sábado, 30 de mayo de 2015

Elogio del reciclaje




Un viejo conocido mío, Dióscoro Senantes Bofarull, buscador de cartones en los cubos de basura, echa chispas desde que al Ayuntamiento de Zaragoza se le ocurriera la infeliz idea de instalar contenedores en las aceras para reciclar papel. No sabe de qué forma podrá a partir de ahora ganarse la vida.
--Pero hombre, Dióscoro, si usted ya está jubilado y cobra pensión de la Seguridad Social…
--Bueno, ¡y qué!
--No, nada.
--¡Ah!
En cierta ocasión, unos vecinos que se mudaban de casa tiraron a la papelera un manual titulado “La pequeña industria  al alcance de todos”, de José Poch Noguer, Casa editorial Bailly-Bailliere. Madrid, 1913. Se trataba de una colección de reglas prácticas para la obtención de multitud de sustancias sin previos conocimientos químicos y sin emplear aparatos especiales ni complicados. Y Dióscoro se lo llevó a casa y lo estudió detenidamente. De esa guisa supo cómo conseguir preparados para abrillantar metales a fuer de mezclar en determinadas proporciones sebo en flor, creta en polvo, horchata espesa de almendras y tripoli, todo ello aromatizado con esencia de mirbano; jarabería, tinturas e infusiones de ámbar quebrantado, benjuí en lágrimas y lirios de Florencia; jabones diversos, disecación de animales y otros muchos ingenios de harta complicación para cualquier cristiano. En otra ocasión, Dióscoro encontró una tarjeta de visita que rezaba: Longinos Garicano. Técnico auxiliar de Física. Análisis químicos  cuantitativos sin descomponer la materia. Apartado de Correos, 124. Palencia. Y también se la guardó. Dióscoro es un hombre convencido de que hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad, si bien reconoce que el hecho de poder asistir de oyente a las llamadas cátedras de la Tercera Edad no le trae cuenta.

viernes, 29 de mayo de 2015

Gavilla de malhechores





Se ha celebrado estos días el centésimo septuagésimo primer aniversario de la Guardia Civil, creada el  28 de marzo de 1844 por Luis González Brabo, aunque el definitivo Real Decreto es de 13 de mayo de ese año, presentado por el presidente del Consejo de Ministros y ministro de la Guerra, Ramón María Narváez. Para organizar la nueva fuerza, se comisiona a Francisco Javier Girón Ezpeleta, II duque de Ahumada y V marqués de las Amarillas, hasta entonces comandante general del Cuerpo de Alabarderos. La organización del nuevo organismo lo hará depender del Ministerio de la Guerra en lo concerniente a su organización, personal, disciplina, material y percibo de sus haberes, y del Ministerio de la Gobernación en lo relativo a su servicio peculiar y su movimiento. Inicialmente se compuso de 14 jefes, 232 oficiales y 5769 guardias repartidos en 14 tercios.  Desde su fundación se usó el tricornio y el color del uniforme de la Guardia Civil fue el azul oscuro con cuello y bocamangas granarte, aunque ya se usaba el verde para los capotes. Girón quiso que el aspecto del Cuerpo recién creado fuese “severo, elegante y vistoso”. Con la Restauración alfonsina se cambió el color azul por el verde. Se crearon casas-cuarteles para mantener una “cierta distancia” con los ciudadanos. La primera de ellas se construyó en Falces (Navarra). Con motivo de este 171 aniversario, el general jefe de la Octava Zona de la Guardia Civil en Aragón, Antonio Tocón, ha recordado que el primer servicio que realizó esta fuerza fue la detención de una "gavilla de malhechores”. No explica si fueron políticos corruptos o simples robagallinas. Hoy en la prensa leo que “detienen al delegado del Gobierno en Valencia por recibir regalos a cambio de contratos”; que “procesan al exvicepresidente de la Diputación de Castellón por tráfico de influencias”; que “Bárcenas demandará al PP por no readmitirle en el partido”; etc. Como puede comprobarse, no pasa día sin que actúe esa presunta “gavilla de malhechores” del partido del Gobierno, que se suma a la ya larga lista de delitos no prescritos y  que tanto daño está causando a la democracia. Pero, al margen de desear unirme a tal celebración, a la cual me uno, no quiero pasar por alto algo que contaba don Natalio Rivas en la 7ª parte de Anecdotario. Según don Natalio, Girón tenía un hijo de unos seis años al que intentaba educarle bien, pero al estar en continuo contacto con la servidumbre (cocheros, lacayos y galopines) aprendió de éstos las palabras más soeces. En todas las casas aristocráticas se hizo famoso el chico de Ahumada. También llegó a oídos de la reina Isabel II y ésta quiso conocerle. Girón mandó vestir al muchacho con las mejores galas y le advirtió que debería estar en presencia de la reina del modo más correcto y sin hablar salvo cuando le preguntasen. Llegado el día, a padre e hijo les recibió la reina en presencia de su consorte Francisco de Asís. Y siguiendo las directrices de su padre, el chico casi no abrió la boca por más que la reina intentase tirarle de la lengua. Ya casi cuando se despedían, a Francisco de Asís se le ocurrió preguntar cómo se llamaba, con su típico tono de voz atiplada. El niño se volvió a su padre y le dijo: “Papá, qué voz de marica tiene este tío…”. La reina, sorprendida, rompió a reír a carcajadas y le besó efusivamente. Aquel niño, Pedro Agustín Girón y Aragón (1835-1910) heredó el título de su padre, convirtiéndose en el III duque de Ahumada, se casó con Isabel Cristina Messía y de Queralt y murió sin descendencia, sucediéndole su hermano Agustín (1843-1925). A su muerte, tomó el título de V duquesa de Ahumada la nieta de su hermano, Ana María Girón y  Cantal (1917-1972). Le sucedió su hijo Francisco Javier Chico de Guzmán y Girón (n. 1944). Aquel muchacho malhablado, con los años, junto a Fernando O’Lawlor sirvió como ayudante de campo del general O’Donnel, y al morir éste ambos pasaron con el mismo cargo a las órdenes del general Serrano hasta su fallecimiento. Serrano falleció el mismo día que Alfonso XII, o sea, el 25 de noviembre de 1885, después de haber sido Regente, presidente del Consejo de Ministros y último presidente de la Primera República.

jueves, 28 de mayo de 2015

Aquí hay tajo





La reina consorte, Letizia Ortiz Rocasolano, está de viaje por América Latina para apoyar -según señala la prensa- los trabajos que realiza la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo. Esas cosas quedan muy bien de cara a la galería. No pongo en duda la supuesta labor que realiza esa Agencia, pero en España todavía queda mucha labor por hacer. Los datos de la FAO y de Cáritas son demoledores. En España aumenta cada año la desigualdad social. El Gobierno que preside Rajoy dijo en 2013 que iba a estudiar una renta mínima para los hogares sin ingresos, pero no incluyó ninguna partida en los Presupuestos Generales del Estado para el año siguiente. Cáritas atendió ese año a más de 5 millones de ciudadanos. La subida de impuestos y tasas municipales, la inestabilidad del empleo y los bajos salarios, así como los recortes en gasto público en sanidad, educación y protección social dejan a muchas familias en situación de vulnerabilidad. Dicho de una manera cruda: 14 millones de personas viven en situación técnica de pobreza y de ellos 6 millones en pobreza extrema, 40.000 familias fueron desalojadas de su vivienda por impago de hipoteca o de la renta en el último año y en 730.000 hogares no entra ningún ingreso. Ante esa situación, invito a la reina consorte a que se dé una vuelta por donde las ciudades cambian de nombre para convertirse en tierra de desheredados. No hace falta salir de España para estremecerse ante el sufrimiento ciudadano. Los viajes transoceánicos y las posteriores fotos en papel cuché no son la solución al problema que padece España. Esas cosas hubiesen quedado bien en, si acaso, en Teresa de Calcuta. Y, ahora, los barones del partido que sustenta a quienes nos gobiernan se hacen cruces del avance de partidos emergentes en las municipales. Deberían hacérselo mirar.

martes, 26 de mayo de 2015

La chirigota está servida





Ignacio Escolar, en Eldiario.es hace dos recordatorios para las mentes débiles: uno para el PP y otro par el PSOE. Para el PP: “¿Recuerdan  -señala Escolar- cuando el PP empezó a mandar en el Ayuntamiento de Madrid? Fue hace más de un cuarto de siglo, en 1989, gracias a lo que Esperanza Aguirre ahora llama “una alianza de perdedores”: una moción de censura del segundo y tercer partido contra la lista más votada. El PP (20 concejales) hizo alcalde al CDS de  Rodríguez Sahagún (8 concejales) para quitarle la alcaldía al PSOE de Juan Barranco (24 concejales)”. Pues bien, el PP desea ahora que gobierne la lista más votada. La derecha, no sé la razón, siempre desea cambiar las reglas de juego a mitad de la partida. ¿Y en Andalucía? Se lo preguntó ayer a Rajoy un periodista y el presidente del Gobierno salió por los cerros de Úbeda. Rajoy hace lo de Groucho Marx: “Esta es mi ley electoral. Si no le gusta, tengo otra”. Para el PSOE: “Pedro Sánchez, septiembre de 2014: "El PSOE no va a pactar con el populismo". El populismo entonces era Podemos y ni siquiera se les llamaba por su nombre. Hoy el discurso es algo distinto”. Otra que tal baila, Esperanza Aguirre, tiene débil la memoria. Ya no recuerda, según parece, cundo llegó a la Comunidad de Madrid gracias a dos tránsfugas: Tamayo y Sáez. Y voy a correr un tupido velo sobre el caso de Demetrio Madrid, que fue de libro. Como señalaba Jorge M. Reverte en una columna de El País, “Madrid ha quedado libre del síndrome Esperanza, que condenaba a la ciudad a estar dirigida por una alcaldesa que no explica bien sus ingresos y explica muy mal sus oscuras maniobras políticas del pasado”. Burgos, en ABC de Sevilla decía ayer: “¿Cómo se pueden poner elecciones municipales el Domingo de Pentecostés, sabiendo lo rocieros que son los votantes sevillanos del PP y lo complicado que es votar por correo? En fin, en este revoltijo de amenidades la chirigota está servida.

lunes, 25 de mayo de 2015

Nuestro particular Babel





Aquí, por lo que se desprende, los aragoneses vamos a ser políglotas de unas lenguas que nadie conoce en nuestro entorno europeo salvo en el Principado de Andorra, si hacemos caso a  José Luis Soro y a Juan Martín, candidatos a presidir el Gobierno de Aragón y la Alcaldía de Zaragoza, respectivamente, por  Chunta Aragonesista. Y así constaba en su programa electoral. Ambos desean que el catalán (también las modalidades de los valles del Pirineo) sean lenguas cooficiales en el Ayuntamiento que acaba de dejar Juan Ignacio Belloch con más pena que gloria. ¡De buena se ha librado! A partir de ahora, por aquello de los resultados electorales y los pactos de gobierno, ya veo a los ediles con traducciones simultáneas y auriculares, como acontece en el Senado, en los plenos municipales. Lo normal sería, suponiendo que eso fuese normal, que esos políticos de la CHA procurasen fomentar el uso de la fabla aragonesa,  e incluso animar a los ciudadanos a que corriesen al Registro Civil para que nos cambiásemos el nombre de pila, es decir, si te llamas Encarnación, como la plaza de las setas en Sevilla, pasarías a registrarte como Encarneta; si Teresa, Tresa; si Benito, Benet; si Esteban, Istebe, y así todo, en ese deseo de conservar “un tresoro cultural que call esfender per cualo call luitar”, como diría Rafel Andolz en su Diccionario y Francho Nagore en su Gramática. Pero esos políticos van más lejos en su plan de “normalización”. Pretenden que los impresos municipales estén confeccionados en castellano, fabla y catalán y que la televisión autonómica dé programas en esas lenguas. Al parecer, toman como punto de partida la Ley de Lenguas aprobada en 2009 siendo Marcelino Iglesias presidente de la Comunidad, con el respaldo de CHA e IU, y derogada durante el mandato de Luisa Fernanda Rudi (PP) coaligada con el PAR. Me temo que los resultados de CHA de ayer no fueron para lanzar cohetes y sus deseos habrán de esperar. La CHA sólo han conseguido dos concejales en el Ayuntamiento de Zaragoza y dos diputados en la Comunidad Autónoma. Por fortuna, seguiremos hablando castellano, salvo que vivamos en la Franja Oriental o en algún municipio de la zona de montaña oscense. Cuatro gatos.

sábado, 23 de mayo de 2015

Cuando el despilfarro se troca en doctrina




Hoy, en jornada de reflexión, Antonio Burgos desde su espacio en ABC de Sevilla cuenta que “Estos del PP son tan torpes que han programado un calendario electoral perfecto para que de aquí a las generales los vayan echando de todos los sitios en plan cordón sanitario y Pacto del Tinell, y se vaya cimentando el Frente Popular, que es la máxima amenaza para España en esta grave hora. No se olvide que la II República vino con unas elecciones municipales...”. Y yo añado que, también, por unas municipales salió Alfonso XIII hacia Cartagena camino del exilio. A Antonio Burgos debo recordarle que “cuando Alfonso XIII desembarcó en Marsella –como recuerda Pilar Eyre- en el muelle tan solo lo esperaba el embajador Quiñones de León, que le dijo que la reina iría directamente a París. Un taxi lo condujo al hotel, pero don Alfonso prefirió pasar esa noche en Hotel de París, de Montecarlo, en cuyo bar lo fotografiaron los periodistas franceses degustando el cóctel Alfonso XIII que ha inventado el barman Emile y  la composición del brebaje era ginebra, dubonet y un chorrito de angostura”. Con el tiempo, aquel exrey “se convirtió en un nómada de lujo, dedicado a deambular por París, Roma, la Riviera, Cannes, los cotos de caza europeos, el Hotel Semíramis de Egipto o Deauville, en cuyo casino jugaba a le chemin de fer cuya apuesta mínima eran 80 libras. Era una figura decadente y patética, con los ojos tristes de todos los desterrados”. En los diarios de Niceto Alcalá Zamora, perdidos durante 70 años, al hacer referencia al golpe de Miguel Primo de Rivera de 1923, éste ve un culpable de aquella interrupción constitucional: “Fue el monarca quien concilió y acarició el plan, contando siempre con utilizar el Ejército, su debilidad y su temor, pero sin pensar en Primo de Rivera como caudillo. El rey vio al final a Primo de Rivera como un elemento indispensable por su mando sobre la inquieta guarnición de Barcelona y su carácter ambicioso”. El resto ya es sabido por todos. Agradezco a Burgos que recuerde a los lectores de ese diario que la II República vino con unas elecciones municipales. Y yo, desde mi modesto blog, aprovecho para recordar a ese articulista que la II República supuso una bocanada de viento fresco, que terminó cuando un  grupúsculo de militares africanistas apoyados por un ramillete de burgueses de mierda mandó cerrar la ventana mediante un golpe de Estado y una posterior guerra civil entre hermanos que todos tenemos todavía muy presente. Si las coaliciones de la izquierda de hoy formasen un nuevo Frente Popular que luchase contra la presunta corrupción política instalada como por ósmosis en determinadas instituciones del Estado, bienvenido sea. El bipartidismo, como ha quedado patente, sólo beneficia a aquellos que tienen la vida resuelta a costa de meter mano en la caja común y de crear pobreza. Es bueno aprender de los fracasos. No se puede ni se debe arruinar a un pueblo a costa de un gobierno, como el Gobierno que preside Mariano Rajoy, que ha hecho del despilfarro público doctrina y de los recortes  sociales su extravagante victoria.
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viernes, 22 de mayo de 2015

¿Convidados de piedra?





Que Felipe VI y su consorte asistieran a una cena de gala en Sevilla patrocinada por Airbus una semana más tarde del accidente aéreo del A400M es algo, al menos, insólito. La víspera, con gran criterio, se había suspendido un simposio de directivos de la compañía en señal de duelo en el aeropuerto de San Pablo. Pero lo que más choca entre la ciudadanía es que el Rey no acudiera al funeral del pasado martes en memoria de Jaime Gandarillas, Manuel Regueiro, Jesualdo Martínez y Gabriel García, como así lo hicieron Pedro Morenés, Susana Díaz, el delegado del Gobierno Antonio Sanz y los embajadores de Francia, Reino Unido y Alemania, y participase de un programa festivo que no venía a cuento. Pero no pasa nada.  Durante la cena de gala se guardó un minuto de silencio por los fallecidos. Al menos se acordaron de ellos antes de tomar la cuchara y el tenedor. O sería, tal vez, porque el primer plato dispuesto estaba excesivamente caliente. Si no, no se explica. Más tarde hubo teatro y música árabe. Tampoco venía a cuento. El periódico digital Infolibre, en un evidente estado de indignación, hizo varias preguntas a la Casa Real. Y la respuesta dada desde La Zarzuela fue rotunda: ”En todo aquello que no nos ha entrado en agenda oficial no nos concierne a nuestros efectos de trabajo”. Y se negaron a facilitar cualquier tipo de información. A mi entender, Felipe VI empieza su reinado mal asesorado. Hay que estar a las duras y a las maduras. Hay, también, en juego 31.000 millones de euros en un programa aeronáutico conjunto en el que participan Alemania, Bélgica, España, Francia, Turquía, Luxemburgo y Reino Unido y  sabido es que los técnicos suponen que un fallo en el software del avión fue la causa de ese accidente. De momento, algunos países han suspendido vuelos con esos aparatos. Y en tales circunstancias, una cena “al máximo nivel”, aunque no a nivel de Estado, no ayuda a solucionar los problemas de fondo. Las dificultades, de existir, se deben solucionar a pie de obra y en las oficinas técnicas. ¿Por qué los Reyes acudieron a esa cena de gala, supongo que como convidados de piedra, y no al funeral por las víctimas? Que alguien me lo explique para que pueda entenderlo.

jueves, 21 de mayo de 2015

La libertad de Ferreras




En los artículos de opinión aquel que los escribe y publica puede plasmar lo que le venga en gana pero debe medir aquello que cuenta. No vale todo. Eso viene al caso con un artículo de opinión, “ETA y Podemos”, escrito y publicado en El Correo de Zamora por Carmen Ferreras. Esa señora señala que “las veleidades en política se pagan, como se pagan las compañías y las amistades peligrosas. El partido que lidera Pablo Iglesias no hace ascos a la hora de apoyar a ETA, como no hace ascos a la hora de pactar, si ello fuera preciso, con los bilduetarras en el poder de algunas instituciones vascas. Ningún partido democrático quiere pactar con Bildu, excepción hecha de Podemos”. Vayamos por partes: Bildu es una formación política legalizada. Podemos, también. Y ambas formaciones políticas pueden formar las coaliciones que entiendan convenientes con miras a conseguir el gobierno municipal de determinados municipios. Sigue escribiendo Ferreras: “Gentuza con las manos manchadas por la sangre, no de una, ni de dos, sino de muchas víctimas, que ya se ven en las herriko tabernas dándole a los txikitos, mientras sus cientos de muertos se pudren en los cementerios de toda España”. La señora Ferreras debería saber que esa “gentuza” –como ella dice- si se encuentra en las herriko-tabernas bebiendo txikitos, sidra El Gaitero, famosa en el mundo entero, o Anís Las Cadenas, de finísimo paladar, es por estar en libertad, es decir, por haber cumplido condena. O, también, por tener unas ideas que no van por el mismo camino que las suyas, pero que no tienen delitos de sangre. De ser así, como Ferreras cuenta, esa “gentuza”, como ella dice, estaría penando en prisiones del Estado. Ferreras sigue escribiendo: “De vez en cuando las teles públicas deberían poner, pensando en las nuevas generaciones de españoles, imágenes de aquellos atroces atentados. Para que las nuevas generaciones de españoles entiendan mejor el problema. El terrorismo en España no se puede circunscribir únicamente al 11-M. Hubo un antes sangriento, atroz, descarnado. El después dejó de interesar a ETA. Pero ahí siguen. Sin entregar las armas. Planeando sobre la democracia cuando conviene”. Menos mal que reconoce esa señora que los atentados del 11-M no fueron debidos a esa organización terrorista, como así lo entendieron Acebes y el mismo Aznar. A la señora Ferreras habría que decirle que las teles públicas deberían poner también, ya puestos, las represalias y  los “paseos” del franquismo, una vez terminada la Guerra Civil. Y si le tomábamos gusto a esas cuestiones, o sea, al asesinato de Canalejas en la puerta de Librería San Martín, los crímenes del capitán Sánchez y la bomba del Liceo. A la señora Ferreras le diría que personalmente estoy en contra del terrorismo, venga de donde venga, y que aborrezco a la organización ETA. “La República francesa  –termina escribiendo esa señora- tiene el convencimiento de que, a día de hoy, ETA todavía es peligrosa, no tiene intención de disolverse y en su territorio hay cientos de pistoleros en situación de ‘durmientes’ que podrían volver a empuñar las armas. A esa gente es a la que apoya y defiende la formación de Pablo Iglesias y el propio líder populista. Incluso hay presos de ETA que están animando a otros reclusos de las cárceles que nada tienen que ver con el terrorismo a votar a Podemos”. Pues mire, señora mía, yo también votaré a Podemos y al Hombre del Saco si se presentase en las listas. Me considero ciudadano libre y ejerzo mi voluntad soberana cuando tengo ocasión, es decir, en las urnas. Pero por mí, esa señora puede escribir lo que le venga en gana. Nadie se lo está impidiendo y lo celebro.

martes, 19 de mayo de 2015

Soberano menosprecio





Cuando el día sale nublado acostumbro a quedarme en casa leyendo. Hace unos días encontré en el fondo de un cajón un viejo suplemento de El País, ¿de los 80? No sé. El caso es que en su interior había una plana escrita por  el ya fallecido Joseph-Vicent Marqués, que fuese profesor de Sociología en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Valencia. Aquel artículo se titulaba “El suicidio no es una ciencia exacta”. Lo leí, lo releí y me quedé con un párrafo: “Y más grave todavía es lo que suele ocurrirles a los suicidas de cierta fama o reputación, tales como escritores, políticos o artistas. Las necrológicas son redactadas por sus peores enemigos o por sus amigos más tontos, constituyendo penosos monumentos a la incomprensión y la estulticia. El entierro se ve plagado de gilipollas desconocidos que fingen haber tenido gran amistad con el finado. Mediocres oportunistas hacen tesis y monografías sobre su obra, vida y milagros del suicida. Gordos empresarios afirman haberles dado una oportunidad o haberles votado en las elecciones con la boca llena de pudding de cabracho. Y el ayuntamiento, en un acto de soberano menosprecio, rotula en su honor una calle estrecha y sin árboles, torcida, sin gracia y llenas de caca de perro…”. Aunque no se suicidaron, a Adolfo Suárez le dedicaron, como si fuese su puente de plata, el Aeropuerto de Barajas y a José Antonio Labordeta, el Parque Grande de Zaragoza, para que tuviese un parque en la mochila, etcétera. Pero al aeropuerto madrileño le siguen llamando “Barajas”; y al parque zaragozano, “Parque Grande”, pese a haber estado dedicado desde los años 20 al dictador Primo de Rivera. Nada ha cambiado en la ciudadanía en el modo de llamar a las cosas. Sólo cambian de nombre las estaciones de ferrocarril el día que las sitúan en otro sitio. Así, la vieja Estación de Campo Sepulcro, que inicialmente había sido propiedad de MZA, desapareció al dar paso a otra, la Estación de Zaragoza-El Portillo, que con rimbombante placa inauguró Gonzalo Fernández de la Mora siendo ministro de Obras  Públicas a principios de los 70. Y con la llegada de los trenes de alta velocidad se levantó otra estación más moderna y más alejada del centro de la ciudad (en los terrenos ocupados por la antigua Estación de Caminreal, inaugurada en 1932) que  pasó a llamarse Estación de “Zaragoza-Delicias. Es una estación grandota y desangelada como un hangar donde, además de esperar la llegada del tren, se puede pillar una pulmonía; y donde, inexplicablemente, no se permite que los acompañantes puedan permanecer en los andenes despidiendo al viajero. En eso hemos perdido humanidad, no cabe duda.

domingo, 17 de mayo de 2015

Despedidas de andén





Ignacio Elguero acaba de publicar un libro, Cosas que ya no decimos, no hacemos, no existen (Planeta), bastante curioso. En efecto, como el autor señala hay cosas que “pasaron a la historia”, pero no todas: “comprar tebeos, hervir leche en un cazo, las cartas de amor con sobre y sello, las hombreras o esperar dos horas para hacer la digestión…”. Y entre ellas, dar cuerda al reloj de pulsera. A Ignacio Elguero, con todos los respetos, le diría que demasiada gente ha fallecido por bañarse sin haber hecho la digestión;  que todavía quedan ciudadanos, yo entre ellos, que cada día dan cuerda a ese reloj que si se cae al suelo se le rompe el eje volante; y que aún compra sellos de correos, no sólo para enviar cartas de amor sino también para otras diligencias. Y cuando digo cartas de amor, me refiero a cartas al más puro estilo de Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso. En efecto: ya no envolvemos bocadillos en papel de periódico ni fumamos cigarrillos de la marca  bisonte ni se hace servicio militar obligatorio ni se usan los teléfonos de rueda. Bueno, y qué. El libro de Elguero está dividido en tres apartados: “cosas que no hacemos”, “cosas que ya no existen” y “cosas que no decimos”. Ya sé que no se estila hacer el amor en un Simca 1000, como cantaban Los Inhumanos, pinchar un disco de vinilo con la voz de Adamo,  llamar al sereno para que abra la puerta a altas horas de la noche,  que te pongas para cenar jazmines en el ojal o ser un señor de aquellos que vieron mis abuelos. A Ignacio Elguero se le ha olvidado escribir que ya tampoco nos reímos contando chistes de Franco. Pero también será bueno recordar por higiene democrática que aquí, los mismos tipos que contaban chistes de ese golpista y caudillo de España por la gracia de Dios, hicieron cola durante dos días por ver el fiambre en el Salón de Columnas del Palacio de Oriente. Sí, reconozco que todo es distinto aunque no siempre para bien. Pongo un ejemplo contado por El Gran Wyomyng en la revista Jot Down y publicado por Fernando Olalquiaga. Protagonista Hermann Tertsch: “A este hombre le dan una hostia en un after a las seis de la mañana porque, muy borracho, le toca las tetas a una tía que iba con su novio. Pues de eso hacen toda una historia sobre la libertad de expresión. Y nada menos que la presidenta de la Comunidad de Madrid dice que esta es la España de Zapatero, que envía sicarios para acabar con los periodistas críticos. En Onda Cero dicen de mí [de José Miguel Monzón] que yo soy el que señala y otros los que ejecutan, y que en realidad lo que a mí me gustaría es darles el paseo”. En resumidas cuentas, es mejor no volver la cara en las despedidas de andén. Quien sube a un tren no sabe si va a salir vivo. Si les digo la verdad, nunca he visto gente tan resignada y silenciosa como ahora. Los ves en los vagones del Metro laxos, abatidos y con semblantes como de volver tras sepultar a su padre. Pero, pese a ello, siguen votando a la derechona más rancia y confiando en las frases-pilla de Mariano Rajoy, conscientes de su acendrado masoquismo y tal vez autoconvencidos de que ellos, inicuos hasta la grosería y militantes de esa famélica legión donde siguen siendo menesterosos pese a tener trabajo, no tienen redención posible.

sábado, 16 de mayo de 2015

Brindis al sol (que más calienta)





El aspirante a la Alcaldía de Zaragoza por el Partido Aragonés, Xavier de Pedro, propone a sólo una semana de la apertura de los comicios municipales la reconstrucción de la Torre Nueva, derribada por acuerdo municipal en 1892. No hace referencia a su coste, pero sí de una posible financiación popular. Ya sabemos que la Torre Nueva se utilizó durante los Sitios para vigilar a las tropas francesas y dar aviso en momentos de peligro, pero hoy los peligros que acechan al sufrido ciudadano vienen de otros flancos. Y por si ello fuera poco, el señor De Pedro propone, además, reconstruir la casa de la Diputación General del Reino, creada en el siglo XIV y disuelta en 1708, situada detrás de la Puerta del Ángel, entre la Lonja y La Seo, más o menos donde se encontraba el Cine Pax. En su interior, en la planta noble, se hallaba la sala Susana de las Cortes del Reino y la Cambra del Cantón, destinada al Justicia. Y en la planta superior,  el Salón de Cortes, donde había una talla en alabastro de san Jorge y el dragón, obra de Miguel de Ancheta y sus paredes estaban repletas de cuadros de reyes pintados por Felipe Oriosto, con sus respectivas inscripciones latinas hechas por Jerónimo Blancas. En otra sala contigua se reunía el Tribunal de Justicia y había retratos de insignes magistrados. En el piso bajo estaban la Audiencia Real, decorada con cuadros de Pablo Raviella, y la capilla, donde y había un magnífico retrablo de Gil Morlanes. Ese edificio, al igual que sucediera con el Monasterio de Santa Engracia, fue arrasado por los cañones enemigos, la rapiña y el fuego durante el asedio francés. Pero no fueron esos los únicos monumentos destruidos. Lo fueron también el palacio del conde de Aranda, la Universidad, el Hospital de Nuestra Señora de Gracia, el Seminario Conciliar, la Cruz del Coso (situada enfrente de la Puerta Cinegia), una arcada del Puente de Piedra, los conventos de  San Francisco, Predicadores, Santa Fe, San Lázaro, San Agustín, San José, San Lamberto, Trinitarios, Santa Mónica, Jerusalén, Nuestra Señora del Carmen, de Jesús, de Altabás, etcétera. En suma, el aspirante del PAR a la Alcaldía tiene tajo si pretende reconstruir parte del patrimonio perdido. Es un brindis al sol. De Pedro sabe de antemano que tiene muy reducidas sus posibilidades de ser alcalde. Tal vez me equivoque y el aspirante del PAR a la Alcaldía lo que pretende sea buscar los votos en las residencias geriátricas. De no ser así, no se explica. Ya se sabe que el Partido Aragonés, que más que un partido político regionalista parece que fuese la Peña el Cachirulo, siempre ha sido bisagra para alcanzar mayorías, (ora con el PP, ora con el PSOE), pero dentro de una semana se presenta un panorama distinto. El próximo día 24 hasta siete partidos pueden verse involucrados para formar gobierno en Aragón. Y en la Alcaldía de Zaragoza ni se sabe. Como digo, lo del PAR es como un brindis al sol, pero al sol que más calienta. De eso sabe mucho José Ángel Biel,  su actual presidente.

viernes, 15 de mayo de 2015

Techumbres, pilastras y todo eso.





El pasado martes hacía referencia al alcalde de Getafe, Juan Soler, por haber repartido miles de gomas higiénicas junto a una imagen suya en la que aparecía el eslogan "vota a Juan Soler, sensibilidad y eficacia” durante el Zombie Survival incluido en el World Real Game’s, en un intento de arañar el voto joven para su reelección. También decía que ya veremos qué opina sobre tal reparto Joaquín María López de Andújar y Cánovas del Castillo, obispo de esa diócesis. Pues bien, la opinión del Obispado no se ha hecho esperar. Sostiene que “este tipo de gestos, lejos de prevenir los embarazos y las enfermedades de transmisión sexual, fomentan la promiscuidad de forma irresponsable,  ha causado daño en la conciencia de los jóvenes y puede perjudicar a aquellos adolescentes que aún no tiene control de ellos mismos. Este tipo de gestos fomenta la perversión de la belleza de la sexualidad y la reducción de las relaciones humanas a simple mercancía de un placer que pronto pasa, pero que deja una marca dolorosa en el corazón”. El comunicado del Obispado termina diciendo que “confía que un acto así no se volverá a repetir”. Veamos, aquí hay tres posturas: la de un alcalde del PP en funciones que desea repetir mandato; la de un Obispado, que está en contra de la entrega de condones a los jóvenes; y la de cualquier ciudadano corriente, que ya no sabe muy bien a qué carta quedarse. El reparto de condones, en todo caso, siempre será una medida precautoria. Y con ello, a mi entender, en modo alguno se incita a la promiscuidad. Los extintores, que yo sepa, sólo se utilizan en caso de incendio. Y si a mí me regalasen un matafuego, lo conservaría por si tuviese necesidad de usarlo. Pero, por el hecho de tenerlo depositado en casa, nadie podría tacharme de pirómano. De la misma manera, por llevar un condón en el bolsillo de la americana, nadie podrá acusarme de pecar de promiscuo. Ojalá todos los jóvenes llevasen un condón en el bolsillo. Se evitarían muchos embarazos no deseados y también muchos abortos. Decía Ortega que “el peso de la techumbre gravitando sobre las pilastras no es menos esencial al edificio que el empuje contrario ejercido por las pilastras para sostener la techumbre”. El Obispado de Getafe debe entender que se ha metido en un jardín complicado. Peor que la promiscuidad es la pedofilia, que constituye delito. Y sobre pedofilia entienden mucho algunos mitrados. El sermón, en cualquier caso, sólo le interesa al parroquiano. Mediante el mitin, en cambio, se procura  convencer al indeciso a la hora de poner su voto en la ranura de la urna. Lo que sí me gustaría es que monseñor López de Andújar me explicase qué entiende él por la “perversión de la belleza de la sexualidad”. Me sacaría de muchas dudas.

jueves, 14 de mayo de 2015

Asociacionismo y tutela





La apertura de un McDonald’s junto al Instituto La Azucarera, en el zaragozano barrio de Arrabal, ha puesto en guardia a la Asociación de Vecinos “tío Jorge”. El presidente de esa asociación, Rafael Tejedor,  ha manifestado que “es demencial, no nos parece oportuno que ahora que se habla de combatir la obesidad infantil y juvenil se instale un restaurante de comida rápida junto a un centro escolar”. Tejedor, a mi entender, se pone el esparadrapo antes de que exista la herida y me gustaría hacer unas precisiones. No se trata de un centro escolar sino de un instituto de Enseñanza Secundaria. A mí, si les digo la verdad, en nada me preocupa que en la avenida de San Juan de la Peña esquina a Marqués de Lacadena se pueda instalar un establecimiento de cocina rápida. Si yo fuese Tejedor, lo que me preocuparía es que Jaime Lacadena  Higuera, actual marqués de Lacadena, tenga una calle en Zaragoza, (bueno, no él, sino el que fuese gobernador civil) una vez sabido que ese señor se encuentra imputado en España por un delito de prevaricación. En junio de 2012 fue nombrado embajador español de la República Dominicana por el gobierno de Mariano Rajoy, sustituyendo a Jaume Segura. Me consta que “el marquesado de Lacadena recayó por primera vez en Carmen Pratosí Fita, casada con Ramón de Lacadena [Laguna], gobernador civil de Zaragoza y que el obstáculo legal suscitado por la falta de herederos de este matrimonio fue removido, en 1908, por una Real Orden de Alfonso XII (sic) [se refiere a Alfonso XIII] que invistió en la sucesión  de doña Carmen a su propio marido. De esta forma, ciertamente popular, se inicia la dinastía marquesal de La Cadena (sic)”. (XXV años de la Escuela de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria: Títulos nobiliarios aragoneses  en la cofradía de Nuestra Señora del Portillo. Fernando García-Mercadal y García-Laygorri, pp. 327 a 335). El marquesado había sido creado el 23  de septiembre de 1890 por la reina regente María Cristina de Habsburgo Lorena, durante la minoría de edad de su hijo Alfonso. Sigo. Parece increíble que esa asociación de vecinos se preocupe de la obesidad infantil y juvenil cuando a nadie se le escapa que en Arrabal existen abundantes bares de chinos, judíos, moros, cristianos y demás ralea que no reúnen las mínimas exigencias sanitarias e higiénicas en servicio de barra ni en aseos ni en manipulación de alimentos. Si continúan abriendo la persiana será por negligencia de los inspectores sanitarios de la DGA.  Es curioso, por otro lado,  que dicha asociación de vecinos, que no representa a casi nadie en porcentaje, se haya negado en repetidas ocasiones a que el Puente de Piedra sea peatonal de una vez por todas. También, a que se arregle la  zona trasera de la desaparecida Estación del Norte. Es curioso, además, que esté de acuerdo Tejedor con que la Cincomarzada se siga celebrando en el Parque del Tío Jorge, cuando hace pocos años se mantuvo por el Ayuntamiento y por esa asociación que nunca más se iba a celebrar en ese lugar por las molestias que causaba. Lo que no es de recibo, y hay que decirlo, es que el Gobierno de Aragón esté barajando la instalación de barracones para el próximo curso en ese Instituto La Azucarera a fin de poder acoger –dicen- a más alumnos. Eso sí que es preocupante, y no que alguien pueda tomarse una hamburguesa y un refresco de cola de vez en cuando a la hora el recreo. ¿Qué tiene que decir  Rafael Tejedor sobre los posibles barracones? ¿Y Luisa F. Rudi? Si el McDonald’s previsto da puestos de trabajo y un buen servicio a los clientes, nada que objetar. ¿Por qué no dicen algo parecido esos eruditos a la violeta sobre los productos de bollería y pastelería industrial que ya se venden hasta en las papelerías? Por lo visto, sobre la grasa vegetal hidrogenada (grasa aterogénica) no hay nada que decir. No se debe confundir el asociacionismo con la tutela hacia unos ciudadanos que no les piden su opinión. No sé, digo yo…

Política ad líbitum




Aquí, como en las recetas médicas al uso, los políticos de derechas, de izquierdas, de centro y hasta los mediopensionistas, o sea, los que cumplirían una misión más útil para la sociedad pastoreando ovejas en los páramos entre Alentisque y Cabanillas, luchan hasta lo imposible para que sus ofrecimientos preelectorales los tomemos ad lib., es decir, a voluntad del consumidor. Me encanta la  expresión latina ad líbitum, que expresa “a placer, a voluntad”. Recuerdo que dicho término lo utilizaba Manuel Martín Ferrand como telón que abría el proscenio de sus espléndidos artículos de opinión en su columna diaria en  ABC, generalmente en permanente actitud crítica. Nunca olvidaré la figura del maestro, fallecido hace ya casi dos años. ¡Ojala hubiese tenido yo el contagio de su prosa! Ad líbitum se utiliza en Música, en Biología, en Medicina y en Política. En Música, cuando se deja al director de orquesta o al intérprete que añada o quite una parte instrumental; en Biología, al referirse al peso de un animal antes de imponer un control sobre su alimentación; en Medicina, como ya consta, cuando la posología del fármaco está a discreción del paciente; y en Política, cuando se hace lo de Mariano Rajoy, es decir, no cumplir nada de lo plasmado en su programa electoral una vez alcanzado el triunfo en las urnas y procurando los intereses propios del partido que lo sustenta por encima de los deseos de aquellos que le dieron su confianza. La cosa es buscar más patas al bicho.

martes, 12 de mayo de 2015

Un político profiláctico





Ya no sé adonde vamos a llegar. Ahora resulta, según leo en Libertad Digital y en El Mundo, que “el candidato del Partido Popular por Getafe ha repartido miles de preservativos junto a una imagen suya en la que aparece vota Juan Soler”. Por lo que se desprende, el actual alcalde de Getafe busca el voto de la gente joven. De no ser así, también podría haber entregado a los ancianos una tableta azul de Viagra. No está mal su eslogan “sensibilidad y eficacia”, pero hubiese quedado mejor “sensibilidad, eficacia y priapismo asegurado”. En cualquier caso, todo tiene su explicación: Los condones fueron repartidos el pasado viernes durante el Zombie Survival, incluido en el World Real Game´s, un evento repleto de jóvenes. La cosa hubiese cambiado, supongo, si tal encuentro hubiese tenido lugar el una carpa municipal repleta de ochentones viendo la revista de Luis Pardos “Yo también llevo coleta” con la súper vedette Sasha Montenegro, sillas de alquiler 2 euros hasta agotar existencias. El santanderino Juan Soler-Espiauba Gallo es un político profiláctico. Lo que ya no sé es si aquellos condones llevaban impresa la gaviota, perdón, el charrán, o el nombre de Juan Soler que para quien no lo sepa es, también, un  actor argentino aunque con nacionalidad mejicana, en la actualidad contratado en exclusiva por Telemundo y que interviene en la telenovela Reina de corazones metido en el personaje de Víctor de Rosas. Ya veremos qué opina sobre el reparto de preservativos Joaquín María López de Andújar y Cánovas del Castillo, obispo de Getafe desde 2004, el mismo año en el que el equipo de fútbol subió a Primera División.

lunes, 11 de mayo de 2015

Toques de tentenublo de los Dos Grandes





Hay ciudadanos que afirman que el partido político que gana las elecciones municipales gana las generales. No entiendo la relación directa entre una cosa y la otra, pero así lo conciben algunos observadores, que son como los misarios que llevan tiempo sacudiendo las campanas con el toque del tentenublo. Para aquel que no lo sepa, era costumbre en Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, León y en parte de Aragón efectuar dicho repique para disipar las tormentas y el granizo antes de la recogida de las cosechas, acompañado de rezos a santa Bárbara y diversas letanías: “Tente nublo, tente en ti, no te caigas sobre mi, guarda el pan, guarda el vino, guarda los campos, que están floridos”.  En la actualidad tal costumbre sólo permanece viva en Los Arcos, en la merindad de Estella, donde de mayo a septiembre voltean las campanas con ese toque de dos, una de ellas en el campanario de la iglesia de Santa María. La otra, en el campanario del monasterio de Irache. La villa de Los Arcos no siempre perteneció a Navarra, ya que fue incorporada a Castilla junto a otros cuatro pueblos en 1463 aunque sin perder los fueros, por sentencia arbitral del rey francés Luis XI  (dadas las diferencias entre Juan II de Navarra (y Aragón) y Enrique IV de Castilla, el rey de la displasia eunuconoide, según Gregorio Marañón, hijo de Juan II de Castilla y hermanastro de Isabel la Católica). Y no volvió a incorporarse a Navarra hasta  1753. Pues bien, aquí aparecen ahora en escena Ciudadanos, que es como el Plan B para un PP en el que tiene puestas todas sus complacencias y que no las tiene todas consigo a la hora de gobernar en determinados ayuntamientos y comunidades autónomas; y un Podemos agazapado en las municipales en un montón de siglas por marear la perdiz. En Aragón, por ejemplo, Zaragoza en común, en unión con IU. Ya vendrá el Pentecostés, ese “quincuagésimo día” con las generales, las lenguas de fuego sobre las cabezas, la fiesta el cordero, y el Espíritu Santo en forma de gaviota, perdón, de charrán,  para dar gracias a los ciudadanos por los votos cosechados, y el periodo litúrgico de los Dos Grandes para formar gobierno, ya veremos, tras engrasar las charnelas de su posibles socios con oro, incienso y mirra. Decía González, cuando González representaba la esperanza de un pueblo que intentaba sacar la cabeza de la fosa séptica fascista, que “no importa el color del gato, sino que cace ratones”. La frase no era de él sino de Deng Xiaoping, que la pronunció en 1960. UCD se pulverizó por sus luchas internas y ahora otros partidos llevan el mismo camino. Saldremos de dudas antes de que acabe el año. Tiempo le pido al tiempo…

sábado, 9 de mayo de 2015

Un libro interesante





Si bien en las tierras zamoranas de Fuentesaúco se cultivan los mejores garbanzos españoles, a pesar que Camilo José Cela, en “Judíos, moros y cristianos”, los refiriese a  Fuentesaúco de Fuentidueña, en la provincia de Segovia, quizás por un despiste comprensible, me entero de que los garbanzos más duros son los sembrados y recogidos en Alconchel de Ariza, que podrían incluso superar a los mejicanos, que ya es decir. Y de eso sabemos mucho los españoles, tan aficionados al cocido madrileño; que, como dijera  Gregorio Marañón, “salvó más vidas que la penicilina”. Eso, así como otras muchas cuestiones de gran interés cultural, viene a cuento con un libro que estoy leyendo: “La cultura popular de la Comunidad de Calatayud”, tomo II, de José Ángel Urzay Barrios, editado en 2006 por el Centro de Estudios Bilbilitanos, dependiente de la Institución Fernando el Católico. Pues bien, de ese segundo tomo quiero extraer algunas cosas que me han sorprendido muy gratamente y que desconocía. Por ejemplo, ignoraba que en Alhama de Aragón hubo tres cementerios: el de la carretera de Godojos, que era el cementerio civil de la comarca. En la actualidad está completamente abandonado aunque permanecen firmes sus tres cipreses. Sólo se conserva una lápida, donde puede leerse: “Don Francisco Tarodo Cabrejas falleció el 2 de diciembre de 1928 a los 47 años de edad. DEP. Tu esposa que no te olvida te dedica este recuerdo”. (A propósito de ese cementerio civil, recomiendo la lectura de “Revista Cultural de Alhama de Aragón”, verano 2012, pp. 10-18, “La masonería del XIX en Alhama de Aragón”, escrito por Antonio J.Traid). En el otro lado de la carretera se encuentra el cementerio católico y subiendo por el barranco de Valdeviñas, entre La Serratilla y La Muela, está el cementerio viejo, “en una de cuyas tumbas –escribe Urzay, vive una enorme culebra que se come a los niños malos”. Es un cementerio derruido y lleno de maleza. En otro apartado del libro de Urzay, en Godojos, entre otras dedicaciones, se celebraba el día de san Lamberto, cada 19 de junio, por parte de la Cofradía de los Pobres. “Ponían vino para todos y traían gaiteros de Ibdes para bailar en la plaza”. San Lorenza, 10 de agosto, era Fiesta de los Ricos auspiciada por la cofradía de la Minerva, a la que pertenecía la familia de los Castejones. También había fiesta con los mismos gaiteros y se obsequiaba con vino. De Villafeliche se cuenta que fue antes de la Guerra Civil el pueblo más próspero de la comarca por la pólvora. Hubo tres cafés, cuatro cantinas, un casino, tres barberos, tres tiendas, dos confiteros, dos posadas, dos ventas: la Venta de don Miguel y la Venta del tío Franco, etc. En suma, libro interesante cuya lectura recomiendo.

jueves, 7 de mayo de 2015

Ahora resulta que es un charrán





Uno, que no es ornitólogo y que apenas distingue un gorrión molinero de una alondra ya no sabe a ciencia cierta si el logotipo del Partido Popular es una gaviota, un albatros o un charrán. Leo en ABC que su autor, Fernando Martínez Vidal, declara ahora que es un charrán. “La gaviota –dice- es un ave carroñera que vuela bajo y va comiendo basura”. El albatros, que yo sepa, come cefalópodos, peces y crustáceos, pero también carroña. Se dice que alguien con una pesada carga o problema tiene un albatros alrededor del cuello. Por eso yo pensaba que el logo era un albatros. El Partido Popular, que apuntala al Gobierno, tiene hoy la pesada carga de la corrupción alrededor del cuello. Y eso suele ser de muy difícil manejo. Será por esa razón, o por otras que desconozco, que Martínez Vidal sale ahora con lo del charrán en vísperas electorales. Los maorís usaban los huesos de las alas de los albatros para grabarse tatuajes ceremoniales en la piel y para tallar flautas. Ya veremos a qué dedica Rajoy los huesos de su logotipo tras el posible desastre en las urnas que se le avecina.  No creo que se grabe el logotipo ideado por Manuel Fraga como tatuaje en el brazo. “Y voy sangrando lentamente / de mostrador en mostrador, / ante una copa de aguardiente / donde se ahoga mi dolor…”. Algunos deberían aclararse, aunque sólo fuese en lo que respecta a un logotipo. Los estatutos de ese partido especifican que el logotipo “está integrado por las palabras Partido Popular cobijadas bajo un símbolo que representa una gaviota con las alas desplegadas”. Pero tampoco puede ya sacarnos de dudas Manuel Fraga, que en 1989 cambió las siglas para atraer votantes de UCD y CDS e intentar gobernar. Pasar de ser Alianza Popular a convertirse en Partido Popular fue toda una metamorfosis complicada, más propia de una libélula que de un ser con pico, plumas y capacidad de poder volar. Cuenta Martínez Vidal: “Fraga me transmitió personalmente que ‘la gaviota’ la quería en azul Carlos III y el rojo, en lacre diplomático. Yo, con el nerviosismo, no dejaba de preguntarme ¿Qué color es el azul Carlos III?”. (…)  “Según recuerda –añade el periódico-, lo que le pareció claro es que Fraga quería el logotipo en rojo y azul, colores que por entonces utilizaban partidos de corte conservador de todo el planeta, como el Partido Republicano de EE.UU., el RPR francés o el Partido Conservador británico. Colores, no obstante, que estaban en sus respectivas banderas nacionales. Por ello, Martínez Vidal se inspiró en los colores de dichos logotipos, algo que a Fraga no le terminó de convencer”. (…) “En el logotipo original el ala derecha está separada del cuerpo del ave, un detalle que a Fraga le disgustó desde el inicio. A Fraga no le gustó que pareciese que estábamos tocados de ala”. En otro momento de su declaración, Martínez Vidal hace referencia a las siglas PP: “Cuando nació el PP Fraga registró el nombre, pero no las siglas, porque estaban ya registradas por el Partido de los Pensionistas de Murcia. Por eso el logo que diseñé llevaba la leyenda completa Partido Popular”. Pero vayamos al charrán. Su afilado pico es rojo con extremos oscuros. Sus largas patas son también rojas. Su canto es pip-pip. Se alimenta arrojándose al agua por pescado, en el mar o en lagos de agua dulce y grandes ríos. Uno, como decía al principio, ya no sabe si el ave del logotipo del PP es una gaviota, un albatros o un charrán. Hasta es posible que dentro de poco cuenten los de la calle Génova que no es ninguna de esas tres aves, sino un alcatraz, y no lo digo por una cuestión de asociación de ideas.