¿Y él qué sabe? José Bono habló por boca de ganso cuando afirmó (ABC, 17 de abril): “Me consta de modo fehaciente que el señor ministro (refiriéndose a García-Margallo) ha sido escrupulosamente respetuoso con la legalidad y con el proceso electoral [en Venezuela] hasta tal punto que el comunicado hubiese sido imposible en su unanimidad sin su intervención”. Y él mismo, José Bono, que estuvo en Venezuela como observador internacional, al referirse al proceso electoral venezolano dijo:”Puede haber alguna irregularidad, pero el proceso ha sido limpio”. Vamos a ver, si pudo haber alguna irregularidad en el proceso electoral, ya no fue limpio. No se puede decir una cosa y la contraria. ¿Acaso Bono ayudó a contar por segunda vez las papeletas, como reclamaba Capriles? No me consta que se recontaran para tratar de “amansar” al otro candidato en liza. Por tanto, volvió a hablar por boca de ganso. García-Margallo dijo sobre Venezuela que “desconocía implícitamente los resultados firmes y claros”. Digamos la verdad: Maduro amenazó a España con varias medidas a todos los niveles si el ministro no rectificaba. Y García-Margallo “se la tuvo que envainar”, viéndose obligado a tener que declarar más tarde: “tomo nota de la victoria del candidato chavista”. Las cosas se habían puesto feas. El príncipe no acudió al acto de toma de posesión de Maduro “para no estar expuesto a la inestabilidad política de Venezuela”. El Gobierno optó por mandar una delegación encabezada por Jesús Posada en representación de España, donde tuvo que tragarse sapos y culebras escuchando de boca de Maduro el conocido “¡Cuidado España!” en su primer discurso como presidente electo, al tiempo que recordaba: “Ocúpense, que tienen el 25% de desempleo, que le quitan las casas a los trabajadores, que están llevando un paquete neoliberal que esta llevando destrucción y hambre…etc.”. Previamente, el martes por la tarde, el embajador español en Caracas, Antonio Pérez-Hernández, se había reunido con el canciller venezolano, Elías Jaua. Y el ministro García-Margallo, cuando las aguas revueltas volvieron a su cauce, se vio obligado a tener que declarar a los medios que “había habido un malentendido”.

sábado, 20 de abril de 2013

Los puntos sobre las íes




Me parece un delito el envío de paquetes-bomba dentro de consoladores tanto al arzobispo de Pamplona-Tudela como al director de un colegio de los “Legionarios de Cristo” en Madrid. Se puede estar en desacuerdo con el proceder de determinados obispos y así lo he manifestado en mis dos últimos trabajos de opinión. Así, ayer,  cuestionaba lo que el obispo de Alcalá de Henares entiende como “contubernio” entre determinados organismos (ONU, UNESCO, Banco Mundial, etcétera) para reducir la población mundial con el extendido uso del aborto y su legalización por ley en determinados casos. Y hoy me he visto en la obligación de volver a la carga al sentirme indignado con Jesús Murgui, obispo de Orihuela-Alicante, por “justificar” desde el Obispado que el cura-párroco de Monforte del Cid (Alicante)  no permita asistir a la catequesis ni desee administrarle su primera comunión a una niña  de esa localidad por el hecho de sufrir el síndrome de Lennox-Gastaut, al no comprender la niña, según entiende el Obispado, el sentido de recibir ese sacramento. Ambas posturas, la de Reig Pla y la de Murgui, se me antojan fuera de lugar en un Estado de Derecho: la del obispo de Alcalá de Henares por ver gigantes donde sólo hay molinos de viento; y la del Obispado de Orihuela-Alicante por discriminatoria y absurda. Pues bien, ello no quiere decir que no deba respetar al arzobispo de Pamplona-Tudela, Francisco Pérez González. Me parece una indignidad que un grupúsculo de descerebrados anarquistas cometan tales vilezas. Por cierto, el paquete que iba dirigido al docente le explosionó a una empleada de Correos y le causó heridas. Ni estamos en los tiempos de Mateo Morral ni deseo mal alguno como consecuencia de actuaciones incontroladas de grupos agitadores. El Estado merece respeto. La Iglesia, también. Y al Gobierno lo pueden cambiar los ciudadanos, cuando así lo deseen, por medio de  las urnas.

Distintas varas de medir





A riesgo de ser tachado de “comecuras”, hoy  debería hacer referencia al nuevo obispo de Orihuela-Alicante, Jesús Murgui, al justificar desde ese Obispado que el cura párroco de Monforte del Cid (Alicante) se haya negado a dar la comunión a una niña de siete años por el hecho de padecer el síndrome de Lennox-Gastaut, que se caracteriza por tener convulsiones epilépticas frecuentes y que a veces se acompaña con problemas de conducta y del aprendizaje, pérdida de memoria y alteraciones de movimientos. Pues bien, el Obispado de Orihuela-Alicante “justifica” la decisión de ese cura, que no permite que la niña asista a la catequesis y haga la comunión,  señalando que “no es una manía del sacerdote sino que responde a la normativa de la Iglesia, que requiere que los niños comprendan el sentido de este sacramento”. ¿Acaso un recién nacido comprende el sentido del sacramento del bautismo? Bueno, se responderá, sin duda, que el sacramento recibido es válido porque la falta de intención queda suplida por la intención de la Iglesia representada por quiénes actúan en su nombre, es decir, padres o padrinos. Sin embargo, a la niña de Monforte del Cid no se le permite recibir el sacramento de la comunión aunque sus posibles carencias, en el supuesto de que las tenga, puedan estar representadas por la noble intención de su madre. ¿Alguien lo entiende? Si consideramos que “los sacramentos (res sacrans) no actúan en virtud de la justicia del hombre que los da o que los recibe, sino por el poder de Dios” (S. Tomás de A., STh 3, 68,8), el Obispado de Orihuela-Alicante debería reflexionar sobre sus peregrinas consideraciones. Los sacramentos -que se entere Jesús Murgui- obran “ex opere operato” (Concilio  de Trento) por el hecho mismo de que la acción es realizada, es decir, en virtud de la obra salvadora de Cristo. Así de simple.

viernes, 19 de abril de 2013

Reig Pla se va del bolo





El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, debería hacérselo mirar. Para mí que necesita la ayuda de un psiquiatra. Entender, como entiende, que existe un contubernio entre universidades, partidos políticos, la ONU, la UNESCO, el Banco Mundial, determinadas oenegés y un largo rabo de entidades para reducir la población mundial, o sea, para que existan menos habitantes “del mundo al otro confín”, como  cantaba un diablillo en  aquel relato que de niño escuchaba por la radio llamado “El enano saltarín”, parece, por decirlo de una forma suave, una ocurrencia inquietante. El obispo de Alcalá de Henares debería saber que, al menos sobre el papel, los que menos población mundial generan son los clérigos y las monjas, al permanecer célibes  (canon 33) desde el Concilio de Elvira, lugar cercano a Granada en el que se reunieron obispos y sacerdotes de distintas partes de España en el primer decenio del siglo IV.  No entraré al trapo en el tema del aborto, e ignoro si  derogar la ley que lo contempla en determinados casos “es una verdadera barbaridad”, como él señala, o se ajusta a Derecho, como yo entiendo. Sobre esa delicada cuestión, si acaso, habría que pedir opinión a las mujeres, dueñas de su cuerpo. Pero, al hilo de ese asunto, me gustaría que este obsesionado obispo se ocupara, con el mismo énfasis que pone cuando hace referencia a la homosexualidad y al aborto, al feo asusto de la pederastia en la Iglesia Católica, o sea, a esos delitos sexuales del clero contra menores que constituye un auténtico delito tipificado en el Código Penal; y, en demasiadas ocasiones encubierto por determinados obispos que permanecieron sordos, mudos y ciegos hasta justo la llegada al papado de Joseph Ratzinger. Al obispo de Alcalá de Henares le diría más: de entre los cardenales reunidos en el último cónclave para elegir al Papa Francisco I, doce de ellos estaban relacionados de alguna manera con abusos a menores, al mirar con indolencia, omisión o franca protección hacia los sacerdotes involucrados, si hacemos caso a la lista que la Red de Supervivientes de Personas que sufrieron Abusos por Sacerdotes (SNAP) dio a conocer en los días previos al cónclave:  Oscar Rodríguez Maradiaga, de Honduras, Timothy Dolan, Donald Wuerl y Sean O’Malley (de Nueva York, Washington y Boston, respectivamente), el argentino Leonardo Sandri, Ángelo Scola (Milán), Tarcisio Bertone, George Pell (Australia), Dominik Duka (República Checa), Marc Ouellet (Canadá), Peter Turkson (Ghana) y el mexicano Norberto Rivera. Juan Antonio Reig Pla, ese obispo alcalaíno  que se la coge con papel de fumar, no puede ignorar la existencia de perversiones tan conocidas como las del fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, o las de Fernando Karadima,  cuyos delitos han quedado impunes. Podría darle más datos vergonzosos a ese obispo, pero ya me canso de escuchar a tanto fariseo suelto que, para más inri, cobra de los Presupuestos Generales del Estado merced a un Concordato que sería conveniente revisar.

jueves, 18 de abril de 2013

Póker de damas




Leo en “Calatayud.org” que el concejal de Festejos, Braulio Gracia, busca a cuatro jóvenes bilbilitanas para que ejerzan de damas durante las Fiestas en honor de la Virgen de la Peña. Hombre, eso no parece difícil. El concejal Braulio Gracias Ballano, a quien supongo político de mente despejada al que no tengo el honor de conocer, debe de darse una vuelta por  “El Paseo” en un atardecer primaveral bajo los ensortijados plátanos de sombra y a los quince minutos ya podrá ir anotando en una libreta de anillas qué muchachas pueden dar juego para tan alegre labor. Tampoco se trata de invitar a gastos pagados a Alfredo Landa unos días en el Mesón de La Dolores, para que asesore al edil con aquel  “ojo clínico” que demostró tener en las películas españolas  durante el desarrollismo. Don Gregorio Marañón decía que para conocer al enfermo sólo era necesario sentar las posaderas en una silla junto a la cama del doliente.  Tal vez por esa razón le iba como anillo al dedo su apellido materno, o sea, Posadillo. Pero a lo que iba, moreno. Don Alfredo Landa ya está un poco mayor y es hora de dejarle descansar después de haber hecho treinta y cinco películas dedicadas al “landismo”, es decir, al equivalente a un tipo machista, fanfarrón y reprimido. Me extraña que don Braulio Gracia no diga nada sobre buscar, ya de paso, reina de las fiestas. Soy consciente de que la Monarquía no pasa por su mejor momento y que el país no está para muchas celebraciones, pero unas galas tan importantes, como son las de septiembre en Calatayud, sin reina que capitanee y sólo con damas parece más propio del juego de ajedrez que de este tipo de programas. En fin, él verá. Dios me libre apuntar sobre la diana en cuestiones tan peregrinas como es la responsabilidad de una concejalía. Los asesores no lo son hasta que no se les contrata y don José Manuel Aranda Lassa maneja el timón de su Ayuntamiento como si fuese el de un bergantín a barlovento. Conque paciencia y a barajar.

Péinate tú con mis peines...





El Gobierno andaluz esta decidido a  revocar un acuerdo de 2002 por el que se concedía la Medalla de Andalucía a Isabel Pantoja una vez que sea firme su sentencia por blanqueo de capitales. En este país habría que revocar muchos acuerdos tomados en su día a la ligera relacionados con condecoraciones, medallas, doctorados “honoris causa” y nombres que “no dicen nada” en el callejero de las ciudades. La ley 52/2007 de 26 de diciembre, más conocida como Ley de la Memoria Histórica, borró muchos nombres de individuos que estuvieron de alguna manera involucrados en el golpe de Estado de 1936 y se establecieron medidas a favor de quienes padecieron persecución y violencia durante la guerra civil y la dictadura de Franco. Unas medidas que, en la mayoría de los casos, llegaron demasiado tarde para los vencidos. En España no existe espíritu de reconciliación porque las guerras civiles no se terminan nunca. Hay heridas abiertas que son de muy difícil cicatrización. Lo de menos, como parece que va a suceder ahora, es que a Isabel Pantoja le revoque la Junta de Andalucía una medalla ya otorgada. Isabel Pantoja, nacida en El Tardón, cerca de Los Remedios, es hija de Juan Pantoja (Chiquetete) y nieta del gitano “El Pipono de Jerez”. Su padre formó parte de Los Gaditanos,  que cantaban “Que bonita que es mi niña” en los oscuros años 50, “con medio país enlutado y otro medio muerto de hambre”, como dejó escrito en su blog “La Gazapera” Manuel Bohórquez, crítico de flamenco de “El Correo de Andalucía”.  Juan Pantoja se casó con la “bailaora” Ana Martín y ambos trabajaron con la compañía de Pepe Pinto y Pastora Pavón, La Niña de los Peines. Más tarde, Ana pasaría al cuerpo de baile de Juanita Reina. Recuerdo que durante mis primeras estancias en Sevilla, allá por 1971, solía acercarme hasta un bar muy pequeño que había en la Campana, el “bar Pinto”, que estaba junto a la pescadería La Coruñesa, donde luego hubo, no sé si sigue, una administración de lotería. Y allí estaba su hija sirviendo bebidas y pinchando algún microsurco con la voz de su padre, José Torres Garzón. El despacho de lotería lo regentaría más tarde su nieto, José Carrasco Escacena, hijo de la única hija de Pastora Pavón Cruz, Pastora Escacena Pavón, que tal era su nombre. “Péinate tú con mis peines,/  que mis peines son de azúcar,/ quien con mis peines se peina,/ hasta los dedos se chupa”.

martes, 16 de abril de 2013

Gorriones




Desde hace ya tiempo vengo observando que en mi barrio están desapareciendo los gorriones. Cuando más lo noto es cada mañana, cuando está a punto de salir el sol. Se han marchado para no volver. Los gorriones no necesitan hacer las maletas. Un día desaparecen de nuestro entorno y  de nada sirve echarles en falta. Sucedió lo mismo con los limpiabotas, los charlatanes y los zahoríes que señalaban con el péndulo dónde había agua. Estamos condenados a estar cada vez más solos, aunque rodeados de gente sin perspectivas a la vista, es decir, de unos viejos que abren la prensa diaria por  ver las esquelas y de unos jóvenes que la abren por los anuncios por palabras. La vejez es una tragedia; el paro, una sinrazón. Decía Antonio Gala que “hay días en que amanecen rotos todos los juguetes y sellados los libros con cuyo resplandor nos orientábamos en la oscuridad”. Sí, creo que están desapareciendo los gorriones en mi barrio a la velocidad de esas pequeñas tiendas que nos sacaban de apuros a la hora de adquirir un litro de leche o un poco de sal. No sé, tal vez se hayan mudado a un barrio de pijos para posarse en paseos de tilos o de abedules, o junto a un quiosco de música que sólo cumple su misión  algunos radiantes domingos de sol, de niños saltarines y de comadres sonrientes y gordas, hartos de dormir en ramas de descuidados plátanos de sombra que crecen a su aire, sin que nadie los pode adecuadamente. Algunos entendidos señalan que los gorriones parece que huyesen de la contaminación electromagnética,  que no se ve pero  existe y todo lo trastoca. Nos han colonizado las verdes cotorras argentinas, las grises tórtolas turcas y las urracas, que siempre vuelan con frac. Pero los gorriones están desapareciendo de las ciudades y no sabría decirles por qué. Sucede con los gorriones ausentes como con esos vecinos que un día dejamos de verlos. Nadie nos cuenta qué fue de ellos. Los conocíamos de vista y formaban parte del patrimonio de la calle. Como los gorriones ausentes.

lunes, 15 de abril de 2013

El mástil partido




Había una bandera de España de enormes dimensiones en la zaragozana Plaza de Aragón. Con motivo de las obras del tranvía, esa bandera se instaló en la Plaza de España. Y ahí permaneció hasta que una volada de cierzo rompió el mástil donde ondeaba día y noche. El resultado fue que la bandera no se repuso y ahora el PP exige que vuelva a colocarse. Hombre, a mi entender, la bandera de España ya se encuentra en un balcón de la antigua Capitanía General de la V Región, en la Diputación Provincial, en la Delegación del Gobierno y en la Alcaldía de Zaragoza, todos en lugares próximos entre ellos, con lo que el tema de la bandera debería haber quedado zanjado. A mi entender existen otras prioridades de tipo social, donde se han hecho importantes recortes por parte del Ayuntamiento,  a las que se debería atender con mayor urgencia. No seremos más españoles por tener mayor número de banderas ondeando al viento, pero sí seremos más ciudadanos si se invierte más dinero en albergues, residencias de ancianos, etcétera. Según Eloy Suárez, el alcalde Belloch “transigió con lo que era una reivindicación de Chunta Aragonesista y que entraba dentro de un pacto oculto para mantener la alcaldía". Lo que sucede es que, como señalaba hoy en “República.com” Pablo Sebastián, “el pacto contra natura entre los demócratas y franquistas incluyó en la Constitución de 1978 graves carencias democráticas que hoy, flagrantes en la crisis general del Estado, se aprecian con nitidez y explican el cómo hemos llegado a esto. Nos referimos a un modelo, monarquía parlamentaria donde: el Rey se excedió en sus funciones; la soberanía reside en el aparato de los grandes partidos y no en el pueblo o en el Parlamento, gracias a una ley electoral restrictiva, no representativa ni proporcional, que hace que España sea el único país de nuestro entorno que no elije de manera directa a sus gobernantes y representantes; donde no hay separación de los poderes del Estado, sino la separación de sus funciones; y donde la acumulación de todos los poderes permite la impunidad sin controles democráticos ni de la Justicia de los dirigentes, gobernantes y poderosos, facilitando el oscurantismo del poder y el inmenso pantano de la corrupción; y donde la estructura territorial del Estado autonómico es resultado de un impostado reparto que ha fracasado con estrépito, aumentado la corrupción y dañado la cohesión nacional”. Tal vez por esa razón el PP de Aragón está tan interesado en que se reponga la descomunal bandera de España en el centro de Zaragoza. Es posible que estos señores de la Derecha estén en la creencia de que el hábito hace al monje y que forrarnos de banderas bicolores nos hará más mansos, si cabe,  ante ese oscurantismo que sirve de pesebre a muchos patrioteros.

domingo, 14 de abril de 2013

Hoy, 14 de abril




Leo que el consumo de tranquilizantes se dispara por la angustia ciudadana. Bueno, aquí hay que hacer algo. O el aparato del Estado, o nosotros, que constituimos el Estado. Hemos engendrado y alimentado a un monstruo que se ha crecido más de la cuenta y se nos come por los pies. Es hora de dejarse de pamplinas y salir a la calle de forma pacífica por todos los rincones, como si fuéramos piojos entre costuras, para intentar acabar con este estado de cosas. Al ciudadano no se le permite acercarse a menos de trescientos metros de las viviendas de los políticos. En España se han confundido los escraches con la peste y esos políticos en ejercicio deben ponerse las mascarillas para evitar que les contaminemos con nuestra desgracia colectiva. A éstos les interesa, pues eso, que permanezcamos dentro de nuestras chabolas en vertical y no dejemos de tomar la pastilla, que es como aquel bromuro que echaban en la mili a la marmita de la sopa para reducirnos la libido. Pero ya no hay mili y el bromuro ha sido sustituido por el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, que ha afirmado que “en los colegios los niños se plantean su condición sexual por ciertas ideologías que se han introducido en el ámbito de la enseñanza”.Añade que “estamos ante una verdadera sociedad enferma y una cultura de la muerte”. Lo que no cuenta ese lerdo es que esa “sociedad enferma” entrega a la Iglesia Católica más de 11.000 millones de euros anuales para, entre otras cosas, mantener a tipos como él. De todas formas, mañana va Rajoy al Vaticano para decirle a Francisco que no se preocupe, que aquí tiene su casa y no le va faltar de nada. El mundo teme a Corea del Norte y en este “estado del miedo”, al Gobierno de España sólo le preocupa en estos momentos sacar adelante una ley orgánica que afore a los miembros de la Familia Real para que sólo puedan ser juzgados por el Tribunal Supremo. ¡Qué pena de ministro de Justicia! Hoy es 14 de abril y hace justo 82 años que un rey, Alfonso XIII el Africano, tuvo que salir  de España por patas. Por favor, que el Gobierno deje ya de tocarnos los cojones.

sábado, 13 de abril de 2013

¡A otro perro con ese hueso!




No me gustan los escraches, como no me gusta la figura del hombre del frac. Comprendo que las protestas en la calle suben de tono cada día que pasa y ello es debido, entre otras muchas cosas, al poco interés que tiene el Gobierno en modificar una Ley Hipotecaria obsoleta y que cuenta más de un siglo de vida. Tampoco me gusta el talante de la secretaria general del Partido Popular. Esta señora, la señora De Cospedal, tilda a los escraches de “nazismo puro y duro”. Si hubiese dejado la frase ahí tendría pase. Lo que ya no acepto es que De Cospedal añada que estos escraches, los de ahora, sean “propios de antes de la Guerra Civil”. Doy por hecho que la señora De Cospedal sabrá cuáles eran las condiciones socioeconómicas en la República de Weimar, cómo afectó la crisis, qué política económica se siguió para combatirla y qué condiciones se crearon para que un partido radical marginado electoralmente se hiciera con el poder en 1933. Entre aquellas condiciones desfavorables de los años 30 Alemania estaba sumida en una hiperinfración, surgida entre los años 21 al 24, por los tremendos costes de la reparación de la Primera Guerra Mundial acordados en el Tratado de Versalles dentro de un vagón de tren. Y estamos hablando de más de 132.000 millones de marcos, que era mucho más del total de las reservas de oro y monetarias alemanas. Aquello provocó una constante subida de los precios domésticos, encareciendo los costes operativos del gobierno e incrementando el déficit público que se resolvía con una expansión monetaria. Si en 1914 hacían falta 4.2 marcos para cambiar a un dólar, en 1918 eran 8.91, en 1919, 47 y en 1921 ya subía a 330. A finales de 1922 el marco bajó hasta los 8000. Aquella hiperinflación motivó la ruina de miles de empresas y hogares. ¿Qué sucede hoy en España? El euro no puede devaluarse y las medidas necesarias para abaratar los costes de un Estado que empieza a descomponerse y de un Gobierno que da palos de ciego se centran, como todo el mundo sabe, en reducir los salarios hasta situaciones de casi esclavitud, disminuir las pensiones, reducir los gastos en Sanidad y Educación y quitar pagas a los funcionarios. ¡Pero si ya se anuncia que van a recortar en ayudas para los transplantes! Mientas esas cosas suceden en España, la señora De Cospedal llegó a cobrar por varios conceptos nada menos que 223.597 euros en 2010 y 158.389 euros en 2011. Aquí y ahora no se persigue a judíos ni España es la Alemania de los años 30. La secretaria general del PP debería medir sus palabras a la hora de hacer juicios de valor. Aunque, si así lo desea De Cospedal, puedo abrir la carpeta del franquismo para que gente como ella sepa de una puñetera vez qué actuaciones políticas de hoy me recuerdan tiempos pasados como si fueran dos gotas de agua. La señora De Cospedal debería dejar de decir sandeces propias de lerdos. ¡A otro perro con ese hueso!

jueves, 11 de abril de 2013

Odiosas comparaciones





Alguien dijo que las comparaciones son odiosas. Stas Radziwill, en “Libertad digital”, echa por tierra cualquier asomo de parecido entre Margaret Thatcher y Ana Botella. En este sentido, Radziwill señala que “nada queda en el Partido Popular actual de los valores thatcheristas de mérito, capacidad y esfuerzo, cuya aplicación en los años noventa tan buen resultado dio al Partido Popular y sobre todo a España”. Bueno, esa es una opinión que en absoluto comparto. Aznar liberalizó el suelo y abrió la puerta a la mano de obra extranjera. Recuerden que el desempleo se redujo 7 puntos porcentuales en 4 años y que, mientras que los beneficios empresariales crecían por encima del 30%, los salarios aumentaron por debajo del 3%. Y recuerden, que conviene ventilar la memoria para evitar equívocos, que el poder adquisitivo de los trabajadores se redujo un 4%  y que los accidentes  laborales se incrementan un 42% entre 1996 y 1999, siendo España el único país de toda la U. E. donde se produjo un retroceso de esas características. Ese fue, y lo recuerdo aquí para quienes sufren desmemoria selectiva, el principio de una profunda crisis económica que asomaría más tarde, ya con Rodríguez Zapatero en el Gobierno, con el drama del ladrillo, el paro galopante, la aplicación a rajatabla de una Ley Hipotecaria de principios del s.XX que ningún partido político quiso modificar en las Cortes Generales, cómo no,  con la voracidad de unos bancos y cajas de ahorros enfermos de avaricia que tuvieron que ser rescatados con el dinero de todos los contribuyentes. A Aznar, también, le debemos nuestra entrada en la guerra de Irak y las mentiras que se contaron, siempre a sabiendas, sobre los sucesos de los trenes en Atocha, en vísperas de las elecciones generales de 2004. Y vayamos ahora con Ana Botella. En 2003 fue elegida concejal del Ayuntamiento de Madrid y nombrada segunda teniente de alcalde. Se encargó de Empleo y Servicios Sociales hasta 2007. A partir de esa fecha se encargaría de Medio Ambiente (en 2010, Madrid superó el límite legal medio anual de contaminación por dióxido de nitrógeno, partículas y ozono que marcaba la U.E.) y ratificada en ese cargo en 2011, hasta que Ruiz-Gallardón fue nombrado ministro de Justicia. A partir de ese nombramiento, quitando 5 días que fue alcalde interino Manuel Cobo, asumió las funciones de alcaldesa. Los tristes sucesos del Madrid Arena durante una fiesta de  Halloween en noviembre pasado, con resultado de cinco chicas muertas por aplastamiento, no impidió que la alcaldesa se desplazara a  Sintra para asistir a una fiesta familiar. Pese a todo lo sucedido, Botella se negó a presentar su dimisión. Pero abundando en lo que ahora cuenta Stas Radziwill,  “Thatcher demostró que, a base de esfuerzo, la hija de un humilde tendero como ella podía licenciarse en Oxford y ascender socialmente gracias únicamente a su tesón. Botella ha demostrado, contratando a cientos de personas sin formación, sin talento, sin inteligencia y sin experiencia –pero con carné del PP– en calidad de ‘asesores’ y enchufados, que no hace falta  esfuerzo alguno para cobrar 50.000 euros al año en un país de mileuristas. Solo hace falta callar, asentir y agradar a quien esté por encima de ti en el partido. Es decir, ha lanzado exactamente el mensaje contrario”.

miércoles, 10 de abril de 2013

Magou Ndoye, venta ambulante




A un ciudadano extranjero se le suelen hacer varias preguntas cuando éste solicita la nacionalidad española, para conocer si el aspirante está integrado en nuestra sociedad. Y para demostrar las aptitudes del aspirante, en el Registro Civil de Almería le hicieron rellenar un cuestionario al senegalés Magou Ndoye, cuando todavía era  presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Y hace poco, el pasado 28 de enero, le comunicaron a don Magou que no podían concederle la nacionalidad solicitada por falta de conocimientos de cultura general sobre España, entre otras cosas por desconocer el nombre de la mujer de Rodríguez Zapatero. A mí me gustaría saber si la funcionaria en cuestión tiene idea sobre quién es Macky Sall, o cómo se llama la esposa del actual jefe del Estado de la República de Senegal.  No entiendo que sea de cultura general conocer de buena tinta el nombre de la mujer de Zapatero, o de la mujer de Rajoy. La cosa se hubiera complicado aún más si la funcionaria le hubiese preguntado por el nombre de la mujer de Felipe González, que ya va por la segunda. Pero el pobre Magou no supo contestar el nombre de Sonsoles Espinosa, por la sencilla razón de que la venta ambulante no le permitió nunca asistir a los conciertos del Teatro Real, donde Sonsoles actuaba de soprano sustituta ni la vio tampoco actuando en el coro de RTVE en calidad de enchufada.  Sonsoles Espinosa es una señora  magra de carnes y de pelo corto que se dejó ver poco fuera del Palacio de la Moncloa en el tiempo que estuvo de inquilina. La pudieron ver más de cerca los ingleses, cada vez que esa señora tomaba un avión para ir de compras a Londres con la misma frecuencia con la que yo me acerco a la tienda de la esquina para comprar un poco de escabeche para el bocadillo. Ahora, la Audiencia Nacional ha admitido a trámite el recurso interpuesto por don Magou (un recurso que le ha costado 568 euros además de unas tasas judiciales de otros 400) y ha emplazando al ministro de Justicia a dar ciertas explicaciones. A mi entender, a Magou Ndoye deberían concederle la nacionalidad española de inmediato. Pretender ser español en estos tiempos requiere tener más moral que el Alcoyano. A las Instituciones se les debe exigir que sean ecuánimes en sus procedimientos y, además, que no hagan el ridículo.

martes, 9 de abril de 2013

Al fin la noche




Ha muerto José Luis Sampedro tras saborear su último “campari” con hielo, encontrarse un poco mejor y quedarse dormido para siempre el pasado domingo. Nadie se enteró hasta hoy, dos días más tarde, cuando ya había sido incinerado y sólo quedaba de él el quevedesco “polvo enamorado”. En 1997 coincide en las Termas Pallarés, de Alhama de Aragón con una mujer que siempre tuvo considerado a Sampedro como su amor imposible. Y ambos se casaron, fueron felices y  comieron perdices, que así terminaban todos los cuentos de Calleja. Por cierto, recomiendo la lectura de una entrevista que el diario ABC hizo a Enrique Fernández de Córdoba, nieto de Saturnino Calleja,  el  pasado 21 de diciembre. “Antonio Mingote estaba emocionado cuando le enseñé las láminas”, cuenta Enrique, que colaboró con Mingote durante algunos años en ABC bajo el seudónimo de Cova-2. Pero a lo que iba. ¿Quién es Olga Lucas? Imaginen que dos personas se conocen durante la resistencia francesa contra la ocupación nazi, después de haber pasado lo suyo en España en la Guerra Civil. Y fruto de esa unión nace Olga en Toulouse, en 1947. Antes de todo eso, su padre había sido capturado y enviado al campo de concentración de Buchenwald, donde estuvo en cautividad junto a Jorge Semprún. Ambos salieron vivos de aquel infierno en 1945 y el padre de Olga regresa a Toulouse para reunirse con su mujer, hasta que en 1950 es deportado a Córcega, y de allí a Polonia. Más tarde, la familia pasa a  Checoslovaquia y luego a Hungría. Olga, ya de regreso a España, trabaja para la Generalitat Valenciana.  Publica cuentos y poemas y gana varios premios literarios. Y es en 1997 cuando Olga se topa en Alhama de Aragón, como en un choque de trenes, con José Luis Sampedro y ambos deciden compartir sus vidas. Se casan en 2003 en esa ciudad aragonesa. No voy a tratar aquí aspectos sobre la  grandiosa obra de José Luis Sampedro. Simplemente deseo aquí hacer referencia a un relato corto ( de apenas 28 páginas) que escribió Sampedro por encargo  para la Exposición Internacional de Zaragoza: “Balada del agua”. Termina el relato: “Hazte mundo y serás vida. Viviéndote en la vida. El crepúsculo acoge esas palabras entre sus sombras. El rojo vivo del geranio palidece. Dos veces sopla el canto del búho. Al fin la noche”.

lunes, 8 de abril de 2013

Parábola del cultivo de champiñones




Martín Prieto, en su columna de La Razón “Republicanismo de peluche” hace una serie de consideraciones sobre las que no voy a entrar. Él opina que “hoy el republicanismo es una enfermedad oportunista que medra en el caos moral de la nación y no puebla ni en los ateneos”. Allá él con sus desenfocadas consideraciones.  Pero sí haré referencia a algo que inserta y que me parece una falta de respeto: “El franquista Miguel Ángel Revilla que iba en taxi a La Moncloa cargado de anchoas y sobaos, hoy convertido en telepredicador, carga contra la Infanta en apuros y afirma muy suelto de cuerpo que la evasión fiscal cubriría nuestra deuda y evitaría los recortes”. Miguel Ángel Revilla tiene una cosa en común conmigo: su padre y mi abuelo materno coincidieron en el barco-prisión “Alfonso Pérez”. Todos sabemos cómo terminó aquello. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, el 27 de diciembre de 1936 se desencadenó la tragedia. La aviación del ejército sublevado bombardeó Santander sin buscar objetivos militares, causando unos 70 muertos y 50 heridos. Tan pronto se fueron los bombarderos se desató la venganza, consumada en los presos  del barco, muriendo 156 de ellos. Tanto el padre de Revilla como mi abuelo materno tuvieron la suerte de abandonar el mercante días antes de aquella desdicha. Y para todo aquel que esté interesado en el tema, le recomiendo que lea un libro de don Ramón Bustamante Quijano, en el supuesto de que alguna de las ediciones de ese libro  (Editorial Tradicionalista, Madrid) no estén agotadas. Al margen de esa consideración, Miguel Ángel Revilla, en un programa de televisión, se limitó a señalar que la vergonzosa evasión fiscal española podría cubrir con creces la abultada deuda del Estado, que hay en posesión de Montoro una lista de evasores fiscales de un determinado banco extranjero, y que el Gobierno debería dar a conocer tal lista, de la misma manera que así lo hizo el Ministerio de Hacienda en 1959 mediante su publicación en el BOE de ese año. Martín Prieto hace parábola con el cultivo de champiñones: “Para cultivar champiñones hay que alfombrar de bosta una cueva y taparla: mucha mierda y nada de luz”. En fin, si la infanta Cristina está en apuros, como indica Martín Prieto, desde luego que no es por culpa de Revilla, al que tengo por ser un hombre decente que dice lo que piensa.