sábado, 30 de noviembre de 2013

Excarcelaciones




Pues nada, que ya está en la calle el único asesino de las niñas de Alcácer que permanecía en prisión, un tal  Miguel Ricart Tárrega. La Guardia Civil le protegió desde la prisión de Herrera de a Mancha hasta la estación de ferrocarril donde había llegado a bordo de un taxi con la cabeza cubierta. Yo no me hubiese querido sentar en el vagón junto a este asesino de ninguna de las maneras. No por temor sino por asco. La muerte de tres muchachas no puede borrarse de un plumazo por una sentencia del Tribunal de Estrasburgo donde se derogaba la doctrina Parot, o por la firma de la Audiencia de Valencia que ordenaba su inmediata excarcelación. Respeto tales decisiones judiciales, pero mi estado de indignación es manifiesto. Miriam García, Antonia Gómez y Desirée Hernández eran tres chicas que tenían derecho a vivir y a ser respetadas. Tenían toda la vida por delante. Pese al tiempo trancurrido, falta todavía por saber dónde se encuentra el malnacido Antonio Anglés. Dicen que ahora Ricart tendrá derecho a cobrar una pensión de 436 euros por un plazo de entre 6 y 18 meses al ser exrecluso y llevar entre rejas más de dos años. ¿Acaso pagó indemnización por sus delitos a los familiares de las víctimas? ¿Acaso pidió perdón? Algo parecido podría decir de los asesinos de ETA recientemente excarcelados. No entiendo cómo es posible que se les reciba con homenajes en el País Vasco. ¿Es que nos hemos vuelto locos? No se puede humillar a los familiares de las víctimas de esa manera en un Estado de Derecho.

martes, 26 de noviembre de 2013

El drama instalado




El drama de los desahucios es quizás el más grave de los que padecemos en España por culpa de la crisis y por culpa, también, de aquellos ciudadanos que se embarcaron en la compra de un piso siendo conscientes de que su economía personal no era sostenible. Pero existe otra situación peor, si cabe. Es la que sufren los progenitores que avalaron con su firma esas adquisiciones por parte de sus hijos. Leo en la prensa aragonesa que “el 60% de los afectados en Zaragoza contaba con un avalista, muchos de ellos jubilados, que ahora ven en peligro su pensión”. Fernando González Urbaneja señala hoy en un artículo, “El Príncipe se fue a casa”, que el país no marcha. “Se acumulan –dice- las frustraciones, desde el fracaso de la primera operación de cadera del Rey a la caída de la cubierta de la plaza de toros de las Ventas; de la fracasada candidatura olímpica madrileña a la desavenencia catalana, que es asunto mayor y de muy difícil recomposición, la sociedad española atraviesa por uno de esos períodos de desesperanza y baja autoestima. Se nota en las encuestas, los españoles confían más en sí mismos que en el futuro del propio país; califican como mala o muy mala la situación política y económica actual, sin expectativas de mejora en lo inmediato”. Frente a este panorama, sólo faltaría que el Gobierno contratase al pintor Thomas Kluge, que acaba de retratar a la Familia Real danesa, para hacer un libro de paisajes españoles, al estilo de cómo los hacía Gutiérrez Solana pero con mas yuyu, para ser regalado a los visitantes ilustres en cada viaje oficial, como se hizo durante la Segunda República con réplicas goyescas de los 82 grabados al aguafuertes de “Los desastres de la guerra”. Rajoy dice ahora que “se ha pedido mucho a los españoles pero se les devolverá con creces”. ¿Qué es lo que se nos devolverá con creces? ¿El dinero que se llevó por todo el papo el duque de Palma? ¿El dinero de Bárcenas? ¿El dinero de los ERE en Andalucía? ¿El dinero entregado a los bancos por medio del FROB? ¿Los derroches de la Comunidad Valenciana? ¿Las quitas a funcionarios y pensionistas? ¿La ilusión perdida?... “Volverán las oscuras golondrinas/ en tu balcón sus nidos a colgar/ y, otra vez, con el ala  a sus cristales/ jugando llamarán”. ¡Hace falta ser cínico!

lunes, 25 de noviembre de 2013

Más días que longanizas





Leo una amplia entrevista que Alfonso Armada le hace en ABC a Arturo Pérez-Reverte. Se habla de grafiteros, esos escritores que “quieren hacerse oír”. Me llama la atención cuando, en un momento de la entrevista, se le pregunta a Pérez-Reverte sobre la crisis que padecemos en España. Dice: “Eso de que una crisis te hace bueno es mentira. Yo no veo una regeneración moral como resultado de esta crisis. Veo un cabreo, cuando te toca, porque cuando no te toca aquí no se cabrea nadie. Te cabreas cuando te toca. Veo un cabreo, una indignación, pero lo que no veo es una regeneración moral de una sociedad que estaba enferma. Sin regeneración moral aunque pase la crisis seguiremos siendo tan torpes y tan egoístas y tan ciegos como éramos antes”. Joé, que gran verdad encierran sus palabras. También su referencia a don Quijote: “Quien mucho anda y mucho lee, algo sabe”. Claro, claro…Y en el mismo diario aparece Jaime Montalvo, presidente de “Ayuda en acción”, diciendo a Alejandro Carra que “nunca pensamos que habría niños que comiesen una  vez al día en nuestro país. (…) No estábamos preparados para una crisis como esta”. Empieza a haber “hambre de la mala”, como dice la infanta Pilar al referirse al hambre de la posguerra. Hoy nos enteramos de que Felipe de Borbón, que iba a presidir un foro empresarial con miras a vender la Marca España, ha tenido que suspender su viaje a Brasil por la avería técnica (un cortocircuito en el “flap” del ala izquierda) de un airbus A-310 de la Fuerza Aérea Española. Estamos mirados por el tuerto. Esas cosas suelen ocurrirles a los viajantes de comercio, cuando el lunes se dan cuenta de que al utilitario le falla una pieza del motor y no pueden ponerse en viaje para tratar de vender los productos de su catálogo. Pero que le sucedan esas cosas al príncipe Felipe en un viaje oficial es como para echarse a llorar. Tratar de vender la Marca España en el exterior sin poderse llevar a cabo por el fallo técnico de un avión no da buena imagen de nuestro país. Pero los ciudadanos de bien nos alegramos de que tal vuelo, el de la madrugada pasada, no se haya producido. Sin seguridad no se debe volar. No hay mal que por bien no venga. Todavía está fresca en la memoria de los españoles el trágico accidente del vuelo JK5022 de Spanair, el 20 de agosto de 2008 en el Aeropuerto de Barajas, donde murieron 155 personas. El motivo fue que no se pudieron extender los “flaps” y los  “slats” de aquel avión, bautizado “Sunbreeze”, como era necesario para el despegue. Pues bien, el viaje a Brasil era importante para los intereses comerciales de España en América, pero tampoco se trataba de la Toma de Granada. Habrá otras ocasiones que justifiquen cruzar El Charco. Hay más días que longanizas.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Pascual González




Hace tiempo escribía, no recuerdo cuándo, que lo primero que hago todas las mañanas con el desayuno es leer por internet  “El Redcuadro” de Antonio Burgos. Sus artículos en ABC son como flores de un jardín que se abren con el alba y se cierran cuando cae la luz en la atardecida, para abrirse al día siguiente, y así. Como si fuesen dondiegos de noche. Pero ahora, sin quitarle un ápice de mérito a Burgos, me ha entrado el gusanillo de leer también a Pascual González, sí, a ese, al de Cantores de Híspalis, en la sección de “opinión” de "El Correo de Andalucía". Lo último, lo de ayer, con su “Tapeando por Sevilla” me recordó “la bodeguita Romero”, “el Mesón de la Pescada y del Jamón” y el “bar Iruña” de mis 3 veranos, 3, en la Sevilla de luz, aviones y vencejos acharolados y limpios. Sevilla está en mi recuerdo de muchacho como el de aquella chiquilla a la que no has vuelto a ver desde la juventud y que ya estará muy cambiada con la edad, como la Sevilla de las Setas, de la Torre Pelli, de los tipos de las mariscadas que no terminan de digerirlas y de Susanita, que ha aparecido en la escena política socialista como un elefante en una cacharrería y que ha dejado a Rubalcaba como un ratón chiquitín, que toma chocolate, turrón y bolitas de anís, pero de anís del Mono, el de Badalona. Pascual González me recuerda a aquellos clientes de barra de bar que nunca tenían prisas y a aquellos camareros que te soltaban una letanía de tapas y raciones cuando sólo le habías pedido una cervecita fresca de barril. “¡Póngame una tapita de Triana o Macarena! ¿O qué tienes? ¿Qué tapas me recomienda? Tengo Torre de Oro y río, orillitas de quejíos y Postigos en aceite, cucañitas de Santa Ana y azahares a la fuente. Tengo un poquito de cielo, soniquetes clarineros y arbero (sic) de Maestranza, y salpicón de claveles, y delicias de Esperanzas. También tengo plazoletas, pianillo a la Barqueta y almenitas de Alcazaba, y revuelto de cornetas de Centuria a la romana. (…) ¿O quiere usted una glorieta de rimas, plazuela de Doña Elvira y Font de Anta en su marcha, pincelitos de Museo, rollitos de Coliseo, y sombreros de ala ancha? No se quejará mi amigo, dígame usted lo quiere que si no le gusta, puede decirme que pare el carro que también tengo palillos y artesanitos de barro. Ensaladilla de palmas, montaditos de guirnaldas y un compás por bulerías con piolas y petancas y estofado de alegría. Balconcillos de jazmines, primaveritas de abriles y macetas de geranios, puntitas de Baratillo y maniguetas de palio. Torreón de don Fadrique, mantones bordaos con pique y cava de bronce y mimbre, cocido de capirotes y muchas ganas de irme”. Eso es torear con el idioma y darle unas gaoneras al léxico con una revolera de propina. Pascual González lo mismo le canta al Cachorro unas sevillanas que se merienda con papas fritas la inefable expresión de que “Sevilla es la servilleta de una Virgen de Murillo”. ¡Joé, que hombre! De que pozo sacará tanta sabiduría… Seguiré observando, a ver si me entero.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Chabacanería culinaria




Parece ser que no existe la comida erótica sino la erótica de la comida. Esto viene a cuento con la “I Ruta de Tapas Eróticas” que se está llevando a cabo estos días en Toro (Zamora) donde participan 16 bares en la Ciudad de doña Elvira, que nada tiene que ver con la otra doña Elvira , la de la Plaza de Santa Cruz, la que reurbanizó Juan Talavera Heredia hace ahora un siglo, y donde antes estuviera un corral de comedias y la casa de don Gonzalo de Ulloa, si hacemos caso a  don José Zorrilla, sino a la hija de Fernando I de León y de Sancha de León y hermana de Sancho II de Castilla, Alfonso VI de León, García de Galicia y Urraca de Zamora. Pues bien, la iniciativa partió de Alberto Sánchez, propietario del bar Noche y Día II, y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento y del Consejo Regulador de la D.O. Toro. Se pretende con esta iniciativa que los ciudadanos salgan a la calle y se anime el consumo. Y entre las tapas más curiosas destacan “cómete la salchicha”, “placer chino agridulce”, “dos rombos”, “50 sombras de Grey”, “huevos Bellido Dolfos”, “picha brava”, etcétera. Los alimentos considerados como afrodisíacos: apio, boniatos, vainilla, cebolla, lenguas de ganso,  hígado de cabra, glándulas del almizclero macho, huevas de peces, ostras, entre otros, son una cosa. Otra muy distinta, la chabacanería culinaria más acendrada. Por ejemplo, la tapa “cómete la salchicha”, consistente en dos huevos de codorniz, una salchicha y una salsa de queso de Cabrales simulando el semen humano parece, a mi entender, un atentado a la inteligencia. Otra, la tapa “huevos Bellido Dolfos”. Ese tipo, que yo sepa, cuyo nombre otros los escriben con uve, fue el autor de un magnicidio en la persona de Sancho II de Castilla el 6 de octubre de 1072 huyendo a continuación por el “Portillo de la Traición”. Recuerden el cantar de gesta: “¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no digas que no te aviso, / que de dentro de Zamora un alevoso ha salido; / llámase Vellido Dolfos, hijos de Dolfos Vellido, / cuatro traiciones ha hecho, y con ésta serán cinco”. Curiosamente, ese portillo no se descubrió en las murallas de Zamora hasta los años 50 del s. XX. Desde entonces se le conoció como “Portillo de la Traición” hasta 2009,  cuando el Ayuntamiento de Zamora dio un bandazo histórico inexplicable y cambió tal nombre por el de “Portillo de la Lealtad”, invirtiendo el punto de vista castellano en beneficio de otro punto de vista leonés. ¿Motivos? Lo ignoro, pero me avergüenza que los zamoranos  no tengan las ideas claras.


viernes, 22 de noviembre de 2013

1963




El asesinato en Dallas de JFK, del que hoy se cumplen 50 años, me trae a la memoria otras efemérides, muchas de ellas no muy agradables. El domingo 13 de enero moría en Buenos Aires Ramón Gómez de la Serna, Ramón de Ramones, y ese mismo día, en Madrid, fallecía Alfredo Kindelán, aviador y jefe de la Aviación rebelde durante la Guerra Civil. Otro domingo, el  24 de febrero chocan cerca de Tardienta (Huesca) el expreso Barcelona-Vigo-La Coruña contra un tren de mercancías, que se saldó con 5 muertos y 43 heridos de diversa consideración. El “Estrella de Galicia”, más conocido como “Shangái”, tardaba 36 horas en hacer el recorrido de ida. Ese sobrenombre se lo puso un ferroviario de Monforte de Lemos, Ángel Rodríguez López. Según contaba “El Correo Gallego”: “Ángel se encontraba en su puesto de trabajo en la caseta de circulación de entre vías en la estación de Vilanova de Barcelona. A las 20.55 horas de un lunes de 1950 levantó el teléfono y anunció a la siguiente estación la salida de Barcelona del tren 4025, "el Shanghái”, con destino a Vigo y La Coruña. Los jefes de circulación de todas las estaciones del recorrido, que escalonadamente fueron recibiendo el singular aviso, aceptaron de buen grado la broma del monfortino y así nació el nombre oficioso de uno de los tren más populares. Lo de Shanghái se debe a que en esa época era muy famosa la película “Shanghai Express”, protagonizada por la célebre Marlene Dietrich, sobre un tren que sufría en su largo recorrido infinidad de contratiempos. Si a esto le añadimos los habituales retrasos del tren español, el nombrecito no pudo ser más ocurrente”. El 25 de enero de 2009 dejaba de circular para siempre el famoso “Shanghái”, que al día siguiente sería sustituido por el “Estrella de Galicia”, un moderno “trenhotel” que recorre los 1.279 kilómetros  existentes entre Barcelona y La Coruña en algo más de catorce horas. El jueves, 18 de abril, en consejo de guerra sumarísimo Julián Grimau, jefe de la policía de Barcelona durante la Guerra Civil, era condenado a muerte. Sería ejecutado dos días más tarde. El 3 de mayo, el Consejo de Ministros aprobaba la creación del siniestro Tribunal de Orden Público (TOP) y enviaba a las Cortes el proyecto de ley. El 3 de junio moría Juan XXIII. El día 30 se elevaba a la silla de Pedro de Paulo VI. EL 29 de julio estallaban dos bombas en Madrid, una en la DGS y otra en la sede de los Sindicatos Verticales. El dos de agosto se detenían por ese acto terrorista a Francisco Granados y a Joaquín Delgado. El día 8 tuvo lugar cerca de Cheddington el asalto al tren correo Glasgow-Londres. El día 14 se condenaba a muerte a los dos detenidos por las explosiones en Madrid. El día 17 se les ejecutaba en garrote vil. EL 17 de septiembre sucedieron las famosas inundaciones de Valencia. El 10 de octubre Chrisler aportaba 1000 millones de pesetas y se asociaba con Barreiros. Al día siguiente moría en París Edith Piaf. El 6 de noviembre fallecía en México Luis Cernuda. El día 15 el Consejo de Ministros aprobaba el I Plan de Desarrollo, que presentó López Rodó. El día 19 moría en Bagur (Gerona) Carmen Amaya. El día 30 fallecía en Tenerife Ernesto Lecuona. El 2 de diciembre se publicaba en el BOE la ley de creación del TOP. El día 4, Franco inauguraba el túnel de peaje de Guadarrama. El día 20 nacía en Madrid Elena de Borbón, primera hija de los Príncipes de España. Entremedio, apareció la moda ye-ye, se acortaron las faldas, surgieron los cigarrillos “Ducados”, ganó la Vuelta a España Jacques Anquetil y El Cordobés tomó la alternativa, nació Copito de Nieve, irrumpió el fenómeno Beatles (grupo formado en 1957) y aparecieron los rombos en las dos cadenas de Televisión Española.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

II Año Triunfal




Hoy me desayuno con un artículo de Antonio Aramayona, profesor de Filosofía, en “El Periódico de Aragón”. Aramayona, bajo el título “Los gobernantes de la cachiporra”, comienza recordando  a  Francisco de Quevedo cuando éste señala que “donde hay poca justicia es un peligro tener razón”. Cierto. Seguidamente cuenta el autor: “Gallardón y Fernández Díaz, Justicia e Interior (tanto monta, monta tanto) pretenden convertir en delito cualquier conato o acto de protesta ciudadana. Para ello están ultimando una serie de modificaciones legislativas del Código Penal y de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana (triste concepto tienen hoy los actuales gobernantes de la seguridad y la inseguridad) para que la constitucional garantía de la seguridad ciudadana acabe siendo una máquina repartidora de duras multas, enjuiciamientos e incluso cárcel para quiénes contravinieren sus órdenes y su nostálgico proyecto de sociedad. (…) Ay de quien en su ardor o ingenuidad quede con otros o invite a otros por algún medio, incluido internet, a un acto de protesta que previamente no haya autorizado el gobernante, de la cachiporra, pues su acción podrá ser interpretada como un delito de alteración del orden público y castigada con penas de hasta tres años de cárcel. Pronto podrá comprobar también que ese gobernante, lejos de enviar a la policía a detener a quienes, por ejemplo, han timado y se han lucrado de miles de impositores y ahorradores a quienes han arruinado, puede enviar su policía a reprimirlo, multarlo o detenerlo”. Mal comienza el III Año Triunfal de estos políticos a la derechona más rancia que, utilizando las técnicas de Miguel Primo de Rivera con la represión a base de multas tremendas (faltan los destierros, como le sucedió a Unamuno, aunque todo se andará), pretenden mantener España como una balsa de aceite. Sigue Aramayona: “Usted solo podrá ir o venir o concentrarse o manifestarse allí donde la autoridad le conceda permiso, previa solicitud presentada en plazo. El artículo 21 de la Constitución les importa, de hecho, un carajo a los actuales gobernantes de la cahiporra. Les importa un carajo que la Constitución reconozca el derecho de reunión pacifica y sin armas. (…) No espere usted que de la boca de algún gobernante salga una palabra sobre redistribución de la riqueza, apresamiento de los delincuentes por blanqueo de dinero, fraude fiscal, paraísos fiscales o apropiación indebida por parte de entidades financieras. Al parecer, eso no provoca alarma social ni perturba la paz social, amén de que es imposible vigilar al vigilante y enchironar al enchironador”. En suma, con las nuevas medidas represoras del Gobierno, la domesticación de los sindicatos y el abuso irritante de partidos de fútbol televisados, ya parece estar controlada la situación laboral y social de los españoles, o sea, la paz de los cementerios.

martes, 19 de noviembre de 2013

Con la salud no se juega





Me parece una excelente idea que una ley prohíba las aceiteras rellenables a partir del uno de enero. Los conocidos convoyes sólo se podrán seguir utilizando en los domicilios particulares donde ya sabe uno lo que compra. Pero pediría el mismo trato para la mayonesa, la mostaza, el ketchup y en vinagre, como ya hacen algunas empresas de comida rápida. Ya va siendo hora de que comamos y bebamos con una cierta garantía. Los vinos a granel, los vermús caseros (que no suelen ser caseros) y los aguardientes gallegos de “dudosa” procedencia podrían ser el siguiente paso en la exigencia del cliente de hostelería. Pero, claro, una cosa son las botellas irrellenables y otra muy distinta los productos que se utilizan en las cocinas de esos establecimientos. Por ejemplo, nadie, que yo sepa, sabe con qué aceite se han frito unos huevos, con qué mayonesa se ha confeccionado la ensaladilla rusa o qué vino sirven cuando pedimos un chato “de la casa” en la barra de un bar. Y en las pastelerías sucede algo parecido. Solamente los tocoferoles naturales y los esteres de ácido ascórbico están permitidos en todo tipo de alimentos, de acuerdo con el R.D. 147/97 de obligado cumplimiento desde el 25 de marzo de 1997. Pero, ¿quién controla las churrerías? Me refiero a esos garitos de feria  que se instalan en determinados solares de las ciudades y que nunca sabe el cliente cuántas veces se recalienta el aceite de las freidoras. Se supone que los ayuntamientos que concedieron los correspondientes permisos, pero dudo de su eficacia en el seguimiento. Por otro lado, se sabe que el 80% del aguardiente que se produce en Galicia es ilegal. No lleva etiqueta y se sirve como aguardiente casero, pero no son tal, sino productos de laboratorio, en general diluciones, no destilaciones. Y así todo. Que nadie olvide la primavera de 1981 y el envenenamiento masivo por el consumo de aceite de colza desnaturalizado vendido en garrafas en distintas partes de España. Murieron familias enteras. Pero ninguna de ellas era adinerada. Con la comida no se juega. Con la salud, tampoco.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Lluvia






Hay dos cosas que no soporto, que un  peatón no respete mi derecha en el sentido de la marcha y que me aticen paraguazos cuando llueve. El paraguas hay que saber llevarlo con dignidad, como lo hacen en San Sebastián y en toda la cornisa cantábrica. Y es que por allí llueve y la gente está acostumbrada a no sacarle un ojo con una varilla del paraguas a aquel con el que se cruza por la calle. Pero en Aragón la cosa cambia bastante. La falta de costumbre, puesto que casi no llueve, es la causa de esos malos usos. Es decir, cuando no llueve, el paraguas lo portan en forma de lanza en vez de en forma de bastón, y cuando diluvia es cuando aparece el problema. Curiosamente, Zaragoza es la ciudad española donde se fabrican quizás los mejores paraguas, los de Casa Redondo. Me gustaría que, de la misma manera que existe la asociación  “Amigos de la capa”, a alguien le diera con constituir el club de los “Amigos del paraguas”, con visitas culturales, misas en el Pilar y aperitivos de Hermandad, que los pinchos de tortilla, los pepinillos en vinagre y las cañas de cerveza ayudan mucho a que la fiesta no decaiga. Los “Amigos de la capa” tienen hasta santo patrón, San Martín de Tours, que partió su capa para darle la mitad a un necesitado. Pues bien, los “Amigos del Paraguas”, de formarse esa asociación, deberían llevar uno de aquellos utensilios gallegos, que tienen más fuste. Allí les dicen paraugas. De hecho ya existe la Peña “El paraguas” en Avilés, y los peñistas realizan excursiones y lo pasan bien. Y para no ser menos que los “Amigos de la capa”, incluso se podría adoptar como himno oficial la “Mazurca de los paraguas”, de la zarzuela “El año pasado por agua”, de Chueca y Valverde y libreto de Ricardo de la Vega. Lo de nombrar un  patrón puede esperar, porque el paraguas no se puede partir por la mitad para ayudar a un pordiosero, como hizo San Martín de Tours, salvo que el paraguas sea de los chinos. Para ello nada mejor que esperar un día de cierzo e intentar pasar el zaragozano Puente de Piedra. El paraguas no se parte en dos mitades sino que se desarma por completo. Pero si los “Amigos del Paraguas” instan a nombrar un santo patrón que les guíe por carreteras secundarias cuando hacen encuentros con los “Amigos del Paraguas” de otros municipios, siempre quedará el recurso de ponerse bajo el amparo de la Virgen de la Cueva, aunque ya saben el dicho: “del santo me espanto, del pillo no tanto”.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Relojes, gatos y Madagascar





José Carlos Díez, profesor de economía de ICADE, recuerda hoy en EL País una frase de José Luis Sampedro: “Conviene saber diferenciar un reloj, un gato y Madagascar”. Eso viene a cuento con el viaje que el heredero de la Corona está realizando por Estados Unidos, tratando de vender la marca España. Como bien recuerda Díez, “hay 2,6 millones de trabajadores que trabajan a tiempo parcial y el 57% cobra menos de 652€ que es el salario mínimo interprofesional. Hay 3,35 millones que tienen un contrato temporal y el 50% cobran menos de 1.000 € al mes. El perfil de máxima precariedad es joven, mujer y con baja cualificación”. Es verdad, pero no toda la verdad. En España hay jóvenes muy cualificados, hasta con dos licenciaturas, que están pensando en poder marchar a cualquier punto de Europa donde puedan realizar cualquier tipo de trabajo. En Europa saben que los españoles somos unos parias, por culpa de la nefasta política de unos gobernantes sin escrúpulos que no ha sabido valorar el esfuerzo de los ciudadanos. Aquí se presume de tener el mayor número de kilómetros de ferrocarril de alta velocidad de Europa construido vía impuestos, con un coste entre 30 y 40 millones de euros por kilómetro. ¿Era necesario semejante desembolso? El pasivo del Estado a fecha de hoy ya se eleva al 93’4% del PIB y sigue creciendo. ¿Dónde está la recuperación económica? Aquí se confunde el culo con las témporas. El ministro de exteriores, García Margallo ha destacado en California las “señales favorables” a la recuperación española, haciendo hincapié en la entrada de turistas y en las exportaciones, y el Príncipe ha dicho que “este es un buen momento para invertir en España”. Lo del turismo es coyuntural, y lo de las exportaciones me causa risa. En España se produce más barato, pero a costa de unos salarios de hambre.  También China exporta, pero, ¿cuál es el salario de un chino?

viernes, 15 de noviembre de 2013

No todo vale



En España, desde que gobierna el Partido Popular, todos son recortes para los ciudadanos. Se recortaron salarios y pensiones y ahora se pretenden recortar las libertades de expresión y de manifestación. La nueva Ley de Seguridad Ciudadana, que el Ministerio del Interior elevará al Consejo de Ministros, me recuerda mucho al oscuro periodo de la Dictadura de Primo de Rivera, que allanó el camino hacia la Segunda República. La historia siempre se repite. Las “revoluciones hechas desde arriba” sin contar con la ciudadanía sólo pueden conducir a situaciones no deseables. ¿Acaso Fernández Díaz  no ha leído nada  sobre Antonio Maura? Porque una “revolución hecha desde arriba”, como pretendió Maura, condujo a la Semana Trágica de Barcelona en 1909. Pero Antonio Maura, todo sea dicho, poco antes de aquel 13 de septiembre de 1923 desaconsejó a Alfonso XIII el establecimiento de cualquier régimen autoritario. El rey no le hizo ni caso y así le fue en 1931. A mi entender,  a España no se la puede “poner en orden” mediante una pretendida Ley de Seguridad Ciudadana que no tiene como fin amparar a los ciudadanos sino evitar que se produzcan escraches a cargos públicos para sortearles la vergüenza que tales actos les producen, si es que la tienen. La Ley de Seguridad Ciudadana será una farsa si lo que trata de evitar es que se escalen edificios públicos o iglesias, porque si el escalador se cae al suelo y se hace puré no hay ley humana que se anteponga a la Ley de la Gravedad. Si la Ley de Seguridad Ciudadana trata de evitar, como parece, ofensas a las comunidades autónomas, entidades locales y otras instituciones ya vamos mal. ¿Qué otras instituciones? Si las Autonomías derrochan el dinero público en actividades millonarias extravagantes que no benefician en nada a los ciudadanos (y por asociación de ideas estoy pensando en la Comunidad Valenciana), se puede protestar y, también, llamar chorizos a sus responsables. Y si llamar chorizos a unos impresentables es una ofensa, que venga Dios y lo vea. Si los sindicatos (y estoy pensando en UGT), se gastan el dinero de los ERE en mariscadas mientras los responsables de la Junta de Andalucía se pone de perfil, los ciudadanos andaluces tienen todo el derecho del mundo a llamarles sinvergüenzas, etc. Una cosa es gobernar y otra muy distinta llegar a presidir el Gobierno de España, como hace Rajoy,  incumpliendo todas las promesas electorales. Una cosa es, también, mantener el orden público y otra muy distinta recortar la libertad de expresión y de manifestación de los españoles. Ni somos ovejas ni necesitamos perro pastor en el rebaño. Porque se empieza haciendo un baremo de faltas leves, graves y muy graves al  subjetivo criterio del ministro del Interior de turno, en este caso de Fernández Díaz, y se termina proponiendo la patada en la puerta, como pretendió el ministro socialista Corcuera. Procurar, como pretende Fernández Díaz, que los ciudadanos seamos sumisos a los dislates de este Gobierno; y que, ante algunas injusticias frías y calculadas que se proyectan en el BOE, nos quedemos en casa mirando por la ventana, es síntoma claro de pecar de ignorancia. La paciencia tiene un límite. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tienen el deber de proteger a los ciudadanos. No están para trasladar “papelitos” con los DNI de los ciudadanos “traviesos” a las Delegaciones del Gobierno, para que los responsables de esas Delegaciones impongan severas multas, como hacían los “lameculos” en los colegios de frailes. La seguridad de un país debe comenzar porque el Estado asegure el bienestar de los ciudadanos, cosa que aquí no acontece. Seis millones de desempleados y casi tres millones de pobres de solemnidad son datos que el ministro del Interior, en rigor, no me puede cuestionar. Recordando a Francisco de Quevedo, desde aquí le apunto al ministro  Jorge Fernández Díaz: “No he de callar por mas que con el dedo, / ya tocando la boca o ya la frente, / silencio avises o amenaces miedo”.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Labores de producción





Mientras los Príncipes de Asturias visitan América del Norte para tratar de vender la marca España allende los mares, otro príncipe, el príncipe Carlos de Inglaterra visita la India para celebrar su 65 aniversario. Es como el primer viaje del Imserso de un príncipe a la espera de ascenso y que acaba de entrar en la edad de jubilación. “El heredero al trono británico -cuenta hoy el ABC- ya disfrutó ayer de su primer regalo, deleitándose con una sesión de spa especializado en terapias naturales, como los baños de aceite para aliviar el estrés”. Ignoraba que el príncipe Carlos tuviese estrés, esa  reacción fisiológica que puede provenir de cualquier situación o pensamiento que le hace al que lo padece sentirse furioso, frustrado o ansioso. Más o menos, la situación de estrés es lo que les sucede a los filipinos tras el paso de “Yolanda”, o a los trabajadores de limpieza de Madrid, a los que Botella no da solución por su incapacidad manifiesta y que van a ver reducido su sueldo hasta los 600 euros mensuales para que con esa cantidad paguen el alquiler de su casa, los gastos fijos y coman, si queda algo de la partida de gastos generales, algún arenque en salazón, o a los jubilados, a los que se les recorta la mísera pensión con la que mantienen a parte de su parentela. Mientras, como decía, los Príncipes de Asturias, acompañados por García-Margallo, el presidente de Baleares, Bauzá, y un rabo de periodistas, visitan la tumba de fray Escoba en California, un Estado de la Unión que tiene el mismo PIB que España, o sea, el país donde ellos principean. Mañana, Carlos de Inglaterra estará en Colombo, capital de Sri Lanka, para representar a la Reina Isabel II en la cumbre bianual de jefes de Estado y de Gobierno de la Commonwealth. Los Príncipes de Asturias, acompañados de su séquito, marcharán el domingo a Florida para conmemorar el V centenario del desembarco de Ponce de León en Miami, cerca de Cabo Cañaveral, donde buscaba la “fuente de la eterna juventud” de acuerdo con la leyenda de Cíbola y las Siete Ciudades de Oro; y donde, pie en tierra, reclamó toda esa tierra conquistada para la Corona de Castilla. Pero Ponce no encontró esa fuente de la eterna juventud, sino que recibió un flechazo, no sabemos si de apalches, calusas o matacumbes, que le dejó fuera de juego en pocas horas. Su tumba se encuentra en la Catedral de Viejo San Juan,  de Puerto Rico. Carlos de Inglaterra es consciente de que no reinará. Y el Príncipe de Asturias, ya veremos. La marca España, en cualquier caso, será de difícil venta mientras en este país existan 6 millones de desempleados y se sigan manejando las actuales cifras de hambruna por parte de Cáritas. Conque mejor será que los españoles sigamos pensando que los mejores vendedores de la marca España en los Estados Unidos son Penélope Cruz, en California y Julio Iglesias, en Florida, con el añadido del 21% de IVA. Lo de fray Junípero Serra y lo de Ponce de León, como las novelas del padre Coloma, quedan bien para los tenderetes de la Cuesta de Moyano.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Noruega es parte de Europa




Me asombra que una cadena noruega de televisión, NRK, prohíba a la presentadora de noticias regionales llevar una pequeña cruz, regalo de su marido, mientras está en antena. La cruz no tiene más de tres o cuatro centímetros de ancho y apenas se le ve si no está uno muy atento a la pantalla. Siv Kristin Sællmann, que así se llama la presentadora, no sale de su asombro pero se ha visto obligada a ceder ante la presión  de su jefe de equipo. En ese país es luterano el 77% de la población, el Estado apoya a la Iglesia y el Rey nombra a los clérigos. Además de ello, una gran parte de sus ciudadanos reciben por los ritos de la Iglesia Evangélica Luterana el bautismo, la confirmación, las ceremonias de bodas y los funerales.  En 2012 el Parlamento noruego votó para darle más autonomía a la Iglesia noruega, para lo cual se hizo una enmienda a la Constitución el 21 de mayo de 2012. El Protestantismo forma parte del Cristianismo, y éste, el Cristianismo es algo más que una religión, es una cultura, que se extiende por toda Europa desde hace casi 2.000 años. Y a mi entender, un 1’5% de la población musulmana existente en Noruega no puede de ninguna de las maneras imponer su estilo de vida o su criterio a la población europea porque, ya puestos a tener que eliminar el símbolo de la cruz, también les puede sentar mal a los seguidores de Mahoma la representación de dos peces y un ancla, que fueron las primeras grafías cristianas halladas en las catacumbas. Dice el refrán: “adonde fueres, haz lo que vieres”. Respecto a las mujeres, en Japón, por ejemplo, es una grosería vestir los pies con sandalias que dejen los dedos al descubierto, ya que en su cultura éstos constituyen zonas del cuerpo muy eróticas que deben permanecer ocultas; en algunos paises de África no está bien visto enseñar la suela de los zapatos;  en la India hay que tapar las  axilas; en Tailandia está mal visto llevar un bolso grande, que denota una clase social baja; en los paises árabes se saludan con besos sólo las personas del mismo sexo, sobre todo los hombres, etcétera. Por lo tanto, cuando los europeos pensemos ir a alguno de esos lugares, deberemos saber a qué atenernos. Los musulmanes que viven en Noruega no deben obligar a que una presentadora de televisión se desprenda de un pequeño adorno en forma de cruz  al cuello. Más aún cuando ese adorno es de oro y ese metal, por todos es sabido que en los países musulmanes se considera un metal impuro. No así la plata.

martes, 12 de noviembre de 2013

Gracias, señor Fainé





Todo un gesto, que se agradece, la ayuda prestada por La Caixa  al Albergue Municipal de Calatayud, con la entrega de 9.000 euros para comedor social de esa Ciudad. Debería tomar nota Ibercaja, que recientemente absorbió a Caja Inmaculada, y hacer lo propio. El alcalde bilbilitano, José Manuel Aranda, ha manifestado que “la Caixa es la única entidad financiera que en la actualidad colabora a través de su obra social con el Ayuntamiento de Calatayud”. Esas palabras del Alcalde, deberían llenar de vergüenza a Amado Franco, actual presidente de la Institución aragonesa, una vez sabido que el actual Ibercaja Banco recibió la totalidad de la actividad financiera de Ibercaja  a partir del  26 de julio de 2011, día en que la asamblea  aprobó la creación del nuevo Banco, convirtiéndose, a partir de esa fecha, en la accionista al 100% de la nueva entidad. Y en aquella asamblea se dejó claro que los dividendos generados revertirían en la obra social. A mi entender, dentro de las obras sociales que dedica Ibercaja, que no son pocas, sería deseable dar prioridad absoluta a creación de centros de día, proveer ayudas a ciudadanos con riesgo de exclusión social, proporcionando becas a estudiantes o, como ahora ha hecho La Caixa en Calatayud, creando comedores para tratar de mitigar en la manera de lo posible la tremenda crisis económica que se cierne sobre los ciudadanos, en gran parte como consecuencia de la avaricia de los bancos y de la mala gestión de buena parte de las cajas de ahorro puestas en manos de políticos y sindicalistas sin experiencia y sin escrúpulos. De la misma manera, La Caixa, a través del delegado territorial de esa entidad en Aragón, Navarra y La Rioja,  Raúl Marqueta, ha llegado a un acuerdo de colaboración con el Real Zaragoza, en momentos tan difíciles para el Club aragonés, hoy  en Segunda División. Es bueno que existan las hemerotecas. En la mente de todos está  la desaparecida Caja Castilla-La Mancha, presidida por Juan Pedro Hernández Moltó, -“Míreme a los ojos, señor Rubio”, ¿se acuerdan?- imputado por “administración desleal, estafa y falsedad contable”, y donde días pasados el juez Pablo Ruz ha imputado a otros siete miembros de la Comisión Ejecutiva por operaciones irregulares: pérdidas de 746 millones de euros en 2008, de 563 millones en 2009, inyección de 3.775 millones a través de Fondo de Garantías de Depósitos que después alcanzarían los 7.100 millones en las ayudas por la absorción por Cajastur, eso sin contar los 124 millones de ayudas de Bruselas suscritas por el FROB para Liberbank y los 1.622 millones que perdió el mismo banco hasta septiembre de 2012. Pero es que, además de Hernández-Moltó y de Ildefonso Ortega, están imputados en los sumarios abiertos por los diferentes juzgados de la Audiencia Nacional setenta y dos directivos de las desaparecidas Cajas, de los que 27 son políticos. Desde esta página invito al presidente de Ibercaja a que se una a colaborar de forma activa, destinando recursos a casas de alquiler a los necesitados, a programas de atención a la dependencia, a ayudas a la investigación y a la protección del medio ambiente. Que nadie pueda decir un día, cuando veamos el final del negro túnel de la crisis, que Isidro Fainé hizo más por Aragón que Franco (don Amado). 

lunes, 11 de noviembre de 2013

La queja de los hosteleros





Los hosteleros de la zaragozana Plaza del Pilar se quejas de que el traslado de los Juzgados ha supuesto una merma importante en sus ingresos. Puede ser. Pero a mi entender son ellos, los hosteleros, los que han matado la gallina de los huevos de oro. La Plaza de las Catedrales es el lugar al que acuden todos los turistas que visitan Zaragoza. Y al mediodía es difícil pasar por la acera de “Las Palomas”, que tiene un escaparate lleno de viandas para tomar en autoservicio. Otra cosa es que, los que observan desde la calle, entren y llenen la andorga. Las cafeterías y bares de esta Ciudad, más aún los del Casco Viejo, son lumbre. Te meten unos palos que te dejan tieso. Y eso no tiene nada que ver con el traslado de los Juzgados sino con unos tipos que van de liberales pero que no se resignan a tener pérdidas en el negocio. Ninguno de esos establecimientos está a la altura de “Le Fouquet’s” en los parisinos Campos Elíseos o del “Cafe A Brasileira”, de la Rua Garret lisboeta. Ni siquiera del “Café Comercial”, de la madrileña Glorieta de Bilbao. Algo parecido sucede con los taxis. Como se te ocurra tomar uno de ellos en la Estación de Delicias, portes dos maletas y sea en hora nocturna o en  fin de semana, te aplican la “tarifa 2”, más un recargo por parada en estación, más un recargo por maletas, más la bajada de bandera, que no es que haya que ponerse firmes mientras un corneta interpreta un toque de atención, sino que te dejan más seco que la mojama, que aquella mojama que vendía un tipo flaco como la espina de Santa Lucía en la sevillana calle de San Eloy, en la bodeguilla que existía frente  al Bar Iruña en aquellos ya lejanos tiempos en los que yo anduve por allí a pupilaje. Pues bien, como resulta que la Plaza de las Catedrales, donde se encuentran El Pilar y La Seo separados por la estatua de Goya, es por donde asoman los turistas de un solo día, porque Zaragoza es una ciudad de paso, se les suele aplicar el sistema tarifario que se aplicaba en las cantinas de estación a aquellos clientes que el camarero que les atendía no iba a volver a ver en tu vida. Pero, vamos a ver, de acuerdo que ya no están los Juzgados, que se los han llevado a Ranillas. Pero sigue estando el Ayuntamiento, la Delegación del Gobierno y un rabo de oficinas, bancos  y agencias de seguros. A una mala, esos empresarios hosteleros siempre tendrán la opción de mudar de sitio e instalar su negocio en la semiabandonada zona de la “Expo”, o sea, donde han ido a parar los Juzgados. ¿No será que sus tarifas son excesivamente elevadas en tiempos de crisis? Porque los funcionarios de los Juzgados la están sufriendo tela marinera. También los hosteleros, todos a una, podría atravesar la cercana  Plaza del Pilar y tratar de entrevistarse con Belloch para pedirle que les reduzca las tasas municipales; o bajar los precios de las consumiciones, que sería lo normal en estos tiempos. Y ya puestos a hablar de ingresos, en buena ley también sería necesario conversar con los trabajadores por cuenta ajena, o sea, con los camareros de tales establecimientos, casi todos sudamericanos, que echan más horas que el reloj a cambio de unos salarios de pena.

domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Y todo eso, quién lo paga?





Los Príncipes de Asturias tienen previsto un  viaje de Estado el próximo miércoles a California, para conmemorar el tercer centenario del nacimiento del fraile Junípero Serra, y a Florida, para solemnizar el quinto centenario de la llegada a ese Estado federal del explorador español Juan Ponce de León. De paso, proyectar en Estados Unidos la Marca España tras haber salido de la recesión con una estimación de crecimiento del 0’1% del PIB en el tercer trimestre, que no es como para echar cohetes, aunque no de la crisis. Como comentaba hace poco el comisario de la Competencia de la UE, Joaquín Almunia, en un programa nocturno de TVE, “ya no es necesario que España siga bajo la lupa de la  troika”. Bueno, eso dice Almunia. Hace unos meses, Hans-Werner Sinn, presidente del prestigioso instituto económico alemán IFO, consciente de que España tiene una deuda externa de más de un billón de euros, informaba en una entrevista de Claudi Pérez  (El País, 2 de marzo)  que “España tendrá 10 años más de crisis y una devaluación interna del 30%”. Y a la pregunta del periodista de si el final del túnel es previsible para 2023, Hans-Werner Sinn respondió: “Sí, algo así, porque las primeras medidas acaban de aprobarse. Cuando Alemania entró en crisis,  allá por 1995 –añadió el entrevistado-, no empezó a levantar cabeza hasta 2002, siete años después. España necesita un lapso de tiempo equivalente hasta que la sociedad y los políticos entiendan la gravedad de la crisis, hasta generar el entorno que permita hacer reformas. Eso está llegando. A partir de ahí hay que esperar otra década más para que los esfuerzos den resultado”. Ignoro que discurso pronunciará Felipe de Borbón en el Hispanic IT Executive Council de Silicon Valley el próximo día 14, pero para ese viaje no hace falta alforjas ni la presencia de García-Margallo, Soria, Ana Pastor, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz y el presidente de Baleares, José Ramón Bauzá. Por si ello fuera poco, con ocasión de la inauguración de la Feria del Libro, estarán presentes en Miami Lorenzo Silva, Jorge Edwards, J. J. Armas Marcelo y Soledad Puértolas. Al día siguiente los Príncipes tienen previsto recibir las llaves de Miami, visitar Univisión  y presidir una cena organizada por la Fundación España-Florida con 500 invitados al acto.  Queda claro que lo que se pretende promocionar no es la Marca España sino al Heredero y a su consorte. El fraile franciscano Junípero, alias Fray Escoba, hubiese sido un auténtico desconocido de no haber decretado Carlos III (un Borbón) en 1767 la expulsión de los jesuitas de España y también de la Nueva España, donde A.M.D.G. (como dejó escrito Ramón Pérez de Ayala en 1910, en medio de una tremenda crisis social) los jesuitas atendían “las Californias” y que tras esa expulsión fueron sustituidos por 16 misioneros franciscanos que encabezaba fray Junípero. El otro homenajeado, Pedro Ponce de Cabrera (no de León), marchó a América posiblemente en el segundo viaje de Colón (1493). Forzó a los taínos a trabajar en las minas y a construir fortalezas. Más tarde, los arahuacos se unieron a los caribes para luchar contra los españoles, paralizando la producción de oro y matando a la mitad de los españoles. Tras esto, Ponce organizó la defensa, logrando abatir a Agüeybaná II, provocó la huida de muchos indios, etcétera. Pero a lo que iba, está bien que España pretenda hechizar a los americanos tratando de vender la Marca España con este viaje del Heredero y su consorte. Pero, como dijo Plá cuando desde un helicóptero le enseñaron un Nueva York nocturno e iluminado: “¿Y todo eso, quién lo paga?”. O dicho de otra manera: ¿quo prodes?

sábado, 9 de noviembre de 2013

Aquellas bicicletas





Yo también, durante mi niñez, conocí a algunas señoras con el aire sereno de doña Matilde Alfaro Andrade, “aquella señora alta, con el pelo blanco recogido con un moño bajo, muy aficionada al cante”, que alquilaba bicicletas en los sevillanos Jardines de Cristina a finales de los 50 y que era hermana de la abuela materna de Antonio Burgos. La Matilde Alfaro que yo conocí de niño no se llamaba Matilde Alfaro. Nunca supe su nombre, no se lo pregunté. Alquilaba bicicletas de niño, cadete y  adulto, en el Parque Rosalía de Castro, en Lugo. Mi hermano y yo mirábamos con admiración a otros niños de edades parecidas a la nuestra que montaban en bicicleta media hora, o una hora, por una o dos pesetas y que daban vueltas y vueltas alrededor de un estanque en el que había ocas, algunas algo agresivas, o por los diversos paseos por los que te encontrabas con algo de suerte a un pavo real con la cola extendida en abanico, o con el circunspecto guarda con sombrero de ala ancha y traje de paño marrón que te recriminaba por haber pisado el césped. Pero ni mi hermano ni yo sabíamos montar en bicicleta y  nos limitábamos a mirar a los chicos de nuestra edad que pedaleaban con destreza más galanes que Mingo. Hasta que una soleada mañana, los dos hermanos nos pusimos de acuerdo para decirle a mi abuela que sabíamos montar en bici y guardar el equilibrio, que nos había enseñado no recuerdo ahora quién. Y ella, mi abuela Ramonita, tras dudar un poco, se acercó hasta aquella señora de porte señorial que alquilaba bicicletas, aquella Matilde Alfaro, que no se llamaba así y tampoco supimos nunca cuál era su nombre, y nos alquiló una bici apropiada a nuestra talla de niños. Don Erefrido, amigo de casa, octogenario capitán de fragata retirado, era magro en carnes e iba siempre muy bien trajeado. Aquella soleada mañana paseaba con aire despistado y, en un momento dado, se había acercado hasta el banco donde estaba sentada mi abuela con intención de saludarla. Pero nuestra abuela bastante tenía con observarnos con preocupación por si pudiésemos caernos y hacernos una brecha en la cabeza, cuando uno de los nietos sujetaba  por debajo del  sillín al que pedaleaba. El pobre don Erefrido se paso casi esa media hora, carrera arriba, carrera abajo, pretendiendo enseñarnos a guardar el equilibrio. No lo consiguió. Esas cosas no se aprenden en un rato. Don Erefrido quedó baldado. Ignoro si a los pocos días aparecería su esquela de defunción en las páginas de “El Progreso”. Siempre me quedó aquella duda. Como en casa, de siempre, se compraba el ABC, todas las mañanas dediqué unos minutos a hojear el obituario por ver si aparecía su esquela. Nunca la encontré a lo largo del resto del verano, con lo que di por hecho que seguiría vivo. Nadie se moría si su esquela no aparecía en aquel diario cosido con una grapa. Ahora dispone de dos, la de toda la vida y la otra,  la posteriormente añadida como si se tratase de un rehilete de lujo.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Etilómetro para peatones





Ahora resulta que un peatón ha sido atropellado en el barrio zaragozano de Miralbueno y éste, el peatón, ha dado positivo en la prueba de etilometría. Yo ignoraba que los peatones tuviésemos que permanecer sobrios cuando caminamos por las aceras de Zaragoza. Porque puede ocurrir, como en este caso, que al conductor, en este caso a la conductora de 46 años, de iniciales A.I.G.G., le dé cero en alcoholemia y al peatón, de la misma edad y con iniciales J.M.GG, le imputen un accidente por haberse tomado una copita de anís. Esto es el mundo al revés. Ya sabe, si quiere salir de casa para dar una vuelta a la manzana, comprar el pan y adquirir la prensa ni se le ocurra pasar antes por el bar de siempre y cargar pilas para hace frente al día. A los bares se puede ir, sí, pero más tarde hay que ponerse en contacto con la familia para que vengan a buscarte y te conduzcan  a casa bien sujeto por las axilas como si te hubiese dado un vahído por una subida de tensión. De no ser así, te expones a que aparezcan los guardias, saquen de un maletín  el etilómetro, te hagan soplar y, en caso de dar positivo, te metan una multa de padre y muy señor mío.
--Oiga, agente, si sólo han sido una copitas de anís.
--Suficiente. Así no se puede pisar la calle. ¿No sabe usted el riesgo que corre?
Y a los pocos días de haber soplado, primero en el bar y después en el etilómetro, te llega una carta al buzón con membrete del Excmo. Ayuntamiento. Hay que pagar la multa, no queda otra. Y con las mismas, sales a la calle sin ningún dolor de corazón ni propósito de enmienda dispuesto a entrar en Casa Bayo mientras tarareas en voz baja eso de José Manuel Soto: “Mira cómo ando mujer por tu querer, / borracho y apasionado no mas por tu amor, / mira cómo ando mi bien, / muy dado a la borrachera y a la perdición”. Y ya dentro del bar, después de haber saludado a los amigos de barra, solicitas de Silvia, la dulce camarera ecuatoriana de ojos de azabache y manos de marfil, una copita de anis Las Cadenas, de finísimo paladar, te pones el mundo por montera y confías en que a la salida no te esté esperando la pareja de guardias municipales con la libreta y la máquina de soplar. Un test de alcoholemia efectuado al peatón al filo del vermú es algo absolutamente serio, ¡qué digo!, casi como un golpe de ataúd en tierra.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Vinos y expertos a la violeta





Es curioso, muy pocas personas saben utilizar la pala de pescado, ese cubierto de lengüetilla ancha, sin filo,  colocado a la derecha del plato y que su misión es la trocearle, quitarle las espinas y que nunca debe llevarse a la boca. Sin embargo, en este país todo ciudadano entiende de vinos. No es que hayan hecho cursos de sumilleres ni nada por el estilo. Lo que sucede es que, mientras la esposa camina por los diversos  puntos de las grandes superficies en busca de aquello que necesita para llenar la nevera, el marido concentra toda su atención en la sección de vinos. Y frente a las estanterías de las botellas puede quedarse ensimismado, como en éxtasis, contemplando las diferentes denominaciones de origen, observando las botellas y leyendo lo que indica en su etiqueta de la parte trasera cada una de ellas. Después de haber satisfecho esa rara curiosidad, a todos los hombres, sin excepción,  se les queda cara como de entender de crianzas más que don Luciano de Murrieta, o que don Camilo Hurtado de Amézaga, marqués de Riscal, que tanto da. Y a la menor ocasión, sin que les pidas opinión, te sugieren qué vino debes tomar con los arroces, con las legumbres o con los estofados, que copa debes usar y a qué temperatura debes llevártelo a la boca. Son sumilleres teóricos, sin escuela y sin prueba de cata en vista, olfato, gusto y tacto, y que no han pasado del vino peleón de la taberna; pero, eso sí, dotados de gran capacidad de convicción con el lego “gourmet” que con poco se conforma, y que conocen al dedillo los collarines y etiquetas, la clase, volumen y graduación alcohólica, el lugar de procedencia y el criterio de selección de uva para hacer un “coupage” equilibrado con garnacha y monastrell, o con graciano y tempranillo, así como la lista de buenas añadas. Por cierto, hoy he probado por primera ver un “Portalet” tinto (2012), D.O. Calatayud  que produce y embotella Bodegas Langa Hermanos. Lo peor, a mi entender, es que tiene 14’5 grados, excesivo para ser tomado en una comida. Lo mejor, su acertado maridaje entre garnacha y tempranillo y la delicadeza en su etiquetado. Le auguro un gran futuro.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Antonio Burgos, maestro




Anoche se celebró la entrega de premios seguida de la tradicional cena de los “Cavia” en ABC en un solemne acto presidido por la Reina de España. El “Luca de Tena” lo obtuvo Antonio Burgos, que ya tenía en su colección de trofeos el “Mariano de Cavia”. Es curioso, me consta que Mariano de Cavia Lac nunca escribió en las páginas de ABC.  En el acto de ayer noche, varios ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Botella, Aznar, Rudi, Villar Mir y Blecua, entre otros. Y al final, el acostumbrado brindis por el Rey. Antonio Burgos, siempre deslumbrante, señaló que “el ideario de ABC estaba tan claro que no hacía falta Libro de Estilo”. Cierto, pero ABC sí tiene Libro de Estilo (Ariel, 1993) sobre el que conservo un ejemplar de la primera edición, de mayo de ese año, con prólogo de Fernando Lázaro Carreter. Se recordó a los ausentes: al marqués de Daroca y a Manuel Martín Ferrand. Mi enhorabuena para los premiados, especialmente para Antonio Burgos, del que leo diariamente con devoción de novicia su “Redcuadro” sevillano. Hoy, 6 de noviembre, he echado en falta su artículo. Bastante he tenido ya con acordarme del comienzo de las “sacas” a Paracuellos, algunos detenidos por el “pecado” de llevar un ejemplar de ABC entre sus manos. Me refiero a  Ramiro de Maeztu. Comprendo que no se puede estar en dos sitios a la vez, ni haciendo dos cosas a la vez, o sea, estar en una cena de campanillas en la Villa y Corte y escribir, por ejemplo, sobre “esa señal [la de El Duque]  como de tráfico o como las que hay en la calle Oriente con una flecha con la dirección para llegar al Hotel Doña María o al Inglaterra”, o que “el otoño no empezaba hasta que alguien [a lo Estébanez Calderón] publicaba en algún diario el tradicional artículo de las castañeras”. En efecto, no se puede estar en dos cosas a la vez; o, como cantaba Machín, “no se pueden querer a dos personas a la vez sin estar loco”. A don Antonio Machín Lugo le tuve mucha estima, tal vez por ser cubano, como  lo fueron mi padre, de La Habana, y  mi abuela Antonia Herrera, de Los Remates de Guane, en la provincia de Pinar del Río. Sólo coincidí con don Antonio Machín en una ocasión, en el Bar Arsenio, de la calle San Eloy. Para mí que ganaba de cerca,  no era fotogénico. Estuvimos tomando unas cañas de cervezas y recuerdo, a pesar de los años transcurridos, que hablamos algo sobre otro personaje muy curioso, también cubano, que por aquellas fechas (verano de 1972) caminaba por Puente y Pellón  vestido de luces con un traje impecable, flor en la solapa y aires de conde en ejercicio, o sea, conde de los que parecen condes,  no como don Leopoldo de la Maza Falcó, al que también le faltaba un ojo, que iba con hechuras campestres a tratar sobre cuestiones remolacheras con Juan Gutiérrez Beitia, jefe de cultivos; y, ya de paso, por aquello de ir por atún y ver al duque, a saludar a Ramón Cortés de Haro, a la calle Imagen, 4, segundo piso ascensor, y no sé, puede que también, a tomar unas cervezas en el Bar Spala, que se encontraba justo debajo, próximo a una agencia del Bansander. Don Leopoldo era un hombre muy alto que rebosaba buena educación de la cabeza a los pies. Y, no sé, puede que hiciéramos referencia a Estrellita Castro, a la que yo acababa de saludar amablemente poco antes justo en la puerta del Hotel Biarritz, en Manuel Laraña. Antonio Burgos se merece, no un homenaje, sino que le repiquen las campanas del Ayuntamiento, con el permiso de Zoido. Mi enhorabuena, maestro.