jueves, 31 de julio de 2014

Podemos, ¡ya lo creo...!




Juan Laborda cuenta hoy en “Vozpópuli” algo que ya sabíamos: “Trabajar no garantiza salir de la pobreza”. Y aprovecha para hacer hincapié en un serio análisis  en el diario digital “Nueva tribuna” de Enrique Negueruela: “Cuando se está modificando el tipo de jornada habitual, hay que tener mucho cuidado con las cifras, y no confundir creación de empleo con precarización del existente. Si se destruyen mil empleos a jornada completa y se crean 1.500 a media jornada, en realidad no hay más trabajo porque se destruye en horas el equivalente a 250 puestos de trabajo. Según la EPA se han perdido casi cuatro millones de horas de trabajo y hay 128.800 ocupados más. El Gobierno miente, la Oposición está en la inopia y, ojo al último dato conocido: 32.000 afiliados anoche, 42.000 afiliados hoy a las 13 horas en Podemos, que se ha convirtiendo en una auténtica pesadilla para tanto cretino aforado que se está aprovechando miserablemente del sufrimiento de la mayoría de los ciudadanos. La confesión de Pujol; la condena de 9 años de inhabilitación a Baltar, cuando lleva jubilado desde 2012, ¡qué risa!; el caso de los ERE en Andalucía; la trama de Gürtel; la permanencia enquistada de un rey que ya no reina en el Palacio de la Zarzuela a gastos pagados; los casi 1.700 casos abiertos por corrupción  en los diferentes órganos judiciales, con más de 500 imputados y sólo una veintena en prisión; sólo es una pequeña muestra de lo que acontece en un país, el nuestro, donde “el dinero público no es de nadie”, según dijo el 29 de mayo de 2004 la socialista Carmen Calvo siendo ministra; o María Antonio Trujillo, cuando “aclaró” el 24 de junio de ese mismo año que “son unos irresponsables aquellos que piensan que en España existe una burbuja inmobiliaria augurando un brusco descenso en el precio de la vivienda”; o Zapatero, el 14 de enero de 2008, cuando afirmó que “la crisis es una falacia, puro catastrofismo”…La lista de sandeces es interminable.  Y así ha terminado España: saqueada y arruinada por culpa de unos sinvergüenzas que no tendrían cabida ni en Sierra Leona.

miércoles, 30 de julio de 2014

Conque




El corrector ortográfico de mi procesador de textos, será que es de naturaleza baturra, se empeña en corregirme una y otra vez la conjunción consecutiva “conque”, equivalente a “por tanto”, “así que”, “o sea que”, que se usa, además, para demostrar sorpresa, asombro o extrañeza. Verbigracia: “Conque eres un chorizó, ¿eh?...” No estoy pensando en Pujol ni en Correa ni en determinados jerifaltes andaluces de la UGT, ni en el Tío de la Mariscada ni en toda la panda de desahogados que hay del mundo al otro confín. Tampoco es que me haya traicionado el subconsciente ni está en mi ánimo lanzar las campanas al vuelo para que  los ciudadanos que cumplen con el Fisco se cabreen como la mona Chita ante tanta desvergüenza. Pero me molesta, y a eso iba, que el corrector ortográfico que me ha caído en suerte no distinga entre “con qué”, que es la unión de  preposición e interrogatorio; “con que”, que es la unión de preposición y relativo; y “conque” que, como decía, es una conjunción. La verdad es que añoro “El dardo en la palabra” del aragonés Fernando Lázaro Carreter, que siempre me sacaba de dudas. Ahora el dardo del procesador sólo acierta en la retambufa de este magnífico idioma que hablan 304 millones de personas, que es la lengua más hablada en el continente americano, la segunda más estudiada en el mundo después del inglés y uno de los 6 idiomas oficiales de la ONU.

lunes, 28 de julio de 2014

Se impone la "reforma Pajares"




Hace ya muchos años que desapareció en este país la llamada “prensa del Movimiento”, aquella red fundada por  una ley de 13 de julio de 1949, de derivada de una orden de 10 de agosto de  1938 donde en su artículo primero se disponía por el Ministerio de Gobernación y por el Servicio Nacional de Prensa “de todo el material de imprenta que apareciera en las ciudades que se fueran ocupando por las tropas nacionales”, que  pararían a depender de la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda de Falange. Ahí se incluía todo: edificios, redacciones, máquinas y material de talleres gráficos. Algo parecido sucedió con determinadas emisoras de radio, que conformaron la Red de Emisoras del Movimiento (REM) y la Cadena Azul de Radiodifusión (CAR). La “reforma Romero” de 1966, siendo ministro Utrera Molina, cerró muchas cabeceras (“Arriba España” de Pamplona, “Amanecer” de Zaragoza,  “La Tarde” de Málaga, “La Voz de Castilla” de Burgos, “Alerta” de Santander, etcétera) una vez cuantificadas sus pérdidas, que sobrepasaban los setecientos millones de pesetas de la época. Otras cabeceras cambiaron de nombre (“Lucha” en Teruel, que ahora se llama “Diario de Teruel”, “El Correo de Zamora” que se llama “La Opinión”, etc.). Y algunos tuvieron peor suerte, como fue el caso del rotativo  “Madrid”, que había comenzado su andadura el 8 de abril de 1939 en los locales expropiados a “Heraldo de Madrid” y “El Liberal” y cedidos en alquiler a Juan Pujol, ex diputado de CEDA. En 1947 cambia de ubicación a General Pardiñas esquina a Maldonado. En 1962 la cabecera cambia de propietarios (FACES) y en 1966 Rafael Calvo Serer (del Opus Dei y partidario de Juan de Borbón) se hace con el control y nombra a director del diario a Antonio Fontán, que firmaría su sentencia de muerte un artículo de 1968 donde, entre líneas y rebozando una sutil comparativa del dictador con De Gaulle, pedía la dimisión de Franco, lo que supuso una suspensión del diario de dos meses. En noviembre de 1971, una excusa de índole económica sirvió para llevar a cabo la “venganza” de Franco. Se canceló el periódico y se prohibió su publicación, hasta que en abril de 1973, tras haber sido adquirido por una inmobiliaria se voló con dinamita todo edificio neobarroco que sólo tenía 25 años de antigüedad. Pero, por qué cuento ahora todo eso? ¿A santo de qué?, se preguntará el lector. Cosas mías. Acabo de leer un artículo de opinión (“Ahora Podemos”) en un diario de provincias que me ha llenado de indignación. Su autor, Luciano Pajares Beato, señala sin despeinarse: “Hace muy poco hemos comprobado que los medios promocionan desde la payasada, al personaje histriónico de ademanes y palabras estudiadas. Y vimos en la representación de la entrevista con D. ª (sic) Esperanza Aguirre, que ella contestó a sus preguntas, pero él, [se refiere a Pablo Iglesias Turrión], se hizo el sueco y sí insultó y demostró su poca educación y su falta de un mínimo de respeto a otras ideas. A mí, con sus gestos estudiados y su repertorio aprendido y ensayado, me recordó a «El Gran Dictador» de Chaplin, en toda su cómica y penosa expresión”. Y sentencia rotundo Pajares: “Con tanto mando de poco seso y poca cabeza vamos al Podemos (sic) y que siga la juerga progre del desastre”. Amén. Pues nada, se impone la “reforma Pajares” ante semejante sindiós y el vaticinio del desastre que se avecina. Y pido que tal reforma pendiente la auspicie Ruiz-Gallardón; que, además de hombre de bien y ministro de Justicia, es yerno de Utrera Molina. Si es necesario, ayudaremos en la medida de nuestras fuerzas procesionando al santo patrón de España por todos los pueblos y aldeas, como se hace para invocar lluvia. Ah, se me olvidaba: España no es Tomania. “Hannah, ¿puedes oírme?...”.

miércoles, 23 de julio de 2014

El ventilador de Torres




Cuenta un periódico digital que “Torres señala ahora a Felipe VI” en varios correos electrónicos que ha enviado al juez Castro. “Conocía los negocios de su cuñado”, afirma sin despeinarse. Bueno, y qué. Conocer los negocios de Urdangarín no significa nada. Torres, con su ventilador, intenta echar porquería del mundo al otro confín. ¡Que sinvergüenza! Servidor de ustedes no se considera monárquico ni tan siquiera juancarlista. Pero no deja de reconocer por ello que el actual Jefe del Estado, Felipe VI, es persona intachable y merecedora de respeto. Los turbios asuntos financieros de Torres y de Urdangarín los conocía cualquier ciudadano medianamente informado. También los medios de comunicación, aunque tardaron en contarlo por razones que desconozco, quizás por un tácito pacto de silencio entre colegas debido al alarmante bajo grado de valoración ciudadana que estaba alcanzando la Monarquía. Sea como fuere, Torres debe asumir sus culpas y dejarse de pamplinas. No se puede ir “de listo” y batirse en retirada utilizando fuego de traca con carcasa de cartón en un vano intento de desprestigiar al nuevo Rey. Es de lerdos suponer que extendiendo el marco de responsabilidades punibles (desconociendo, según paece, el artículo 56.3 de la  Constitución Española) reduce la responsabilidad propia. Que cada palo aguante su vela.

El palo y la zanahoria




Lo del palo y la zanahoria, es una frase desafortunada que Carlos Lesmes,  ultra conservador  y sucesor de Carlos Dívar, utilizó en marzo pasado, cuando dijo sin despeinarse que “el CGPJ se crea para dos funciones que se considera que no pueden estar en manos del Gobierno: el nombramiento de los cargos judiciales y el ejercicio de la disciplina, porque al juez se le controla con el palo y la zanahoria”. Lo que no sabemos los ciudadanos del común es cómo se controla a un cebollino que larga ese tipo de tonterías. Pero no quería aquí hablar de ese tipo, sino de los nueve beneficios que se han descubierto en la zanahoria: su olor estimula el apetito; comerla cruda fortalece dientes y encías; ayuda a combatir el estreñimiento; es diurética; vigorizante para mentes cansadas; fortalece las uñas y el cabello; mejora la calidad de la leche materna; evitan el envejecimiento prematuro; y, además de todo ello, es buena para la vista. Yo no sé si los miembros del CGPJ “tragan” con todo lo que se les ordena e ignoro si Carlos Lesmes toma zumo de zanahorias al levantarse de la cama por las mañanas. Tampoco entiendo la razón por la que su antecesor,  Carlos Dívar, sigue gozando de coche oficial (entre otras cosas para ir a Torremolinos) y quince  guardaespaldas, o sea, 11 guardias civiles y 4 policías nacionales, que cuestan 385.000 euros anuales a todos los ciudadanos. Algo debería decir al respecto el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que concedió el pasado febrero la Medalla de Oro al Mérito Policial a la Virgen del Amor a propuesta de la cofradía de Nuestro Padre Jesús el Rico y María Santísima del Amor y que, antes de todo ello, en septiembre de 2012, propuso al Gobierno y consiguió nada menos que  la Gran Cruz de la Guardia Civil a la Virgen del Pilar. Sólo falta que este ministro le conceda otra medalla prestigiosa a Teresa de Jesús, ya que según  palabras de ese ministro, la santa de Ávila “está siendo intercesora para España en tiempos recios”. Sólo faltaría que este piadoso ministro enviara a algún miembro del Grupo Hepta, fundado por el padre Pilón, para que analizara la escalofriante ascensión de Pablo Iglesias Turrión, ese nuevo “Mesías prometido”, en el campo del misterio. Todo llegará, oiga.

lunes, 21 de julio de 2014

Rito de las Exequias




Me entero de que a José Verón Gormaz le va a poner el Ayuntamiento de Calatayud el nombre a una calle. Me alegro. Lo normal en este país es que a alguien le pongan su nombre a una calle cuando éste ya ha hincado el pico, se ha glosado su figura y se le ha hecho un elogio funeral con más florituras que la fachada del valenciano Palacio del marqués de Dos Aguas. Otras veces se opta por colocar un azulejo o un rombo en la casa que  vio nacer o  morir al insigne ciudadano, con la intención de que permanezca vivo en su recuerdo, o una estatua en zona ajardinada que permite dar melancólicos paseos otoñales. A  José Verón,  Calatayud le nombró Hijo Predilecto en 2006 y es alma y vida del Centro de Estudios Bilbilitanos, académico de San Luis, Premio de las Letras Aragonesas, Medalla de Oro de las Cortes de Aragón, Premio Nacional de Fotografía…, y así hasta doce reconocimientos importantes. Verón, en una entrevista que le hizo el pasado marzo Eva García para El Periódico de Aragón señaló que se consideraba “un poeta que hace fotografías”. El pasado sábado hacia yo un elogio de Herminio Ramos (La Tuda, Zamora, 1925),  Cronista Oficial de Zamora, al que la Ciudad de doña Urraca le acababa de levantar una merecida estatua en bronce. Herminio es, además de profesor jubilado y escultor, el gran impulsor de la Feria de la Cerámica que cada año toma más fuerza en Zamora durante las fiestas de San Pedro. Verón es un cleptómano de perspectivas con su cámara oscura, un entallador de lo inefable a la hora de cincelar el folio blanco con su pluma de poeta, un narrador capaz de transformar en regadío el secarral de Armantes y un excelente observador de las cosas que acontecen como Cronista Oficial de Calatayud. Lo dicho: me alegra que el Ayuntamiento de Calatayud le ponga su nombre a una calle y aprovecho para darle mi más cordial enhorabuena. Estamos hechos de lo que olvidamos y hay que darse prisa por reconstruir un rompecabezas en el que faltan piezas antes de que llegue la luz amarilla del invierno. Un abrazo, Pepe.

domingo, 20 de julio de 2014

Sevilla merece mejor suerte




El pasado sábado 5 de julio escribía sobre la sevillana “La Venta de los Gatos”, nombrada por Gustavo Adolfo Bécquer en sus trabajos de los días 28 y 29 de noviembre de 1862 en el periódico madrileño “El Contemporáneo”. Sólo dos días antes, Pascual González, en “El Correo de Andalucía”, escribía que estaba en venta: “Allí, en la avenida de Sánchez Pizjuán, chiquitita, insignificante, como un trompo que baila en una olla de bloques de pisos que la empequeñecen, pintada con mal gusto y con intensidad porque hasta la placa que la vinculaba, como único vestigio, con el gran poeta no se puede leer porque taparon la dedicatoria con el color albero de la fachada”. (…) “Me dijeron – seguía contando Pascual González- que el Ayuntamiento de Sevilla quiere arreglar este asunto y brindar a la ciudad con un regalo histórico y romántico”. Pues bien, de eso nada, el alcalde Juan Ignacio Zoido no está por la labor. Y hoy, José Gallego Espina, en ese mismo diario, comenta que “Bécquer se queda sin museo. El Ayuntamiento desiste de convertir en museo “La Venta de los Gatos” cuyos dueños la venden por 600.000 euros, cantidad que el Consistorio no está dispuesto a pagar”. La concejala de Cultura, María del Mar Sánchez  Estrella, ha dejado claro que “los dueños tienen la libertad de venderlo. Yo no me planteo comprarlo para el Ayuntamiento, sobre todo por responsabilidad”, al entender que adquirir nuevos bienes (en este caso, un local  de 300 metros cuadrados) no es una prioridad para el municipio. Pues nada, ahí seguirá, en el barrio de Las Golondrinas, cerca del Cementerio de San Fernando, esperando a que llegue la piqueta. De nada sirve lamentarse. Se derruirá la Venta de los Gatos para hacer chabolas en vertical pero quedarán en pie, eso sí, las horrorosas setas de La Encarnación, muy cerca del lugar donde reposan los restos de Gustavo y de Valeriano. Sí, ya sé que no fue obra de Zoido, sino de Monteseirín. Da igual. Tanto uno como otro entienden, por lo visto, que hacer felices a los sevillanos consiste en inaugurar adefesios a tutiplén. De eso también sabemos mucho los zaragozanos, que tuvimos que soportar en la década de los 90  todos los adefesios urbanos imaginables por parte del impresentable González Triviño. Dejaron la Ciudad del Ebro con una deuda tremenda, en la  falsa creencia de que con la puesta en marcha de tales adefesios nos hacían más felices a los sufridos contribuyentes. Algo parecido a lo de aquel  cernícalo, cuando decía a los amigotes de taberna: “Hoy he hecho feliz a mi perro, no le he pegado”. Desaparecerá La Venta de los Gatos y no pasará nada. Ya no quedan  en sus proximidades huertas de naranjos ni jaramagos ni matas de reseda. Zoido debería  recapacitar. Los sevillanos merecen mejor suerte.

sábado, 19 de julio de 2014

Herminio Ramos




A Herminio Ramos, cronista oficial de Zamora, le acaban de levantar una estatua en bronce. Me alegro por él. A Herminio Ramos le leo en “La Opinión-El Correo de Zamora” donde, por cierto, desde hace ya  tiempo no aparecen las colaboraciones de Rufo Gamazo Rico,  villalonsero de nación e Hijo Predilecto de Villalonso,  en el alfoz de Toro, al que seguía con interés. La razón de esa ausencia está justificada por su fallecimiento en los primeros días de junio. Rufo murió con las botas puestas, escribiendo sus colaboraciones diarias hasta casi el último día de su vida. Pero 91 años eran muchos años, en proporción casi tantos como los que lleva garboso y bien cuidado el castillo de su pueblo que fuese de la Orden de Calatrava y más tarde adquirido por la familia Ulloa, defensora de la causa de Juana la Beltraneja y que más tarde se alió con los Comuneros. Causas muy nobles ambas pero sin solución de continuidad. Pues bien, Herminio Ramos, en su última colaboración enviada a la redacción del diario zamorano, titulada “Desolación”, hace un breve recorrido por las calles de la ciudad de doña Urraca partiendo de la Plaza Mayor hasta toparse con el Mirador del Troncoso y atravesar la Puerta del Obispo, que da a una plaza “donde una señorial encina se consume, triste y silenciosa añorando el monte que la vio nacer, mientras se muere de nostalgia y tristeza en su cautiverio”. Herminio ha conseguido hoy que me dé vueltas un molinillo en el estómago. Hay cajones que es mejor no abrirlos.

jueves, 17 de julio de 2014

Mear fuera del tiesto




En septiembre de 2002 José María Aznar casaba a su hija Ana con Alejandro Agag en  el Monasterio de El Escorial. Más tarde se supo que Francisco Correa (el artífice de la trama Gürtel) pagó 32.452 euros para el sarao posterior en la finca Los Arcos del Real, destinada a la cría de caballos, que fueron destinados (según comunicado de Agag al diario El País) a la iluminación de la fiesta. No podía ser menos. Aquella era una fiesta para iluminados del PP, los mismos que ahora nos gobiernan sin tener un proyecto político definido ni un programa político convincente, pero que insisten en decir a los sufridos españoles que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Pero el pasado, pasado está y aquella boda excesiva que fue tratada como una boda de Estado, con la asistencia de los Reyes de España y los primeros ministros de Reino Unido e Italia, pasó al olvido de todos. Lo que aquí recuerdo ahora viene a cuento con la próxima boda de la hija de  Luis de Guindos el próximo día 26 de julio en el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso, concretamente en la Real Colegiata de la Santísima Trinidad, propiedad de Patrimonio Nacional, donde reposan los restos de Felipe V y de su esposa Isabel de Farnesio. No acabo de entender que un ministro, en este caso de Economía, utilice un espacio propiedad del Estado y mantenido con los impuestos de todos los españoles que lo estamos pasando tan mal en beneficio propio. Ya puestos, que Patrimonio Nacional le preste a De Guindos el Rolls Phantom IV  con el que el príncipe  Felipe y Letizia Ortiz recorrieron Madrid el día de su boda. ¡Qué menos! En contraposición, a cualquier ciudadano del común que desee visitar esa Real Colegiata se le exige la compra de una entrada de visita al Palacio, como sucede en Aranjuez, en Riofrío, en Yuste… y hasta en el Valle de los Caídos. Los bienes de titularidad del Estado, mantenidos con los impuestos de todos, y no me canso de decirlo, no deben servir de marco para bodas de hijos de ministros, pese a  que tales organismos públicos dependan del Ministerio de la Presidencia. Lo de Aznar fue un exceso de libro. Lo de Guindos, si la boda de su hija se celebra en la Real Colegiata, también.

lunes, 14 de julio de 2014

Cuestión de tiempo




Adiós barquita velera/ galeón de mi querer. /Tu bandera y mi bandera/ ya no han de volverse a ver”. A Madina se le ha quedado la cara como de pasmo, viendo a  Pedro Sánchez junto a  Susana Díaz y a ese 31% de la militancia socialista haciendo guiños al tendido y quedando bonitos para una foto que terminará quedando sepia en algún cajón de Ferraz.  Madina era la apuesta de Alfonso Guerra, que parecía sólo dos días antes un entrenador de garrafina en el sofá colorao del Congreso, y de los amos del Ibex 35, que le invitaba a cenar a ese capitán de Moby Dick, ante  un posible final de ese Imperio Romano que se avecina bajo las siglas del PSOE y que más se parece a aquel petitorio del SOE, es decir, aquellos medicamentos que el médico del Seguro recetaba tras consultar el vademécum de Wasserman, también de tapas coloradas, y que es historia viva de nuestra farmacopea de posguerra. Aquí la suerte está echada. De nada vale consultar el “Pons” por confirmar la sintomatología del gran  perdedor. Hay otro, Pérez Tapias, que mira el panorama desde el fondo del proscenio como hacía Jaume Sisa, que utilizaba un periódico entubado a modo de catalejo para observar detenidamente al público que aplaudía en la sala de butacas. ¡Ay, mi niña! Todo ocurriá ayer, domingo, san Enrique, en medio de la noche y de una luna que parecía que nos iba a dar un beso con lengua de grande que estaba la jodida. Y hoy, lunes, san Camilo de Lelis, Jesús Cacho dispara todos los relés con su explosivo artículo “Mariano el optimista y una obsesión llamada Podemos”, donde el palentino viejo zorro cuenta que “tras haber dilapidado  -el presidente Mariano Rajoy- en dos años esa cómoda mayoría absoluta, los resultados del 25 de mayo ponen de nuevo al PP ante el espejo del fiasco del año 2004, infausta fecha en la que el partido pasó de otra mayoría absoluta a la oposición sin solución de continuidad”. (…) “De hecho, la aparición de Podemos con la fuerza de un tornado en el escenario político español es consecuencia directa de la incapacidad de los partidos mayoritarios del régimen para dar respuesta a las demandas de una población que no solo reclama bienestar económico, sino una democracia de calidad decidida a perseguir la corrupción a sangre y fuego, una sociedad harta de la corrupción que padecemos. En realidad, Podemos solo puede explicarse como una consecuencia de la corrupción moral que atenaza al régimen de la Transición”. Lo malo para esta cuadrilla de incompetentes, pusilánimes y presuntos corruptos está por venir en las legislativas de 2015. Tiempo le pido al tiempo, que tiempo el tiempo me dará.


Obispos, obispas y obispines




Ya han pasado 20 años desde que la Iglesia de Inglaterra se decidiera a ordenar para el ejercicio del sacerdocio a mujeres. Y se consiguió. Y ahora de lo que se trata es que se dé un paso más, es decir, que esas mujeres ordenadas para el sacerdocio puedan  llegar a ser responsables de una sede episcopal. La Iglesia Católica, por el contrario, no permite que las mujeres puedan recibir el sacramento del Orden aunque sí puedan llegar a ser, curiosamente siempre a título póstumo, doctoras de la Iglesia, como es el caso de Teresa de Cepeda, Hildegard von Bingen, Catalina de Siena, y Francisca Martín Guérin, más conocida por su “nombre de guerra”, o sea,  Teresita de Lisieux. Cuatro mujeres que pertenecen en la actualidad al selecto “club de doctoras” que sabrían dar respuesta segura, se les supone, a las preguntas que el catecismo de Gaspar Astete de no darle la circunstancia de que todas ellas están muertas. Así, en el citado catecismo, cuando el sacerdote adoctrinador hace preguntes difíciles de poder ser contestadas, tales como: “Además del Credo y los Artículos, ¿creéis otras cosas?”,  la respuesta del adoctrinando ha de ser contundente:Sí, padre, todo lo que está en la Sagrada Escritura y cuanto Dios tiene revelado a su Iglesia”. Y es entonces cuando el adoctrinador insiste: “¿Qué cosas son éstas?”, y el adoctrinando, muy seguro y como si se hubiese quedado calvo detrás de las orejas, responde lo único que cabe ante esa tesitura: “Eso no me lo pregunte a mí que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que lo sabrán responder”. ¿Ustedes imaginan qué podrían haber respondido tales doctoras de haber estado vivas? Es probable que, por el hecho de ser mujeres y, por tanto, estar sometidas al “aparato del poder” hubiesen trasladado la respuesta a tales preguntas a más altas instancias, en cualquier caso dominadas por hombres, eso sí, altos “ejecutivos” del Cielo. Pues bien, el arzobispo de  Canterbury, un  tal Justin  Welby, mucho más pragmático, está esperanzado en que tal decisión, la de ordenar mujeres obispos, prospere, como debe ser. No hagamos como aquel ignorante alcalde de una aldea de Castilla la Vieja donde acudió el obispo de su diócesis en visita pastoral. El alcalde, tras los actos de culto, les ofreció al obispo y a su séquito un refrigerio en el Ayuntamiento. Y entre vaso de vino y croqueta de jamón, el bueno del alcalde, intentando ser cortés con su invitado le hizo la siguiente pregunta: “¿Qué tal se encuentra la señora obispa?”, y a continuación, “¿y los obispines?”. Sin dar tiempo a la respuesta, prosiguió: “Ya estarán hechos unos mozos…”.


domingo, 13 de julio de 2014

Camareros de velador




Me ponen bastante nerviosos ciertos camareros de velador de un tiempo a esta parte. No sé por qué razón todos visten de oscuro, como si llevasen el clériman puesto pero sin el alzacuello, y son de origen sudamericano. No dicen “señor, ¿qué le sirvo?” sino “hola chico, ¿qué te pongo?", como si el cliente fuese educando de una escuela pública donde los alumnos tutean al maestro como la cosa más normal del mundo, o como si  el cliente, en este caso yo, estuviese apoyado en la barra del ambigú de la agrupación local de ese sindicato, ¿cómo se llama?, al que pertenece el conocido Tío de la Mariscada, que tiene hasta himno y que dejó pequeño a Rodríguez de la Borbolla, siendo presidente de la Junta de Andalucía, a bordo del bateau-mouche en su aventura equinoccial por el río Sena. El Tío de la Mariscada, que ya tiene hasta himno, es como aquel tipo del Oeste americano que liaba los cigarrillos a lomos de su caballo y con una sola mano, mientras con la otra encendía la cerilla en la espuela de la bota. El Tío de la Mariscada aquel, que ya se ha convertido en leyenda sureña, pelaba los langostinos de Sanlúcar con una sola mano, o sea, uno en cada mano y sin ningún tipo de rubor. ¿Qué cómo empieza el himno?: “¡Cuidado! ¡Que ya viene a trabajar!/ ¡Alerta, despistados chipirones!/ ¡Alerta, bogavantes, mejillones!/ ¡Alarma, frutería de la mar!”. Más o menos, oiga, que tampoco hay que hilar tan fino. Ya sé que estamos en otros tiempos y que no se estila aquel camarero que siempre iba de rigor, a lo Lucio, de chaquetilla blanca y corbata negra, que manejaba la bandeja de chapa con maestría y que cuando le pedías un vermú jamás se olvidaba de preguntar al cliente si deseaba soda. La verdad es que tampoco veo ya sifones en los bares y que, cuanto más corriente es el vermú, más caro lo cobran por tratarse, según afirma el camarero, de un “vermú casero”. Y estos confianzudos tipos, que todavía creen que me la dan con queso, acostumbran a llaman  vermú casero a un vermú infame, muy cabezón, comercializado a granel (en ocasiones hasta en botella de plástico) y cuyo coste en el mercado no alcanza los dos euros el litro. Si por lo menos te incluyeran en el precio un platillo con dos gildas o unas aceitunas sin hueso, bueno, aún sería perdonable. Pero no, aquí, y cuando digo aquí me refiero a Zaragoza, sólo te entrega ese mozo de camisa oscura, un platillo con una nota de caja y la petición de que lo abones de inmediato por si las moscas.

viernes, 11 de julio de 2014

Mayorales y conocedores




Por el plumilla Burgos me entero, que así se lo contó Carlos Urquijo Herráiz (el de los morubes), que “en los toros se emplea incorrectamente el vocablo ‘mayoral’, cuado toda la vida fue ‘conocedor’ el responsable de la ganadería de lidia”. En política no hay “mayorales” que conduzcan las ideas de los aspirantes a secretarios generales, como sucede ahora con Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias en su tránsito hacia la renovación, pero sí parece que hay “conocedores”, como es el caso de Alfonso Guerra, que  lleva a Madina enganchado al capote de brega y haciendo hilo con él, como pudimos ver ayer en televisión, ambos paseando por las Cortes y sentados en un sofá forrado de tela carmesí, cual es el fondo del nuevo escudo de Felipe VI. Aquí asistimos ya casi al final de todo: de los sanfermines, del Mundial de Fútbol y de las campañas electorales de ese trío de la bencina que más parece que sus miembros tocaran la viola de gamba en la orquesta del “Titánic” que otra cosa, mariposa. A Pedro Sánchez ya le están echando en cara, con muy mala baba, que fue consejero de la Asamblea de Caja Madrid; Madina, que es el que más interesa al staff de la gaviota y a los dueños del parné, asegura que “la campaña está a la altura del proceso histórico que estamos viviendo”, como si se tratase de traer a España a Amadeo de Saboya; y Pérez Tapias, a mi entender el más inteligente de los tres socialistas en liza, asegura que “ha visto mucho entusiasmo a su alrededor”. Luego están los militantes que llevan el agua a las cuadrillas de los tres actores, es decir, “los chancas”, y “los paleros”, que son los encargados de reparar los vallados después de los mítines, de colocar los carteles en las paredes y de administrar al aspirante una gaseosa de sobre para calmar la carraspera. Ay, mi niña, cómo está el país. Mas y Rajoy dicen que quieren hablar. ¿A qué esperan? Y, mientras, el FMI estima ahora el crecimiento de España en un 1’2%, el doble que hace seis meses. De paso, alerta sobre el crecimiento de la desigualdad e insiste en la rebaja en los salarios de los trabajadores. O sea, una cosa y la contraria. Todo muy raro.

martes, 8 de julio de 2014

Bichar el pobre sus bardos




Es difícil tratar de explicar a los ciudadanos qué es la democracia y, menos aún, que éstos entiendan la necesidad de que España sea un Reino, cuando venimos de cuarenta años de franquismo, cuando la Segunda Restauración monárquica la hizo Franco y cuando el país se encuentra manejado por una aberrante y vergonzosa oligarquía de partidos que imponen unas listas cerradas elaboradas por los amos del cotarro en todos los comicios. En España, ya lo decía Manuel Martín Ferrand, las apariencias alcanzan jerarquía de realidad. El Gobierno se empeña en decir que el paro disminuye y que las exportaciones van mejor que nunca. Y los ciudadanos no entendemos qué es lo que se exporta con tanto éxito comercial y en qué lugar se oferta trabajo digno. Rajoy, a mi entender, es lo más parecido al tío Babú, aquel agricultor toresano que tenía unas tierras en  el pago de Bardales. Un año en el que había una pertinaz sequía se perdió buena parte de la cosecha. EL tío Babú se acercó hasta sus tierras y tras haber observado las desastrosas consecuencias de la falta de lluvia regresó desolado a Toro. Pero antes, se metió en el Duero, se bañó él y bañó también a las caballerías. Y al llegar a la Ciudad de doña Elvira comenzó a decir a los ciudadanos que se cruzaban con él la manera en que diluviaba en Bardales. Pero los toresanos no le creyeron por tener fama de mentiroso, se rieron de él y hasta le compusieron una canción: “¡Cómo llueve por Bardales, / tío Babú, tío Babú, tío Babú!/ También por Valdelespino.../ Los albillos de Marialba, / tío Babú, tío Babú, tío Babú, / se los ha llevado el río...”.

lunes, 7 de julio de 2014

La casa magnética




Decía Laín Entralgo, al hacer referencia a sus paisanos, los aragoneses, que “su virtud esencial es el sentido común, la sensatez, la cordura prudente de la gente discreta y que su instrumento en la vida es la lógica”. Nada que objetar. Pero la estructura lógica de los ediles zaragozanos y la estructura lógica en el cerebro del alcalde Belloch son parecidas a la estructura lógica de un barbo del río Ebro a su paso por el Puente de Piedra, por donde pasamos doblados por el cierzo los vecinos de la margen izquierda cada vez que nos vemos obligados a acudir a la Alcaldía para hacer una reclamación en la sección de Agua y Vertidos, o la de Cabezudos y Festejos Populares, que no sé si se llamará así. Ello viene a cuento con unos asientos sin respaldo colocados cerca de ese peirón de ladrillo que la Asociación de Vecinos de Arrabal, que no representa casi a ningún vecino, colocó el año pasado con motivo del bicentenario de la capitulación de los franceses en los Sitios de Zaragoza. Algo parecido sucede con unos bancos en cuesta en el barrio de Torrero, y así todo. Es el realismo buscado hasta en la incomodidad de algo, en este caso unos bancos que tienen por misión permitir poder sentarse. En fin, o cambiamos de munícipes en las próximas elecciones o muchos ciudadanos terminaremos con desvío de columna en esta Zaragoza que más que la Inmortal Ciudad parece la casa magnética.

domingo, 6 de julio de 2014

Una entrevista a don Nadie




Leo una entrevista del que fuera último rey de Grecia hasta 1974, Constantino, concedida al diario Abc. Muy moderado en sus declaraciones. Ante el proceso de su sobrina Cristina por el juez Castro, Constantino dice: “Creo que el juez actuó de manera muy poco democrática al mantener durante tanto tiempo en vilo el procesamiento de una joven madre”. Puntualicemos: uno, Cristina de Borbón tiene 49 años, es decir, que ya no es tan joven madre como entiende su tío materno; dos, el juez Castro, para este segundo procesamiento de la hija menor de Juan Carlos ha tenido en cuenta un presunto blanqueo de dinero y un presunto delito fiscal en colaboración con su marido; y, tercero, no comprendo cómo se atreve Constantino a decir que el juez instructor “actuó de manera muy poco democrática” en su procesamiento contra la infanta. Ya me dirán los lectores si tiene autoridad bastante para juzgar la actuación de un magistrado español un tipo, Constantino, que perdió la Corona de Grecia y la nacionalidad griega por el juramento de fidelidad que, en 1967, tomó a la junta militar que poco antes había propiciado un golpe de Estado. En fin, con la que está cayendo ahora en Grecia, hacer referencia hoy a la Casa de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, a la que pertenece Constantino, ese exmonarca sin apellidos, es como hacer referencia a la casa de aquel rey, cuyo nombre desconozco, en el famoso cuento de “El enano saltarín”. ¿Recuerdan el cuento de los Hermanos Grimm? “¿Decís que tenéis una hija?”, “Sí, majestad, tengo una hija que, además de ser muy bella, es tan habilidosa que sería capaz de hilar paja y convertirla en oro…”. Es domingo y acabo de escuchar por la radio el chupinazo de Pamplona.  Me entero por la prensa de que 50.000 españoles han perdido sus ahorros en la estafa piramidal de TelexFree; y, también, de que Mario Pascual Vives dice estar solo ante el peligro. Urdangarín afirma que logró hacer negocios por haber sido deportista de alto nivel y no por su condición de yerno de Juan Carlos. Hombre, no sé, también Di Stéfano, que ahora se encuentra en sus horas de salud más bajas, fue un deportista de élite y jamás, que se sepa, estafó al Fisco.

sábado, 5 de julio de 2014

La Venta de los Gatos




El periódico madrileño “El Contemporáneo” sacaba a la luz los días 28 y 29 de noviembre de 1862 “La venta de los Gatos”: “El carrito de los muertos/ pasó por aquí,/ como llevaba la manita fuera/ yo la conocí”. El pasado mes de junio, Pascual González, en “El Correo de Andalucía”, me traía la triste noticia de que La Venta de los Gatos está en venta: “Allí, en la avenida de Sánchez Pizjuan, chiquitita, insignificante, como un trompo que baila en una olla de bloques de pisos que la empequeñecen, pintada con mal gusto y con intensidad porque hasta la placa que la vinculaba, como único vestigio, con el gran poeta no se puede leer porque taparon la dedicatoria con el color albero de la fachada”. Contaba Bécquer a un amigo que le acompañaba: “A cien pasos han hecho el nuevo cementerio”. “Me dijeron –cuenta Pascual González, miembro de Cantores de Híspalis- que el Ayuntamiento de Sevilla quiere arreglar este asunto y brindar a la ciudad con un regalo histórico y romántico”. No sé. Las promesas, como las hojas secas, se las suele llevar el viento. Más aún, las promesas de unos políticos que han apostado más por la Torre Pelli del rico Epulón que por la olvidada Venta de los Gatos del pobre Lázaro. Una vez estuve allí, durante mis veranos en Sevilla. Por los tejados de la venta revoloteaban aviones, esas golondrinas acharoladas y limpias que anunciaban con su trino el final del camino de los vivos y el comienzo del camino de los muertos. Ya no quedan huertas de naranjos ni jaramagos ni matas de reseda. Sólo sonido de chicharras de los cipreses vecinos y el libreto de una ópera en dos actos de los hermanos Álvarez Quintero con música de José Serrano que duerme en el lugar donde se recogen los sueños cada amanecida.

viernes, 4 de julio de 2014

Langostino de Pucelandia




Yo siempre tenía entendido que los mejores langostinos había que ir a comerlos a Vinaroz, por su calidad y textura. El secreto parece ser que era debido a las aguas de la costa mediterránea comprendidas entre el Delta del Ebro y Peñíscola, con poca salinidad y un clima suave durante todo el año. Pues bien, según leo en Abc,  al langostino de Vinaroz le ha salido un serio competidor: el langostino de Valladolid. No es que en el Pisuerga se críen crustáceos, que por quedar, ya no quedan ni cangrejos de río. Lo que sucede es que hace siete años, el noruego Bjorn Aspheim abrió en Medina del Campo una “granja” de langostinos en 24 piscinas de agua de río con una capacidad de cinco millones de litros a  una temperatura constante de 28 grados centígrados, todo ello controlado por un ordenador, a los que añadió una determinada cantidad de sal traída del Mar Muerto. Ya se han conseguido unidades de color azul metálico de entre 20 y 30 gramos, según sea pequeño o jumbo (en su factoría maduran ahora mismo un millón y medio de ejemplares de langostinos blancos del Pacífico, importados de América) que se sirven a domicilio de martes a viernes con sólo ponerse en contacto con José Villarrubia, director de marketing, o con su página web (www.gambanatural.es). Lo que ya desconozco es si las aguas las tomará el noruego Bjorn del río Zapardiel, que casi siempre está seco. No sé, puede que se aprovechen las avenidas en tiempos de lluvia o simplemente se procesione a san Antolín junto al pendón de Castilla depositado en la Colegiata para que las lluvias se produzcan cada vez que sea menester cambiar el agua estancada.

La culpa, del maquinista





Juan Laborda cuenta algo preocupante a propósito de la tremenda burbuja financiera que está a punto de estallar. Tras un serio análisis sobre el empeoramiento de  las condiciones económicas globales y el posible detonante, que según él vendrá por “el aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros”, Laborda señala, casi al final de su exposición, que “la economía de Occidente desde 1998 no ha hecho otra cosa que huir hacia delante”. Pero lo que preocupa al ciudadano corriente es, y a eso iba,  es que se ha sometido a las familias a profundos recortes de gastos sociales, “a la vez que aumentaba la deuda pública financiando a terceros, empresas y bancos, para que aliviaran su carga financiera y sus problemas de solvencia. Se estaba transformando deuda privada en pública”. (…) “El abaratamiento generalizado de los salarios y del despido, la tan cacareada devaluación interna, ha acabado hundiendo la demanda efectiva y elevando los índices de miseria y pobreza a tasas récord. ¡Y luego nos dicen que por qué nos quejamos!”. A España la ha mirado el tuerto. ¿Cómo puede ser que a nada que llueva se hunda la vía del AVE? Lo sucedido ayer en el tramo Madrid- Alicante a la altura de Albacete, de reciente construcción, pone de manifiesto la inseguridad en la que se mueve el ciudadano. ¿Qué tiene que decir Adif al respecto? ¿Y la ministra  Ana Pastor? Para su trazado (adaptación de trazado internacional sobre otro trazado antiguo con ancho de vía ibérico) se eligió en su día a una filial de ACS, que había practicado un descuento del 25% sobre la cantidad presupuestada en la licitación. Toco madera. Ahora, el próximo día 24 de julio, hará un año del accidente del tren Alvia con dos cabezas tractoras en la curva “A Grandeira”, en Angrois, cuando descarriló con 218 pasajeros a bordo. El resultado final fue de 79 personas muertas y muchos viajeros heridos de diversa consideración. Se había colocado un obsoleto sistema de balizas de frenado ASFA, que sólo proporciona información al maquinista, en vez de un sistema ERTMS, instalado en vía y tren y con frenado automático en caso de despiste. El primero de los sistemas era más barato. Aquel tramo había sido inaugurado a toda prisa por el ministro socialista José Blanco poco antes de ser enviado al dique seco por el triunfo abrumador del PP en las elecciones generales de 2011. El juez instructor, Luis Aláez, responsabilizo e imputó a varios exaltos cargos de Adif. ¿Y que ha pasado con ellos? Que yo sepa, nada. ¿A quién se metió en la cárcel tras el descarrilamiento del metro en Valencia el 30 de julio de 2006, donde murieron 43 personas y dejo a otras 47 secuelas imborrables? La comisión de investigación, que se celebró en las Cortes Valencianas, duró cuatro días de verano y discurrió bajo el férreo control de un Partido Popular necesitado de dar carpetazo a un accidente que corría el riesgo de convertirse en su peor pesadilla a un año de las elecciones. En fin, en cuestiones de trenes, la culpa para el maquinista, que es lo cómodo. Y en cuestiones de derroches económicos del Gobierno, para los ciudadanos, que somos manirrotos y tratamos de vivir por encima de nuestras posibilidades. Aquí la actual burbuja, que ya barrunta en el horizonte como un cúmulo-nimbo lleno de granizo como bolas de golf, además de económica, es política. Quizás se resuelva, como espero y deseo, con el fin del bipartidismo de la Segunda Restauración, que es semejante a esos virus hospitalarios difíciles de erradicar de los quirófanos, donde determinados políticos a la violeta y por mor de las listas cerradas de esa  impresentable Oligarquía de Partidos no hacen política sino que han hecho de la política su medio de vida y la forma más rápida de enriquecerse al grito de ese “tora-tora” de que “el dinero público no es de nadie”. ¡De qué nos quejamos! Al final la culpa siempre será nuestra, por votarles;  o sea, del maquinista.

martes, 1 de julio de 2014

Rosell se despacha en FAES




Juan Rosell ha dicho en FAES, esa fundación que preside José María Aznar, que “un millón de amas de casa se apuntan al paro para cobrar ayudas” y se ha quedado tan fresco. Bueno, fresco ya lo era, pero no sabía que lo fuese tanto. Y el presidente de la Patronal, como si pasase lista a las 64 posturas del coito explicadas  en el Kámasutra (el cartero, la amazona, la adoración, la libélula, la profunda, la hamaca, el sometido, la catapulta, etc.) ha recordado la manera que tienen otros países para realizar ese cómputo: en Francia, de cinco maneras distintas; en Estados Unidos, de seis…También duda de la  Encuesta de población Activa (la más fiable a mi criterio) a ha hora de confeccionar los datos estadísticos sobre el empleo. Prefiere las encuestas del Servicio Público de Empleo, que siempre señalan una diferencia a la baja considerable. Rosell ya ha dicho que desea “darle la vuelta al calcetín” en los convenios colectivos, ya que los jueces –según él- “no tienen muy claro lo que pone en la reforma laboral y están haciendo interpretaciones de todo tipo”. Da la sensación, de poco tiempo a esta parte, que los jueces y magistrados son unos lerdos incapaces administrar justicia con rigor en un Estado de Derecho como es España. Así, los vergonzosos ataques desde los medios al servicio de la derechona a la figura del juez Castro y las estupideces pronunciadas por el sucesor en la presidencia de la Patronal de un presunto delincuente llamado Gerardo Díaz Ferrán, que a día de hoy permanece entre rejas, confirman lo que ya se ha hecho notorio. A Rosell, que parece un actor de reparto de película de Fellini, le encantaría que las mujeres estuviesen en casa con la “pata” quebrada y dejaran de intentar buscar trabajo, que la cuestión laboral, como el derecho de pernada y el coñac “Soberano”, son cosas de hombres.

Sombrero, ¡ay mi sombrero!



Cuenta Antonio Burgos en su artículo de Abc que en Sevilla se han puesto de moda los borsalinos, que no tienen nada que ver  -dice- con  “los sombreros italianos de esta marca, de fieltro y anchas alas, que usaban los gánsteres de Chicago”, y también  el jipijapa de toda la vida, al que llaman panamá”, pero que los fetén, según Burgos,  no son de Panamá sino de Ecuador. Todos los días aprendo algo. Y Burgos aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para recordarnos aquel eslogan de una sombrerería de la madrileña calle Montera que meses después de terminada la Guerra Civil anunciaba tanto en su comercio como en el Abc aquello de que “los rojos no usaban sombrero”, con lo que parece ser aumentaron considerablemente sus ventas. Pero los rojos sí usaban sombrero: Manuel Azaña, Largo Caballero, Companys… Pasado el tiempo, Fernando Vizcaíno Casas aprovecharía tal eslogan publicitario como título para un libro de anécdotas. Pues bien, Burgos escribe que “ahora son los rojos los que lo usan. O al menos la chavalería votante de Podemos”. Burgos, además de su obsesión por Podemos y por Pablo Iglesias, al que considera el diablo según la descripción de Gaspar Astete, añora, según se desprende de su pluma, la antiguas fábricas de sombreros sevillanas de  Carmelo López Palalea  y la de Fernández Roche de la calle Heliotropo de Sevilla, o de la calle Castelar, que no sé muy bién, y que con el “sinsombrerismo” logró sobrevivir durante algún tiempo fabricando sombreros para los judíos ortodoxos y los nobles ingleses. Ya veremos qué será el día que en el que a Burgos le dé por meterse con los “ninis” de pantalón pirata, gorra con la visera en la nuca y  gafas sobre la frente que se nutren a base de hamburguesas del Mc’Donalds con la calderilla que rascan de los agujereados bolsillos de sus sufridos progenitores y de las víctimas del sablazo. No te quiero ni contar…